La “Dinamita Roja” detonó a Macedonia del Norte con un póker y va en busca de su séptima participación mundialista. El último obstáculo será República Checa, que necesitó de los penales para deshacerse de una aguerrida Irlanda. Con un Gyökeres intratable, Suecia eliminó a Ucrania y cree en la reconstrucción.
Es hora de tachar los casilleros pendientes de la Copa del Mundo 2026 y en el “Viejo Continente” comenzaron las semifinales de los repechajes, que otorgan las 4 plazas restantes para representar a Europa.
En el Telia Parken de Copenhague, Dinamarca aplastó 4-0 a Macedonia del Norte y se clasificó finalista de la Ruta D. Los nórdicos tuvieron todo para picar el boleto de forma directa pero flaquearon en el último compromiso frente a Escocia y es por eso que deberán jugar su suerte en la repesca.
A decir verdad, no hubo equivalencias entre daneses y macedonios porque con un segundo tiempo demoledor, el seleccionado local fijó su ruta hacia la última prueba en busca de la clasificación.
El harto merecido primer gol para los dirigidos por Brian Riemer llegó en el minuto 49. Gran pase filtrado de Rasmus Hojlund para la escalada de Gustav Isaksen, quien se internó en el área enemiga. Salida desesperada del arquero Stole Dimitrievski y un desvío de Sebastián Herrera fue crucial para dejar la pelota viva. No pudo en primera instancia Joakim Mahele pero sí Mikkel Damsgaard para sacudir la red visitante.
Los balcánicos se desmoronaron y en cuestión de 2 minutos quedaron 3-0 abajo en el marcador. A los 58´, una bola cruzada de Damsgaard desde la izquierda encontró en el segundo palo a un eficaz Gustav Isaksen para conectar de primera y batir a Dimitrievski. Y 1 minuto más tarde, el propio Isaksen confirmó su doblete luego de un notable unipersonal de Víctor Froholdt que terminó con un disparo desde afuera del área que Dimitrevski tapó a medias y cuyo rebote le quedó servido al delantero de Lazio.
A falta de un cuarto de hora para el cierre, la “Dinamita Roja” volvió a explotar en el tanteador. Tiro de esquina de Christian Eriksen desde la punta derecha y libre de marcas llegó preciso y precioso Christian Nordgaard para empujar la bola adentro de las mallas.
República Checa e Irlanda igualaron 2-2 en Praga y no pudieron sacarse más ventajas en el tiempo suplementario. Definieron por penales y allí los checos se impusieron 4-3 para abrochar el pase a la final.
Los “Cranberries” de los milagros volvieron a sorprender a propios y extraños porque se encontraron con una diferencia de 2-0 a su favor en 23 minutos de juego.
A los 19´, una falta de Vladimir Darida sobre Nathan Collins dentro del área fue castigada con la pena máxima y el infalible Troy Parrot quebró el cero desde los 12 pasos.
Pasaron 4 minutos y una carambola elevó la cuenta a 2. Córner pasada de Ryan Manning y cabezazo de Dara O´Shea en el segundo palo para meterla al medio. Vladimir Coufal quiso despejar, con tanta mala fortuna que la pelota dio en el travesaño y le rebotó en la espalda a su arquero Matej Kovar, para firmar un desgraciado autogol.
Sin embargo, el dueño de casa regresó al partido a los 27´ gracias a un penal. Manning lo camiseteó a Ladislav Krejci en la 18 visitante y Patrik Shick descontó desde el manchón de cal. El alivio checo llegó a 4 minutos del ocaso con un centro de Michal Sadilek que Krejci cabeceó al gol para dejar todo como al principio.
Tiempo extra y el cansancio hizo mella para modificar el resultado, por lo que hubo que decidir al ganador en la tanda de penales. Parrott, Krejci, Idah, Soucek y Brady convirtieron sus remates. Caoimhin Kelleher le detuvo el suyo a Mojmir Chytil y los irlandeses estaban arriba 3-2.
Matej Kovar tenía la sangre en el ojo por el desafortunado gol en contra y se calzó el traje de héroe al quedarse con el penal de Azaz. Schick volvió a convertir y dejó las cosas 3-3, hasta que otra vez Kovar se hizo gigante y le atajó el disparo a Browne. Jan Kliment se llenó la boca de gol y encendió la ilusión de una República Checa que quiere su segunda participación mundialista bajo esta denominación (la única hasta ahora fue hace 20 años en Alemania).
Suecia contó con la actuación estelar de Viktor Gyökeres y derrotó 3-1 a Ucrania en Valencia, para acceder a la gran definición de la Ruta B. El delantero de Arsenal imprimió factura por triplicado (6´, 51+ y 73´, el último de penal) y enseguida borró la pésima fase de clasificación que hicieron los “Vikingos Amarillos”, que solamente tienen chances de Mundial por la buena faena conseguida en la UEFA Nations League. Matvii Ponomarenko no quiso dejar zapateros a los ucranianos y convirtió el tanto del honor en el minuto 90.
Por Emiliano Schiavi / @ejschiavi
(Foto Principal: @UEFAEURO)

