Baile en Anfield

Liverpool explotó sus virtudes y las incontables falencias del Arsenal para golearlo 4-0 como local. El elenco de Jürgen Klopp logró su tercera victoria en fila frente a los Gunners. Además, Chelsea superó a Everton 2-0 con un gol de Morata y Burnley amargó sobre la hora al Tottenham de Pochettino.

La nota resonante en la jornada del domingo estuvo sin dudas en Anfield, donde Liverpool exhibió una gran presión propia ante un Arsenal desconocido. La presión en campo rival y la capacidad de llegar al área rival en tres o cuatro pases le permitió a los Reds ser el más inquietante de los dos, mientras que a los de Arsène Wenger se les hizo muy difícil elaborar, en primer lugar, y contrarrestar a su oponente en el segundo, por lo que fueron noventa minutos muy sufridos para los Gunners. Petr Cech mantuvo a salvo a su equipo al salvar un tiro a quemarropa de Mohamed Salah, pero el checo no pudo hacer nada a los diecisiete minutos cuando Roberto Firmino decretó el 1-0. El brasileño apareció desde atrás para cabecear un centro de Joe Gómez -cuya intercepción en campo rival había iniciado la jugada- y poner arriba a los de Jürgen Klopp. La tónica del encuentro se mantuvo y la diferencia actitudinal de ambos conjuntos se hizo cada vez más evidente. Luego de que Jordan Henderson no pudiera culminar un contragolpe, Liverpool volvió a la carga a cinco minutos del descanso y duplicó la ventaja con otra furiosa réplica. Firmino condujo y abrió el balón hacia Sadio Mané, quien fue desde la izquierda al centro para culminar su acción rematando magníficamente al palo lejano. El 2-0 reflejaba totalmente lo que pasaba.

Mané fue clave en la goleada con un gran tanto antes del descanso. Arsenal es un rival que le sienta bien al senegalés, al que le ganó seis veces -entre Southampton y Liverpool- y al que le convirtió en cuatro ocasiones. (Foto: @LFC)

En el segundo tiempo Wenger intentó que su equipo reaccione con cambios de nombres y esquema -pasó de una línea de tres a una de cuatro-, pero lo que pasó en el campo fue diametralmente opuesto a lo que el francés esperaba. Los ingresos de Danny Welbeck, Olivier Giroud y Alexandre Lacazette no pesaron y, además de eso, la necesidad de los londinenses por ir a buscar el partido desnudó aún más falencias atrás. Los de Klopp tuvieron la sabiduría para aprovechar tales ventajas desde sus futbolistas del mediocampo -grandes partidos de Emre Can y Georginio Wijnaldum- que nutrieron con balones al espacio a sus picantes delanteros. El 3-0, sin embargo, fue puramente una demostración de la pésima tarde colectiva del visitante: un fallo de Héctor Bellerín al disputar una segunda pelota tras un córner a favor le permitió a Salah irse en soledad de cara al gol, algo que el egipcio capitalizó definiendo con tranquilidad. Los Reds dispusieron de algunos contragolpes más al tomar partido de las grietas enormes del rival, y el último tanto del encuentro llegaría a través de uno de ellos. Can y Salah armaron la jugada, éste último le puso un centro a la cabeza al ingresado Daniel Sturridge y el delantero no hizo más que sellar la cuestión con un testazo. Goleada espectacular de Liverpool, que estira a tres encuentros su racha positiva contra Arsenal y se pone a dos del United. Los londinenses, por su parte, tendrán una semana de descanso por la fecha FIFA en el que deberán revisar con mucho detenimiento su actuación de hoy si quieren pelear la Premier.

Por su parte, el campeón Chelsea volvió a ganar y sigue intentando encontrar su mejor versión luego de la derrota en la primera fecha que encendió algunas alarmas. El rival era un Everton que ya había sabido complicar a Manchester City en la anterior fecha. Luego de unos minutos de estudio de ambos, fueron los de Antonio Conte los que tomaron la iniciativa y, tras un par de avisos por intermedio de Pedro, llegaron a la ventaja antes de la media hora de juego. Una pared dentro del área entre Cesc Fábregas y Álvaro Morata culminó con una definición del primero con el revés del pie ante la que Jordan Pickford no tuvo respuesta. Los Blues siguieron empujando luego del 1-0 y lucieron más agresivos ante un rival que empezó a quedarse y terminó sufriendo el 0-2 justo antes del descanso. Willian reeditó una jugada que se había ensuciado, jugó con César Azpilicueta y éste le puso el balón en la cabeza a Morata, que no falló. En el complementó pasó mucho menos que en la primera etapa, con un local más aferrado a la ventaja y unos Toffees que no complicaron en absoluto al rival cuando les tocó llevar la iniciativa. Victoria para los de Conte, que irán en busca de volver a pelear por el título en una temporada que, con la obligación de la Champions en el medio, pinta aún más compleja para ellos que la anterior.

Morata ya empieza a pagar con goles y a hacer olvidar a Diego Costa. Segundo tanto del español en tres encuentros. (Foto: @ChelseaFC)

Por otra parte, el Tottenham de Mauricio Pochettino volvió a resignar puntos sobre el final del encuentro en su duelo ante Burnley. Tras un flojo primer tiempo en el que los Spurs no pudieron quebrar el orden visitante e incluso sufrieron alguna aproximación de los Clarets por la vía aérea, el elenco londinense encontró la apertura del marcador en el inicio del complemento. Dele Alli capturó un borbollón luego de un córner y puso el 1-0. Con el tanto llegaron las chances de aumentar para Tottenham, en los pies de Harry Kane. Sin embargo, el goleador continuó con su increíble sequía en el mes de agosto -no puede convertir un gol en este mes desde 2014-. Primero estuvo cerca tras una habilitación de Christian Eriksen y luego no pudo batir por el primer poste al arquero Tom Heaton tras quitarse a su marcador de encima. Los de Pochettino no estiraron la ventaja, y fue así que lo terminaron sufriendo en el final. Corría el segundo minuto de descuento cuando Robbie Brady -que había exigido anteriormente a Hugo Lloris con un disparo lejano- cruzó una pelota hacia Chris Wood y el neozelandés no tuvo piedad y decretó el definitivo 1-1. Otro tropiezo que se da en el final del encuentro para los Spurs luego de lo que fue la derrota ante Chelsea de la semana pasada.

Kane no pudo anotar hoy y su equipo lo sufrió al final. La sequía del atacante inglés en durante el mes de agosto se extiende ya a los últimos tres años. (Foto: @SpursOfficial)

Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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