En Amsterdam, Inglaterra estuvo lejos de brillar pero se llevó un escueto 1-0 ante una Holanda en recomposición. Jesse Lingard anotó el único gol de los de Gareth Southgate, que ganaron el primer amistoso bajo su tutela y suman ya el quinto partido al hilo sin recibir goles.
En el Johan Cruyff Arena la atmósfera fue de partido cumbre pese al rótulo de encuentro amistoso, y es que tanto una Holanda devastada tras no clasificar al Mundial como una Inglaterra que busca afianzar una identidad de cara a la Copa del Mundo procuraban medir fuerzas en un interesante choque que terminó prometiendo más de lo que dejó. Por el lado local, Ronald Koeman -de reciente pasado en la liga inglesa- debutó como seleccionador mientras que los británicos arribaron al encuentro sin Harry Kane, su máxima figura, y con una alineación orientada a probar a ciertos futbolistas cuyo lugar en Rusia todavía está en juego. En un primer tiempo bastante aburrido, los de Gareth Southgate se mostraron un poco mejor con algunas combinaciones entre el movedizo Raheem Sterling y un Jesse Lingard a quien se le dio la chance de estar desde el arranque por delante de Dele Alli. Un remate del mencionado Lingard, además de una trepada de Danny Rose cuyo centro no encontró a Marcus Rashford fueron lo más interesante de esa soporífera primera mitad. De parte del local, sólo un remate de Memphis Depay amagó con inquietar al hoy firme Jordan Pickford.
En el complemento el trámite del duelo no varió demasiado, aunque el arranque del mismo fue un poco más entretenido. A Holanda le anularon correctamente un gol de Bas Dost porque en el centro de Depay la pelota había salido, mientras que a Inglaterra no le sancionaron un penal de Mathijs De Ligt sobre Rashford. Sin embargo, los británicos tuvieron revancha justo antes del cuarto de hora: un centro mal rechazado por la defensa local le quedó en la medialuna a Lingard, quien decretó el 1-0 con un disparo ajustado e imposible para Jeroen Zoet. Desde ahí, los de Southgate atacaron poco y nada, aunque tampoco sufrieron. La última del duelo para el visitante la tuvo Kieran Trippier, que obligó a Zoet a mandar al córner su intento. Después fue todo resistir para Inglaterra, sin embargo la falta de ideas de los neerlandeses simplificó la satisfactoria tarea del arquero y los centrales británicos, que disputaron el duelo con máxima concentración. Una nueva victoria, sin demasiado fútbol pero mostrando nuevamente solidez -la quinta valla invicta seguida es una prueba de ello- y no dejando oportunidades claras a un rival que no pasa por un buen momento. Además, es el primer triunfo inglés sobre Holanda desde el famoso 4-1 de la Eurocopa 1996. Sin demasiadas luces, los Three Lions de Southgate dan pasos cortos pero firmes de cara a Rusia.
Foto destacada: Daily Mail