Con inhibiciones vigentes y sin caras nuevas, Pedro Troglio inició la pretemporada en Luis Guillón con 32 futbolistas.
El ciclo de Pedro Troglio en Banfield inició una nueva etapa en el predio del club bajo condiciones estrictas. Debido a las inhibiciones que pesan sobre la gestión de Matías Mariotto, “El Taladro” comenzó sus trabajos de preparación sin refuerzos. El entrenador, que renovó contrato hasta diciembre, comanda un grupo conformado por la base del torneo anterior, juveniles promovidos y futbolistas que regresaron de sus préstamos para afrontar el Apertura, el Clausura y la Copa Argentina.
La planificación en el Campo de Deportes contempla turnos simples y dobles de entrenamiento físico y futbolístico. Con el debut ante Real Pilar en el horizonte y la presión de la tabla de promedios en la Liga Profesional, Troglio apuesta a la cohesión de un plantel que, por ahora, no tiene amistosos programados. La nómina de 32 jugadores incluye a los arqueros Sanguinetti, Santilli, Molina y Cano; y a una línea defensiva donde destacan Vittor, Arboleda y Colazo.
El recambio se apoya en los juveniles Cano, Mendizábal, López y González, quienes viven su primera pretemporada. A ellos se suman los retornos de Gino Santilli, Lautaro Villegas, Federico Medina y Marcos Echeverría. Para sostener la estructura, la dirigencia ejecutó las opciones de compra de Ignacio Abraham, Martín Río y Santiago López García, cuyos detalles finales se conocerán en el próximo informe del mercado de pases.
En cuanto a las bajas, la lista es extensa tras el vencimiento de contratos el 31 de diciembre, afectando a jugadores como Diego Romero y Agustín Obando. Además, se concretaron las rescisiones de Frank Castañeda, Julio Furch y Víctor Ayala. Un caso singular es el de Joaquín Pombo, quien permanecerá vinculado a la institución hasta recibir el alta médica tras su grave lesión de ligamentos cruzados, garantizando su cobertura sanitaria según lo previsto.
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