Filosofía Madsen

Andreas Madsen era originario de Jutlandia, Dinamarca, y dejó todo en su tierra natal para venir a la Argentina en busca de un futuro distinto, sin saber que se enfrentaría a las inclemencias del tiempo y a la más pura soledad, además de asentarse en lo que hoy es uno de los destinos más turísticos del país.

Curiosa la historia del señor Madsen, quien nació en Jutlandia, Dinamarca, el 17 de octubre de 1881. Ya a los ocho años de edad comenzó a trabajar en tareas rurales y lo poco que ganaba lo usaba para comprarse abrigo, ya que el clima no tenía piedad. Sin embargo y a pesar de trabajar muchísimo, siempre tuvo tiempo para dedicarle a la lectura, y así es como se hizo un gran lector de Shakespeare, Dickens y otros que definitivamente fueron delineando su destino; ya que todo lo que podía fantasear, pudo cumplirlo -incluso, quizás, superarlo- unos años más tarde…

Con la excusa de haber contraído escarlatina, pidió un permiso en su trabajo para volver a lo de sus padres; sin embargo lo que hizo fue embarcarse en un velero como grumete. Tan sólo cuatro años después ascendió a marinero y en 1901, a sus 19 años, decidió subirse al buque Skanderborg con destino a la Argentina. Una vez en Buenos Aires, decidió dejar la profesión que lo trajo hasta aquí y optó por realizar exploraciones. Perito Moreno lo convocó para formar parte de la Comisión de Límites debido a su experiencia en navegación, así que su destino fue empezar a recorrer la Patagonia en expediciones para colaborar con el trazado de límites entre Argentina y Chile. Se dice que navegó solo y en bote por el que hoy es el Río Santa Cruz y La Leona -ya en la actual provincia de Santa Cruz-, donde todavía vivían Tehuelches. Madsen era “de acero” y tenía gran capacidad de adaptación, no sólo que aprendió el idioma, sino que era tan fuerte como para soportar las inclemencias del tiempo en épocas en las cuales en aquellas tierras donde el frío no cedía no había más que alguna que otra aldea aborigen, flora y fauna. Aprendió a sobrevivir capturando primero ñandúes, zorros, guanacos y luego pumas (llamados “leones” por los lugareños), mejorando así su capacidad de cazador. A pesar de eso, aclaraba que sólo cazaba para poder comer, no por diversión; y fue un gran impulsor de la creación de Parques Nacionales en la región.

Nada es casualidad y como ya lo han demostrado en el pasado los daneses, tanto en la Eurocopa 1992 cuando Dinamarca salió sorpresivamente campeón (metiéndose “por la ventana” en la Euro) (NdeR: http://www.rincondefutbol.com/rdfmundial-grupoc-dinamarca-el-extrano-caso-del-campeon-de-la-eurocopa-1992/) y también en esa competencia el mismísimo jugador integrante de la Selección, Kim Vilfort, con su dura situación familiar (NdeR: http://www.rincondefutbol.com/rdfmundial-dinamarca/), las personas con origen danés se destacan por su fortaleza, por enfrentar grandes desafíos y por su gran capacidad de adaptación. Asimismo, no olvidemos que clasificó al Mundial de Rusia 2018 por ganarle a Irlanda en el repechaje. Decía Madsen que “perder la calma es perder la batalla”, y no sólo lo puso él en práctica, sino que la Selección danesa también (muestras de esto lo dio Richard Møller Nielsen en la Eurocopa mencionada, por ejemplo).

En 1912, Andreas decidió volver a Dinamarca, donde contrajo matrimonio con Steffany Thomson, a quien le había prometido ser su esposo cuando tenían apenas 7 años. Todo parecía de novela en la vida de Madsen. Dos años después, en 1914, por el desencadenamiento de la Primera Guerra Mundial, Andreas volvió a la Argentina acompañado de su esposa, y se asentaron en el ya conocido territorio de lo que hoy es Santa Cruz, donde construyeron su hogar a los pies del Cerro Fitz Roy, llamado por los Tehuelches como “Chaltén” (“montaña que humea”), donde el Estado Argentino le cedió veinte mil hectáreas. Allí campamentos sentaban sus bases para “conquistar el Fitz Roy” y famosos expedicionistas se quedaban en la estancia. Andreas y Fanny tuvieron cuatro hijos (uno de ellos llamado Fitz Roy, por el cerro), a quienes criaron en ese lugar; y el señor Madsen publicó varios libros, entre ellos “La Patagonia Vieja” (1948) y “Relatos nuevos de la Patagonia Vieja”, que tuvo su edición sólo en forma póstuma y donde relata todo lo que vivió cuando llegó a esas tierras prácticamente inhabitables.

Resultado de imagen para andreas madsen
Vista de la casa de los Madsen, en su Estancia Cerro Fitz Roy. En segundo plano, se observa el Cerro Fitz Roy, también llamado “Chaltén” (“Montaña que humea”). (Foto: La Nación)

En 1965 y ya viviendo en Bariloche porque sus hijos estaban allí, Madsen falleció a los 84 años. En 1972 sus restos fueron llevados a los pies del Fitz Roy, a lo que fue su hogar durante tantísimos años, para descansar en el cementerio familiar. Hoy la casa, “Estancia Cerro Fitz Roy” se puede recorrer, se encuentra a tan sólo 2 km de El Chaltén y su bisnieto, también llamado Fitz Roy Madsen, es el encargado de hacer las visitas guiadas, contar la historia de su bisabuelo y demás, en una merienda imperdible y súper recomendado paseo para intentar, al menos, imaginar lo que este fuerte danés vivió: https://www.facebook.com/eacerrofitzroy/.

No hay texto alternativo automático disponible.
Cartel de entrada en la Estancia Cerro Fitz Roy, hogar de Andreas Madsen. (Foto: Mariana Godoy)

No hay texto alternativo automático disponible.No hay texto alternativo automático disponible.Con la misma fortaleza y convicción con la que Andreas se asentó en la actual Santa Cruz, con la misma esperanza con la que la Dinamita Roja acudió a Suecia a jugar la Eurocopa 1992… de la misma forma irán los muchachos de Åge Hareide cuando vayan a Rusia, no sólo a enfrentar las inclemencias del tiempo sino también, en primera instancia, a Perú, Australia y Francia en el Grupo C, para pasar a la siguiente fase y mejorar su marca histórica: los cuartos de final a los que llegaron en Francia ’98.

Al ingresar a la casa Madsen, todavía puede leerse un cartel que dice: “Pensar alto, sentir hondo, hablar claro”. La filosofía Madsen, que sin duda está impuesta también en la Dinamita Roja, no conoce de rendiciones y se prepara para llegar lejos… tan lejos como Madsen.

 

Imagen destacada: http://apuntesdesafaris.blogspot.com


Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*