La “Furia” tuvo una dura prueba en Los Ángeles ante unos “Diablos Rojos” que casi meten la cola con un empate inesperado. Hasta que apareció Merino, el de los goles importantes, para llevar a los ibéricos a una semifinal luego de 16 años.
Tenía la chapa de favorito y se comportó como tal. Sin embargo, las cosas se complicaron de la nada y recién en el epílogo del partido llegó el desahogo para un seleccionado que desde que fuera campeón que no aparece en el “club de los 4”. En el SoFi Stadium de Los Ángeles, California, España venció 2-1 a Bélgica y vuelve a rodar la película de las semifinales en esta Copa del Mundo 2026.
A pesar del viejo axioma del fútbol que dice “equipo que gana, no se toca”, Luis De La Fuente metió mano en el XI inicial y mandó a la cancha a Fabián Ruiz en lugar de un apagado Pedri. Del lado de los belgas, el siempre impredecible Rudi García esta vez tuvo que modificar su alineación por culpa de las lesiones y tanto Hans Vanaken como Kevin De Bruyne ingresaron en el equipo titular en lugar de Andre Onana y Yuti Tielemans respectivamente.
El trámite arrancó con una España dominadora gracias a su abanderado Lamine Yamal, recostado en el costado derecho para hacer la diferencia con sus constantes movimientos hacia el centro. Demasiada cautela y respeto de parte de los belgas, que decidieron controlar a la perla de Barcelona y no pensar demasiado en el arco de enfrente.
A la media hora de juego llegó el primer gol del partido. Gran sucesión de toques marca registrada de la “Furia” que terminó con un remate de Dani Olmo que Thibaut Courtois controló a medias. El rebote le quedó a Fabián Ruiza, quien infló la red belga y enseguida le dio la razón a su entrenador por incluirlo.
Parecía que el segundo tanto español estaba al caer cuando sucedió lo impensado. A los 41´, una segunda jugada en el costado derecho mostró la clase de KDB par abrir el juego hacia Timothy Castagne, quien metió un medido centro al punto del penal para el perfecto anticipo ofensivo de cabeza de Charles De Ketelaere. Tercer tanto para el jugador de Atalanta y primer tanto que sufre la valla de Unai Simón.
Con más dudas que certezas, se fueron al descanso los españoles sin poder asimilar el inesperado empate belga. El calor hacía su parte en el escenario californiano pero uno de esos imponderables golpeó a los “Diablos Rojos”: Courtois tuvo que abandonar el campo de juego por lesión y fue reemplazado por Senne Lammens.
Bélgica apostaba a la contra con el despliegue de Nicolás Raskin – de gran Mundial – y la velocidad de Jeremy Doku. España nunca perdió la paciencia y se dedicó a dormir el juego con la posesión de la pelota. Es la fórmula conocida: balón dominado, ritmo en cámara lenta y cuando nadie lo espera… llega el gol.
Así sucedió a 2 minutos del cierre, en un partido que se encaminaba a la prórroga. Pau Cubarsi rompió el molde y se animó a un remate lejano con el pie derecho. Lammens todavía frío tapó el disparo pero dejó un rebote corto y estuvo falto de reacción. Aprovechó Mikel Merino, quien metió un gol de goleador porque estaba donde tenía que estar y 2-1 arriba la “Furia”.
Golpe de nocaut para un selecciondo belga que llegó hasta donde pudo con el último esfuerzo de una generación que no brilló como se esperaba, aunque sí plantó la bandera del protagonismo desde 2014 hasta hoy. La “Furia” se encontró con un rival incómodo pero pudo sortear el escollo y ahora tiene la semifinal soñada ante el rival del momento.
España jugará ante Francia por un lugar en la gran final de la Copa del Mundo. Será en Dallas, el próximo martes, justo un 14 de julio. Habrá que ver si los de Luis de la Fuente pueden sofocar a esta “Revolución Francesa” de fútbol. Los que estamos sentados en el sillón y no en la guillotina, mucho más que agradecidos.
Por Emiliano Schiavi / @ejschiavi
(Foto Principal: @SEFutbol)

