Empate a 1 en suelo ibérico con 2 penales discutibles y otro que el VAR anuló correctamente. Julián convirtió desde los 12 pasos y alcanzó los 25 goles en Champions, para subirse al podio de artilleros argentinos con la misma cifra que Hernán Crespo y Lautaro Martínez.
Ayer desbordó fútbol por doquier en la primera semifinal y se sabía que el otro encuentro no iba a ser tan del estilo “golpe por golpe”. Más bien un juego de ajedrez en el que primó el orden y la entrega (también con cierta dosis de miedo a perder, digamos todo).
En el Estadio Metropolitano de la capital española, Atlético Madrid y Arsenal igualaron 1-1 en el encuentro de ida correspondiente a la segunda semifinal de la UEFA Champions League.
Los “Colchoneros” se habían cargado a Barcelona en la fase anterior y la segunda eliminación que le propinaron al elenco “culé” (la primera fue en Copa del Rey) sirvió como inyección anímica para mantener vivo el sueño de regresar a una final de UCL luego de 9 temporadas. Sin embargo, la primera señal negativa apareció hace 2 fines de semana con la caída en la definición del trofeo de Su Majestad ante Real Sociedad.
Los “Gunners” revivieron el sábado con un trabajoso triunfo sobre Newcastle United, para retomar el liderazgo en soledad de la Premier League y al menos seguir con vida en el objetivo de base que es consagrarse en su propia tierra después de un poco más de 2 décadas.
El primero aviso del local estuvo en los pies de Julián Álvarez, quien obligó a David Raya a una estupenda atajada con un disparo desde del borde del área. La respuesta inglesa llegó a través de Noni Madueke, con un zurdazo que se fue apenas ancho del palo de la mano diestra del arco defendido por el reaparecido Jan Oblak.
Sobre el final del primer tiempo vino la primera polémica de la noche. Julián en la mitad de la cancha metió un cabezazo hacia atrás y no hizo más que regalarle la pelota a Martín Zubimendi. Combinación con su tocayo Odegaard y la pared terminó con un toque del vasco para Viktor Gyökeres dentro del área. El sueco apenas sintió el contacto de la marca de David Hancko se dejó caer y el referí neerlandés Makkiele compró. Penal para la visita que el propio Gyökeres transformó en gol en el minuto 44.
En el complemento el dueño de casa mostró más carácter y se apoyó en la figura de Julián Álvarez. El cordobés avisó con un gran tiro libre por afuera de la barrera que se fue apenas por un costado. El empuje contagió al resto y entonces “Aleti” se animó, esta vez con un fierrazo de Ademola Lookman que salvó Raya con los puños.
Tanto fue el cántaro a la fuente, que al final el gol apareció. Minuto 53 y de un tiro de esquina abierto, Marfcos Llorente quiso darle de volea desde la media luna del área y la pelota rebotó en la mano de Ben White. Un poco más extendida de lo normal y entonces la mesa de control le ayudó al árbitro a marcar el manchón de cal. Penal que Julián con autoridad canjeó por dinero en efectivo y todo igualado.
Antoine Griezmann casi cierra su última función en casa con la camiseta “colchonera” con lo que hubiese sido un hermoso gol: zurdazo casi cayéndose con el pie bien abierto pero la caprichosa fue más ídem que nunca porque dio en el travesaño.
Julián casi mete un córner olímpico y los de Diego Pablo Simeone asediaron a un Arsenal que bebió un poco de su propia medicina porque sufrió demasiado los centros en su propia área. Lookman también dispuso de una chance neta con un zurdazo rasante pero se encontró con un David Raya muy sólido.
A falta de 13 minutos para el cierre se paralizaron los corazones españoles porque Eberechi Eze cayó dentro del área acusando una infracción de Hancko (sí, otra vez el eslovaco en el ojo de la tormenta). Sin embargo, la revisión en el VAR no fue convincente y el árbitro Makkelie dijo “siga siga”.
Atlético Madrid quizás mereció un poco más por la levantada del segundo tiempo. Arsenal no desplegó ni por asomo el fútbol que mostró a lo largo de la temporada. Pero le alcanzó para mantener el resultado y decidir su suerte en casa, donde planea refrescar su memoria futbolera. Todo por decidir aún en lo que arrancó como una partida de ajedrez y terminó casi como un combate de boxeo, donde el “Aleti” tuvo algunos puntos más en las tarjetas.
Por Emiliano Schiavi / @ejschiavi
(Foto Principal: @Atleti)

