#GranDT: Gustavo Coleoni, capitán en ascenso para Central Córdoba

La historia será legendaria. Santiago Del Estero comenzó a creer en el equipo, y el director técnico, fue el gran impulsor para conservar una identidad que persiste en la máxima categoría, ya sin su característico legado.

El destino parece haber sido ejercido por Gustavo Coleoni, la vida siempre tiene cosas benéficas y damnificas si los orígenes son de poca caridad en lo que respecta a la economía, y el fútbol cuenta con variadas anécdotas, donde los protagonistas se integran al deporte por el ímpetu y ansias de gloria.

Categorizado en el 1968, el “Sapito” vivió por muchos años debajo de una de las tribunas del viejo estadio de Talleres de Córdoba. Alii, su padre Antonio Coleoni, y su madre Victoria, llevaban adelante las tareas de buffet, siendo el ahora técnico, una relevación para la afición cordobesa, por sus habilidades con el esférico.

Profesionalizando sus aspiraciones, el cordobés debió someterse a un tratamiento hormonal, producto de su baja estatura, que en ese entonces era demandada sobremanera, por el cuerpo técnico. Al igual que Lionel Messi, los gastos fueron otorgados por Talleres, pero al cabo de pocas temporadas, su futuro lo ubico en Chile y Perú.

En Sudamérica, pudo disputar algunos encuentros, pero devenido al fútbol regional de Córdoba, decidió retirarse a los 22 años.

Entre vaivenes emocionales, el taxi tomó el partido en su cotidianidad, sin dejar enemistado con el deporte, al ejercer la realización del curso de entrenador, y fundar una escuela de fútbol.

Y en 2005 el proceso de directivo, le permitió concretar las inferiores de Racing de Córdoba, al que se conoce como la primera experiencia de diez años, entre los cuales logró conducir a Talleres, el lugar donde todo comenzó.

Sin embargo, Santamarina de Tandil, fue su primer lugar de consagración, ya que en 2015 alcanzo el ascenso al Nacional B. No obstante, el prestigio siguió creciendo, y por la situación financiera del club, en junio del 2016, se alejó de la institución, confesando: “Mi agradecimiento a Santamarina es eterno”.

El cargo lo condujo a Ferro, y el gran cambio anímico para sus pretensiones, se iba a dar en 2017, al asumir en Central Córdoba de Santiago Del Estero. Los promedios fueron irremediables, efectivizando el descenso al Federal A. Por capacidad de conocimiento, el equipo inicio una gestión valedera, obteniendo el Pentagonal final de la categoría para retornar al Nacional.

Como de costumbre, el anhelo a primera es imprescindible. Por eso, el desarrollo en la división fue complejo, y Central Córdoba logró calificar el sexto lugar, clasificando al octogonal final.

Exaltando la reivindicación histórica desplazó a eternas vivientes como Platense, Almagro y sentenció tras 48 años, la inserción en primera, con la tanda de penales frente a Sarmiento en Junín, con la antológica tapada de César Taborda a Franco Leys.

Consolidada la atribución de pertenecer en la máxima del fútbol argentino, el galardón formulado por la web Football World Ranking, posicionó a Gustavo Coleoni, como el entrenador número 98 del mundo, al disputar una final de Copa Argentina, frente al reconocido River Plate.

Autor: Gabriel Vázquez


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