En el último suspiro

Arsenal gobernaba un partido que le había costado abrir, pero sufrió la injusta expulsión de Xhaka, le empataron de penal en tiempo de descuento y todo parecía perdido. Sin embargo, Alexis tuvo la última palabra y con una frialdad admirable picó un nuevo tiro desde los doce pasos a los 97 minutos, desatando la locura en el Emirates. Los Gunners se ubican ahora como escoltas.

Tras una jornada sabatina donde los escoltas dejaron puntos, al Arsenal le quedó servida, como local y ante Burnley – el peor visitante de la Premier League- la oportunidad de colocarse en el segundo lugar, a la espera de lo que hiciera el líder Chelsea luego. Luego de unos pocos minutos que fueron disputados, el local empezó a ejercer una superioridad que se extendió durante varios minutos. Atacando por el sector izquierdo, el cuadro londinense encontró algunas grietas cuando la pelota pasó por Alexis Sánchez. Otro de los muy activos fue Granit Xhaka, capitaneando la circulación de pelota que dieron vida un par de buenas combinaciones, sin el mejor final. A los trece llegó la primera clara a través de un disparo de Mesut Özil que obligó a Tom Heaton a desviar a córner. De ese tiro de esquina, sacado en corto para mover las marcas, Xhaka encontró a Özil y tras el centro del alemán Alex Iwobi cazó un rebote y sacó un disparo que Ben Mee alcanzó a desviar para evitar un posible gol. La visita tuvo respuesta ni bien el duelo superó el cuarto de hora: Ashley Barnes salió unos metros del área y sacó un disparo que fue despejado a córner por Petr Cech. Durante los siguientes veinte minutos la pelota continuó siendo del conjunto de Arséne Wenger, pero su capacidad de generar peligro fue limitándose solamente a ataques inconclusos. Solamente un disparo desviado de Olivier Giroud tras centro de Özil representó cierto riesgo. Antes del descanso el dueño de casa volvió a estar cerca de la mano de Alexis, que tuvo dos ocasiones consecutivas sobre el final de la etapa, con un remate que Heaton le contuvo y otro intento en el cual el chileno quiso acomodar la pelota contra el palo, mas se le fue apenas afuera.

La segunda parte trajo consigo un arranque intenso en ataque de los Gunners, pero aún sin la puntería necesaria para quebrar el cero. En primer lugar, un centro de Alexis hacia Giroud que pivoteó para la llegada de Aaron Ramsey, pero el galés quedó pasado y terminó intentando un escorpión que salió por arriba. Luego, fue Sánchez quien luego de una jugada personal sacó un derechazo potente que también salió elevado. Cuando el dueño de casa parecía volver a los caminos de la confusión ofensiva, encontró un tanto que pareció encaminarle las cosas. Un córner de Özil fue perfecto para el anticipo de Shkodran Mustafi, que puso el 1-0 al direccionar con su cabeza la pelota al segundo poste de Heaton. A pesar de que este tanto presentó un panorama positivo, una exagerada expulsión directa de Xhaka por parte de Jonathan Moss y su juez de línea tras una entrada en una pelota dividida condicionó la performance de los de Wenger. Burnley aprovechó el desconcierto que generó en Arsenal esta incidencia y empezó a saltear la mitad de la cancha con pelotazos al área, para lo que introdujo a Sam Vokes. Un tiro libre de Steven Defour fue desviado al córner por Cech y algunos centros preocuparon a los presentes en el Emirates Stadium.

Mustafi y su primer tanto con los Gunners abrieron la cuenta en un partido donde el Arsenal debió luchar hasta el final para lograr su recompensa. (Foto: Arsenal.com)

A poco del final, el entrenador local decidió cerrar filas ingresando a Héctor Bellerín por Özil. El español generó la más clara de ese lapso para el dueño de casa al tirar un centro que derivó en Francis Coquelin pero Heaton, despejando su zurdazo con una buena estirada, mantuvo vivo a su equipo. El juez dio siete de descuento, los Clarets siguieron yendo a fuerza de pelotazos y encontraron en una torpeza de Coquelin una oportunidad de oro. El volante central bajó a Barnes en el área, Moss sancionó el penal y la chance del empate fue para Gray, que no desaprovechó y consiguió el 1-1 a los 93 minutos de juego. Los instantes finales del enfrentamiento fueron puro drama y mostraron a los Gunners yendo como pudieron. Ya sin su socio en ataque, Alexis intentó devolver la ventaja a su equipo, y cuando parecía que Heaton -le mandó al córner un disparo- se lo impedía, una imprudencia de Mee contra Laurent Koscielny fue sancionada por Moss y el chileno tuvo en sus pies el 2-1 en el minuto 97. La definición fue cinco estrellas, al pinchar la pelota por encima del arquero a pura frialdad y desatar el delirio en el Emirates. Victoria muy sufrida para un Arsenal al que le costó resolver el encuentro por falta de claridad en las jugadas finales y luego por alguna decisión del árbitro, que alteró el trámite con su decisión de expulsar a Xhaka. Por ahora, los de Wenger -que se fue expulsado después del penal a favor de Burnley- son segundos y deberán esperar un traspié del líder Chelsea ante Hull para acortar a cinco puntos la diferencia.

Resumen del partido:

Southampton cortó la malaria

La superioridad de Southampton fue visible. El cuadro del sur inglés explotó muy bien las bandas e hizo sufrir a la última línea de los Foxes. Nathan Redmond lo tuvo en dos ocasiones, primero con un cabezazo que salió apenas por arriba tras centro de Dusan Tadić y poco más tarde con un disparo tapado por el arquero Kasper Schmeichel luego de ser nuevamente asistido por el serbio. Finalmente, el local llegó al gol por el que tanto se esforzó a los veintiséis minutos. Una maniobra en la derecha de Cédric Soares culminó con un centro atrás para James Ward-Prowse, que con un disparo de primera batió la estirada del golero visitante. La tónica del duelo siguió un curso similar hacia el descanso y los Saints aprovecharon el envión para estirar la ventaja a cinco minutos del mismo. Un tiro libre de Ward-Prowse fue despejado a medias por Robert Huth y posteriormente capitalizado por Jay Rodríguez con un zurdazo que dejó sin chances a Schmeichel. Un Leicester totalmente desdibujado sólo mostró un arresto individual de Demarai Gray como único esbozo de reacción.

Southampton impuso un mejor juego en el primer tiempo para fundamentar una victoria clave, que cortó una sangría de cuatro derrotas al hilo. (Foto: Squawka Football)

La segunda mitad mostró un trámite mucho menos vistoso, con un local conforme con su ventaja y un elenco de Claudio Ranieri incapaz de inquietar. Sobre el cuarto de hora de juego llegó una pésima noticia para el dueño de casa: Virgil van Dijk debió dejar el campo por una lesión, que será todo un problema para los de Claude Puel, de cara a la serie de encuentros de alto riesgo que afrontarán de aquí a fin de mes. La visita, que intentó acercarse en el tanteador llenando de centros el área, tuvo su opción más clara cuando Wes Morgan elevó el balón por encima del arco de Fraser Forster luego de un tumulto en el área. El capitán visitante completó su mal encuentro al derribar en el área al ingresado Shane Long a cinco del final. Tadić no perdonó y decretó el 3-0 final, que representan tres puntos muy importantes para los Saints para cortar una sangría de cuatro derrotas al hilo que habían puesto en alerta su campaña.

Foto destacada: Stuart MacFarlane


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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