#Arqueros: Agustín Marchesín, portero legendario de Lanús a Europa

Las primeras actuaciones en la máxima categoría del fútbol argentino, lo caracterizó sobre el resto de sus pares, a lo largo de siete temporadas. En 2013, fue partícipe de la obtención de la Copa Sudamericana, único título internacional del club en el siglo xxi.

Ser legítimo a nivel deportivo no es producto de la suerte o el azar. La perseverancia en el deporte, es uno de los efectos que a largo plazo, influyen en la permanencia de un jugador en un equipo en particular.

Desde niño, Agustín Federico Marchesín, intuía sus virtudes en el ataque de Club Atlético Huracán de Tres Arroyos. Paradójicamente el puesto de arquero no fue el deseado en primera medida, y la ausencia del que en aquel entonces era el guardameta del “Globo”, postergó sus ilusiones para darle paso a lo que finalmente, terminaría de ser la patente futbolística del jugador nacido en San Cayetano.

En simultáneo a sus estudios, el golero seguía ejerciendo el resguardo bajo los tres postes, y desde sus primeras apariciones, ostentó el excelso manejo del balón con los pies y los envíos en largo de un extremo del campo al otro.

De 2005 a 2007, siguió ligado a Huracán, luego de que la institución del conurbano, descienda a la Primera B Nacional. En 2007 se preveía un cambio rotundo en las aspiraciones que puede llegar a imaginarse un deportista del ascenso.

Si, ascender profesionalmente a un club de primera, y ser tenido en cuenta por Ramón Cabrero. Justamente se codeó con experimentados futbolistas con realidades paralelas a la de su niñez. En aquellos años, Carlos Bossio acaparaba la atención en la valla del histórico campeonato conseguido por el equipo del sur en La Bombonera.

Dos años posteriores a dicha conmemoración, llegaba el tan ansiado debut, ya que en esas temporadas de reserva, su accionar en la división fue transgresora.

De tal línea deportiva, Luis Zubeldia volvía a ser el encargo en la dirección técnica, siendo interrumpida su estadía en el once titular. Y a partir de la temporada 2011/12, su nombre trascendió Sudamérica, posando en algunos periódicos europeos, por referencias del Manchester City o Milan, entre otros.

Lanús empezaba a surgir en los primeros puestos del campeonato local, y la reivindicación de la eliminación de la Copa Libertadores 2009, fue conjeturada en 2013, cuando el plantel de Guillermo Barros Schelloto, se disponía a avanzar de fase a fase, hasta llegar a la final frente al Ponte Petra, en una épica disputa que concluyó en la consagración del “Granate” en el Néstor Díaz Pérez.

Al año de la conmemoración la liga mexicana equiparaba los anhelos por dar el puntapié inicial a lo que el presente le concede en Porto. Santos Laguna ofertaba una inversión record para la institución (4.000.000 U$S), y desde ese traspaso, el derecho de formación, forma parte de los siete años radicado en el sur.

La residencia aguarda el regreso del viejo continente, y su aviso es sutil: “Lanús es un lugar precioso, para no irse jamás. Por algo le dicen el club de barrio más grande del mundo. Mi idea es retirarme ahí, ojala se me dé”.

Autor: Gabriel Vázquez


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*