En una tarde soleada, con un estadio colmado, Chacarita enfrentó a Chicago en una verdadera final por el descenso a la B metropolitana.
El Funebrero llegaba mejor parado, habiendo ganado 4 de los últimos 6 partidos y teniendo la oportunidad histórica de vengar aquel famoso descenso en 2012. Con un empate mantenía la categoría.
Chicago, por su parte, necesitaba ganar y esperar al desenlace de Rafaela – Patronato para ver si se salvaba o si tenía que jugar un desempate.
El partido comenzaba y Chicago optó por tener una postura mucho más defensiva, de esperar en mitad de cancha, de cerrar los espacios y aprovechar la calidad de Ocampo (10) para una contra. Ante este panorama, Chacarita empezó a manejar el partido, a ser el protagonista y a tener llegadas claras para abrir el partido pero en donde Masuero (1) respondió extraordinariamente.
Todo el primer tiempo fue con un dominio claro del Tricolor que desaprovechó las oportunidades. Terminada la primera mitad, el ambiente era ensordecedor y se olía que el gol estaba al caer cuando comenzara el complemento.
Y así fue, porque a veces en el futbol se cumple la lógica y Chacarita estaba en partido, estaba llegando con facilidad y en una jugada en donde Domínguez (9), tira un centro perfecto a los pies de Meléndez (7) que define de primera y pone el 1-0 arriba del Funebrero. Un delirio descomunal en San Martín que no se conformó y minutos después, de pelota parada, apareció Pantaleone para meter un cabezazo letal y sentenciar la historia.
Chicago nunca tuvo reacción, no pateó al arco en 105 minutos y tuvo el peor final posible porque en Rafaela, Patronato sacó un puntazo y lo condenó al Torito a jugar en la Primera B en el 2027.
Chacarita festejó, pudo cerrar aquella herida que tenía desde hace 14 años y salvo un año que parecía perdido. Chicago tendrá que rearmarse y buscar el ascenso a la B nacional lo antes posible.
Crónica: Luca Fisichella
Foto: Ig @Chacaoficial

