Jeremías Acosta se integra al plantel superior de Banfield bajo la atenta mirada de Pedro Troglio.
El Campo de Deportes de Luis Guillón se transformó en el epicentro de la ilusión para el conjunto dirigido por Pedro Troglio, que inició una nueva semana de entrenamientos con el foco puesto en el próximo Torneo Clausura. En un contexto donde la dirigencia trabaja contrarreloj para destrabar las inhibiciones y concretar el arribo de incorporaciones, el cuerpo técnico tomó una determinación estratégica para potenciar la ofensiva: promover a los delanteros Jeremías Acosta e Isaías Gutiérrez. Ambos juveniles, procedentes de la Reserva que comanda Mariano Valentini, se sumaron a la dinámica de trabajo junto a los profesionales, buscando aprovechar la oportunidad de asentarse en la élite del club.
Para Jeremías Acosta, de 18 años, esta pretemporada representa el cumplimiento de un objetivo trazado desde su ingreso al club a los siete años. El atacante, quien ya tuvo rodaje en los seleccionados argentinos juveniles, atraviesa sus primeras sesiones de trabajo físico y táctico con el plantel superior. Durante el último Torneo Proyección, el juvenil dejó muestras claras de su potencial al convertir siete tantos en 13 presentaciones, destacándose ante rivales de peso como Lanús, Racing y Unión. Su evolución constante lo posiciona como una alternativa válida en el frente de ataque, especialmente tras la partida de Mauro Méndez y la inminente salida de Tiziano Perrotta.
Dentro de las prácticas, el delantero se mostró integrado a un grupo que equilibra la veteranía de referentes como Bruno Sepúlveda y Federico Anselmo con la proyección de las divisiones menores. Acosta se define como un futbolista dinámico, con capacidad para el contacto físico y una marcada vocación goleadora, herramientas que intentará capitalizar en los amistosos preparatorios venideros. Su meta es clara: imprimir la mayor intensidad posible en estas semanas para convencer al estratega y posicionarse como una opción firme en la convocatoria para el debut oficial en el certamen doméstico.
Mientras la institución resuelve sus cuestiones administrativas para ampliar el abanico de variantes, el entrenador prioriza el sentido de pertenencia y la frescura técnica que aportan las jóvenes promesas. La adaptación de Jeremías Acosta, junto a otros valores surgidos de la cantera, resulta fundamental para la cohesión del grupo en una temporada que exige resultados inmediatos. La pretemporada se consolida, así, como el examen final para estos pibes que, con ambición y disciplina, pretenden forjar un camino sólido en la primera división del fútbol argentino.
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