Los “Culés” golpearon primero y emparejaron la serie en cuestión de 24 minutos. Pero llegó el descuento de Lookman y sostenido en las atajadas de Musso, el elenco “colchonero” se metió en semifinales. PSG volvió a ganarle a Liverpool y encamina con solidez el sueño del bicampeonato.
Se esperaba una batalla a todo o nada y realmente no defraudaron los 2 equipos españoles que tuvieron que verse las caras otra vez (y van) en una eliminatoria sin margen de error. En el Estadio Metropolitano de la capital ibérica, Barcelona se impuso 2-1 sobre Atlético Madrid pero no le alcanzó para torcer el 0-2 sufrido en casa y es el “Aleti” el que picó el boleto hacia las semifinales de la UEFA Champions League.
Una ventaja de 2 goles que en la previa es tentadora pero que no es definitiva cuando enfrente está un equipo como el de Hans-Dieter Flick. El antecedente de las semis de Copa del Rey fue un aviso que ni siquiera un 4-0 a favor es decisivo por lo que el conjunto de Diego Pablo Simeone no podía confiarse ante un rival de categoría.
Y en el afán de conseguir la remontada, el DT alemán apeló a un equipo más ligero sin Lewandowski ni Rashford en cancha. Quizás el único que no funcionó fue Gavi en la mitad de la cancha, donde Pedri brilló por su ausencia y eso lo notó demasiado el visitante.
Fue así como ese equipo “rapidito” presionó alto y forzó el error de un Clemente Lenglet que tuvo un actuación para el olvido. Minuto 4 de partido y Ferrán Torres lo madrugó al defensor francés y inició sesión de contra para Lamine Yamal, quien definió por entre las piernas de Juan Musso.
Se rompió el hielo y Barcelona acorraldó a un “Aleti” que no pudo reaccionar y que estuvo contra las cuerdas (solamente se mantuvo de pie gracias a las atajadas del guardavallas oriundo de San Nicolás). El segundo estaba al caer y otra vez flojo en la marca Lenglet, a quien se le escapó un escurridizo Ferrán Torres para cruzar un zurdazo fantástico y poner el 2-0 en 24 minutos de juego.
Había aroma a goleada visitante y Musso se mandó una atajada colosal ante un cabezazo en palomita de Fermín. El juego se interrumpió por un golpe involuntario del arquero sobre el rostro del jugador catalán y esa pausa benefició a un elenco “colchonero” que estaba groggy.
Sin embargo, el local por un momento decidió usar la receta de toda la vida de los “blaugranas” y con un típico gol de Barcelona acortó la brecha. Minuto 31 y la pelota empezó a circular con pases cortos hasta que el sabio de Antoine Griezmann metió una bola sensacional para la escalada de Marcos Llorente por la derecha. Gran pase rasante para Ademola Lookman, quien llegó preciso y precioso para descontar.
Se lo hizo muy difícil al “Barça” sostener la presión y depender de alguna genialidad de un Lamine que jugada prácticamente solo. El único que trató de seguirle el ritmo fue Ferrán pero Flick no tuvo peor idea que reemplazarlo y mandó a la cancha a Lewandowski, Rashford y Araujo en busca de algún cabezazo salvador.
Para colmo de males, Eric García lo bajó a Alexander Sorloth cuando se iba derechito al arco de Joan García y se ganó la roja directa en el minuto 79. Ya no hubo resto ni forma de enderezar el rumbo en inferioridad numérica y entonces los madrileños aguantaron el resultado como saben.
El otro partido de martes repitio resultado de la ida porque París Saint Germain derrotó 2-0 a Liverpool en Anfield Road y le mandó el mensaje al resto de los que quieran arrebatarle la corona.
La lluvia en la ciudad de los Beatles hizo todo un poco más dramático y lo que más abundaron fueron las lesiones y el temor a perderse la próxima Copa del Mundo. Primero lo sufrió Hugo Ekitike, quien tuvo que ser reemplazado por Mohamed Salah y el parte médico indicó una rotura en el tendón de Aquiles, por lo que el galo no estará en la cita máxima de selecciones.
Nuno Mendes y Desiré Doué en la visita también tuvieron que abandonar el campo de juego por molestias físicas y la verdadera misión a esa altura era terminar los 90 minutos enteros.
El que no anduvo con rodeos fue Ousmane Dembelé, quien desbloqueó el resultado a los 79´ con un preciso zurdazo desde el borde del área. Los “Reds” arrimaron un poco de peligro pero chocaron con la buena tarea de Safonov bajo los 3 palos y la sólida defensa liderada por un Marquinhos impasable.
La sentencia del partido llegó en el primer minuto de adición y nuevamente gracias al “Balón de Oro”. De Khvicha Kvaravatskhelia para Bradley Barcola y un medido centro rasante para que Dembelé – esta vez con la derecha – ajusticiara al georgiano Mamardashvilli.
Por Emiliano Schiavi / @ejschiavi
(Foto Principal: @ChampionsLeague)

