Supercopa de España: Real Madrid le mostró su carácter a Barcelona

Golpazo “merengue” en la propia casa del Barsa y en el debut oficial de Valverde. En 2 minutos, Cristiano dejó su sello y la cancha. Dulce venganza para el Madrid, que sacó una diferencia que puede ser decisiva.

Real Madrid derrotó 3-1 a Barcelona en el Camp Nou y se quedó con el primer chico en la definición de la Supercopa de España, el primer trofeo oficial de la temporada 2017/18. El envión anímico de los dirigidos por Zinedine Zidane tras la consagración en la Supercopa Europea no encontró oposición alguna en su acérrimo rival.

La difícil misión para el nuevo entrenador del conjunto catalán era buscar al reemplazante de Neymar en el tridente de ataque que conformó con grandes sucesos: Lionel Messi y Luis Suárez. La apuesta fue Gerard Deulofeu, de buenas intenciones en el Milán pero con problemas disciplinarios que marcaron su prematuro éxodo a Italia, cortesía de Luis Enrique.

Del lado madridista, todo muy claro para Zizou, quien volvió a dejar en el banco a Cristiano Ronaldo (aún no está al 100% físicamente) y le dio rodaje a Mateo Kovacic, quien se asoció positivamente con Toni Kroos e Isco en la generación de juego.

La emociones llegaron en el complemento y fue el visitante quién quebró el cero con una jugada afortunada. A los 50´ un desborde de Marcelo por la izquierda terminó con un hiriente centro rasante, que encontró la pierna de Gerard Piqué para un desgraciado autogol. Desazón para los locales y partido cuesta arriba.

Real aprovechó la confusión de Barcelona y casi mete el segundo, con otro centro de Marcelo para la aparición de Daniel Carvajal por el segundo palo. Una notable salvada in extremis de Jordi Alba impidió lo que era una segura caída de la valla custodiada por el alemán Ter Stegen.

Los blaugranas presionaron más por empuje que por buen fútbol – ahí se notó que todavía falta un tercer elemento en el ataque – y llevaron peligro hacia la portería de Keylor Navas con un cabezazo de Luis Suárez que hizo lucir al arquero tico con una gran parada. Messi trasladaba demasiado el balón porque no tenía un socio que lo ayudase en la descarga y el pase rápido. Algún arresto individual, una genialidad o quizás algún error podían acercar a los locales a la paridad. Y se dio lo último, una falla grave… del árbitro.

Minuto 77 y Luisito Suárez recibió un rebote que lo dejó cara a cara con Navas. Artero piletazo del oriental frente a la salida del portero costarricense y el colegiado Ricardo de Burgos señaló el punto penal. A Messi no le importó porque lo cambió por gol y renovó las esperanzas catalanas.

Zidane mandó a la cancha a su as de espadas a 10 minutos del final. Cristiano reemplazó a Benzema (aunque el cambio era por Bale) y en un contraataque destrozó los sueños blaugranas. Gran pase de Isco para la subida de CR7 en posición de número 11. El portugués bailó con la pelota ante la marca de Piqué y enganchó para su pierna derecha. Sacó un precioso disparo que viajó al ángulo superior izquierdo de Ter Stegen. Una maravilla de gol ante la resignación del marido de Shakira, quien solamente atinó a ver el balón colgado del ángulo y pensar que ahí “se queda”.

Cristiano no estuvo muy católico a la hora del festejo porque se sacó la camiseta y se la exhibió a los hinchas locales, casi como cuando Lionel hizo lo propio en el último duelo celebrado en la Casablanca (ustedes sabrán decirme cuál es la original y cuál es la copia). Lo cierto es que el portugués se ganó la tarjeta amarilla y 2 minutos más tarde recibió la segunda amonestación: se iba derechito al gol y forcejeó con Umtiti al ingresar al área rival. Acierto del árbitro al no sancionar la pena máxima pero exageración al creer que Cristiano había simulado la caída, cuando en realidad fue producto de la fricción del juego. Roja para CR7, que saboreó las mieles del éxito en cuchara de plata y terminó abruptamente su participación en esta historia con una cuchara de Madeira.

Real Madrid no se achicó para nada y decidió silenciar el Camp Nou en el minuto final. Pase de Lucas Vázquez para que Marco Asensio imitase lo mejor de Cristiano. Misma posición y nuevamente la marca de Piqué. Pero esta vez no hubo enganche, sino un tremendo latigazo de zurda que le rompió el arco a Ter Stegen. Un gol más lindo que el otro y un 3-1 con aroma a Supercopa definida.

Ya está Paulinho, casi Coutinho adentro y todavía insisten por Dembelé. Barcelona necesita fichar una megaestrella de esas que encaje en el sistema y ayude a olvidar las penas por Neymar. El único consuelo es que desde 2012, aquel equipo que levanta la Supercopa luego no gana la Liga. Pero la mala noticia es que el Madrid lo hizo otra vez y que la hegemonía merengue crece a nivel local e internacional.

A las puertas de otro título para los capitalinos. El Barsa de los milagros necesita una nueva hazaña. No todo está perdido y queda mucho por ganar.

(Foto: 90 Minutos México)


Emiliano Schiavi

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Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el “Guerin Sportivo” o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y – si estaba aburrido – Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo …

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