“Un campeón, dos fuerzas europeas y unas GIGANTES”

MUNDIAL FEMENINO “FRANCIA 2019”

Probablemente para nosotros la zona más importante de la cita mundialista sea la “D”, donde se encuentra el seleccionado nacional. “Las Gigantes”, que regresan a la máxima competencia de la disciplina luego de 12 años de ausencia, no tendrán una fase de grupos sencilla: Inglaterra, Escocia y Japón: un par de muy buenos exponentes europeos y el campeón del mundo de 2011 serán los escollos que deberán superar las dirigidas por Carlos Borrello.

“Argentina” celebraba tras ganarle a Panamá en el Repechaje en noviembre de 2018. (FIFA)

El mundial tiene programado su inicio este próximo 7 de junio en el Estadio “Parc des Princes” (Parque de Los Príncipes) y la final se dirimirá un mes más tarde en la casa de Olympique Lyonnais, es decir el “Stade des Lumières”, entre otras denominaciones que se le atribuyen a este moderno y reconocido escenario futbolístico.

Si bien el partido de apertura ya conoce a sus protagonistas (Francia se medirá con Corea del Sur), los contrincantes de la batalla culmine se irán develando con el pasar de los cotejos. Para revelar quiénes serán los afortunados finalistas, primero se tiene que clasificar a las etapas previas y para llegar allí, es primordial superar la instancia inicial; es decir la fase de grupos.
Todo empezará con seis zonas de cuatro equipos cada una y se jugarán partidos con la modalidad “todos contra todos”. A los octavos de final ingresarán los líderes y escoltas de cada zona, más los cuatro mejores terceros. A partir de allí inicia la segunda ronda y aquí las eliminatorias serán a duelo único, intercalando los cruces según la zona grupal: por ejemplo, el puntero del “A” se medirá con el tercero de “C”, “D”, o “E”, dependiendo de las sumatoria de puntos para definir cuál de los tres será el rival en cuestión. Otro ejemplo es que el escolta del “A” tendrá como contrario al escolta del “C”. A diferencia del mundial masculino donde son 8 grupos desde donde clasifican primero y segundo y donde los cruces son directos entre grupos, aquí para diseñar las instancias de octavos, se precisa tener información que se acumulará a medida que se sucedan los partidos. A partir de cuartos de final, los cruces si se organizan de forma preestablecida: el ganador de un duelo frente al vencedor de otro, mateniendo la dinámica hasta el encuentro cumbre.

Sin embargo, antes de entrar al cuadro principal del mundial galo, cada una de las 24 selecciones participantes debieron ganarse el cupo y ahora pasaremos a recorrer brevemente cómo fue que los cuatro equipos del Grupo D consiguieron su pasaje a Francia.

ARGENTINA.“Gigantes ante la indiferencia dirigencial”.
Sin lugar a dudas, una de las escuadras que mayor cantidad de reveses tuvo que soportar para alcanzar la meta mundialista: el elenco albiceleste pasó más de dos años sin trabajar y sin contención por parte de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ni de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol). Argentina debió lidiar con la desidia y el abandono dirigencial y buscar por propios medios la posibilidad de participar en torneos de roce internacional. Además de los interminables meses de soledad, las chicas transitaron situaciones en extremo humillantes desde lo deportivo: como, por ejemplo, tener que dormir en un micro durante el transcurso de competencias oficiales ya que AFA, además de no otorgar un cuerpo técnico para planificar los trabajos, tampoco les proveía de viáticos o albergue.
Con todas estas problemáticas y otras situaciones que no colaboraban para el progreso del equipo, Argentina consiguió un entrenador que tomó las riendas no sólo del plantel mayor sino también de las categorías juveniles: Carlos Borrello y sus colaboradores llegaron para quedarse y desde entonces, la situación de la albiceleste empezó a tener algo de regularidad.
Fue así que, en 2018, el combinado celeste y blanco llegó a su cita en la Copa América de Chile y, con un andar bastante parejo, accedió a una chance de ganarse su lugar en Francia.
El conjunto de Borrello integraba el Grupo B junto a Brasil, Ecuador, Venezuela y Bolivia. En el primer partido Argentina cayó con Brasil por 3 a 1; el único tanto albiceleste lo marcó Estefanía Banini.
Para el segundo cotejo, con aires renovados desde lo anímico, la celeste y blanca se impuso a Bolivia 3 a 0 con tantos de Soledad Jaimes, en dos ocasiones, y Mariana Larroquette. El tercer encuentro resultó mucho más peleado, aunque al final el marcador indicó números que no coincidieron con lo duro del desarrollo: Argentina venció a Ecuador por 6 a 3 y las conquistas de las vencedoras fueron obra de Estefanía Banini, Mariana Larroquette, Ruth Bravo, Soledad Jaimes y Florencia Bonsegundo con un doblete. La cuarta jornada fue libre para las de Borrello y en el cierre de la fase inicial, las chicas argentinas superarían a su par venezolano por 2 a 0, con goles de Banini y Jaimes.

Durante el cuadrangular final, la presión se intensificó ya que los rivales eran ni más ni menos que el multicampeón Brasil, el anfitrión Chile y Colombia, la sorpresa del torneo. Los conjuntos campeón y subcampeón sacarían pasajes directos al mundial, mientras que quien quedara en tercer lugar tendría la posibilidad de jugar un repechaje ante un simil de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (Concacaf). Argentina sería quien alcanzaría ese puesto tras ganarle a Colombia 3 a 1 en el primer duelo, pero caer por 3 a 0 y 4 a 0 con Brasil y Chile, respectivamente, en los partidos siguientes.

El repechaje, entonces, se transformó en el último barco para navegar hasta el mundial y después de algunos meses de espera, se conoció al rival: Panamá. Serie de ida y vuelta, con el primer encuentro en Buenos Aires y la revancha de la Ciudad de Panamá.
La hinchada argentina, sabiendo lo que se jugaban estas futbolistas y ahora si, con presencia dirigencial y respaldo de AFA, colmó el Estadio Julio Humberto Grondona de Sarandí (cancha que utiliza habitualmente Arsenal) y el equipo no defraudó: contundente 4 a 0 para viajar al Caribe con esperanzas concretas de saberse dentro de la cita gala. Los goles de aquel partido fueron anotados por Mariana Larroquette, Eliana Stabile, dos veces, y Yamila Rodríguez.
Con la abultada ventaja para Argentina, las panameñas sabían que debían hacer un partido perfecto en su casa, pero no pudieron imponerse a las albicelestes y todo terminó con un 1 a 1. El tanto argentino lo estampó Florencia Bonsegundo y una vez que la árbitro ucraniana Kateryna Monzul dio el silbatazo final, la felicidad y la locura se adueñaron de ellas en Panamá y de todos los aficionados alrededor del globo: el sufrimiento, los padecimientos, la desidia y el abandono no pudieron contra esta generación de jugadoras de fútbol; ellas fueron más fuertes, tuvieron el corazón y la fuerza necesarias para llegar a la meta trazada.

“Argentina” vuelve a un mundial luego de una docena de años ausente. (FIFA)

INGLATERRA. “Serias candidatas al título”.
Las eliminatorias de la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) tuvieron un sistema que concedía ocho cupos al mundial. Francia ya tenía su lugar asegurado por ser el país anfitrión. Para resolver cuáles serían las selecciones propietarias de esos pasajes, se dividió el contienente en siete zonas de cinco equipos cada una y con el sistema de todos contra todos, se disputaron los cotejos correspondientes. “The Lionesses”, es decir las chicas inglesas, ganaron su zona con cierta comodidad y dejando en claro que las inteciones son las de hacerles fuerza a las principales potencias de la categoría como lo son Estados Unidos y Alemania, por ejemplo.

La cuestión comenzó con una gran goleada ante Rusia: fue 6 a 0 con tantos de Nikita Parris, Jodie Taylor, Jordan Nobbs, Lucy Bronze y un doblete de Toni Duggan. En la segunda fecha también ganaron abultadamente: esta vez la víctima fue Bosnia y Herzegovina y el resultado quedó en un 4 a 0 y la gran figura del equipo fue la capitana Steph Houghton que convirtió dos veces. El otro par de conquistas llegaron por intermedio de Parris y Francesca Kirby, de penal.
La jornada tres volvió a marcar clarísimas diferencias en el nivel de las leonas y sus contrincantes: Kazajstán no fue oposción y la goleada contó con cinco “gritos sagrados”. Las artilleras de aquel cotejo fueron Melissa Lawley, Parris (x2), Kirby (nuevamente de penal) e Isobel Christiansen. El primer y único empate de la eliminatoria para Inglaterra llegaría en la cuarta fecha y sería ante Gales. Mas en el quinto duelo volvería al triunfo imponiéndose como visitante por 2 a 0 a Bosnia y Herzegovina: Duggan y Taylor, desde los doce pasos, sellarían el marcador. El siguiente obstáculo también sería como visitante y en la fría Rusia: aquí las inglesas sufrieron el único gol en contra que tendrían en toda la etapa clasificatoria, pero, de todas formas, volverían a ganar sin despeinarse demasiado con goles de Parris y Jill Scott que anotó dos. El tanto ruso, que había sido el empate transitorio, fue obra de Elena Danilova. Tras esta victoria, llegaba al última doble jornada e Inglaterra tenía 16 puntos, 20 goles a favor y apenas uno en contra, mas no podían relajarse porque Gales estaba al acecho y podría arrebatarles el primer lugar: el próximo partido era entre ambos y para asegurarse el liderazgo, las leonas debían ganar y así lo hicieron en la séptima fecha; tremendo 3 a 0 gracias a Duggan, Scott y Parris. Este triunfo les daba el pasaje a Francia y ya nada podía quitarles la ilusión de dar batalla en el mundial.
En el cierre de las eliminatorias, Inglaterra viajó a Kazajstán y así como había sido una anfitriona hostil con aquel 5 a 0, terminó siendo una visita mucho más dura: 0-6 para las británicas: doblete de Bethany Mead, Christiansen, Rachel Day, Lucy Staniforth y Bronze para la goleada final.
Con esos 22 puntos, el conjunto dirigido técnicamente por Phil Neville se convirtió en el segundo mejor de las elimnatorias, por detrás de España que tuvo un andar perfecto: 8 jugados, 8 ganados, marcando 25 tantos y recibiendo sólo dos. Aunque Inglaterra tuvo más goles a favor (29) y menos en contra (1).

“Campeonas”. Inglaterra se coronó en el toneo “She Believes” hace pocos meses. (FIFA)

ESCOCIA. “La cenicienta de Gran Bretaña”.
Tal vez, dentro de las grandes potencias del viejo continente, el elenco escocés se encuentre un peldaño por debajo, pero sin dudarlo es un equipo ordenado, proliljo y aunado en dirección a una misma meta: todas saben a lo que juegan y cómo deben cumplir sus funciones. Clasificada también por UEFA, Escocia formó parte del Grupo B y culminó en el primer lugar habiendo ganado siete partidos y perdido el restante. Anotó, además, 19 tantos y recibió siete.
El primer paso en la aventura eliminatoria lo dio en Biolorrusia, ganando el encuentro por 2 a 1 con tantos de Jane Ross y Anna Kozyupa, en contra. La igualdad parcial para las locales la había marcado Anastasia Kharlanova. La segunda fecha se jugó en casa y el encuentro resultó mucho más cómodo para las anfitrionas que golearon 5 a 0 gracias a Ross, Claire Emslie, Fiona Brown y Lisa Evans. También anotó Lavdie Begolli contra su propio arco, indicando un pequeño guiño de suerte para las escocesas.
Suiza, sin embargo, fue el traspié de la clasificatoria: en tierras de nieve y chocolate, la capitana Lara Dickenmann marcó el gol que se tradujo en derrota para las británicas en la jornada tres, mas para la cuarta la recuperación fue notoria y como locales se llevaron a Polonia por delante con un contundente 3 a 0: Zoe Ness, Erin Cuthbert y Emslie fueron las artilleras de aquel partido.
Llegada la mitad de la competencia, Escocia iba en segundo lugar por detrás de Suiza que, encima, tenía un partido más en la espala y hasta el momento, un puntaje ideal: 15 de 15.
Y como el fútbol es fútbol y todo puede pasar, las escocesas sabían que tenían que seguir ganando y esperar por algún traspié de las líderes, cosa que sucedió y justo en el momento indicado.
La quinta fecha volvió a enfrentar, en condición de local, a las de Gran Bretaña con Bielorrusia y nuevamente fue victoria de las dueñas de casa; ajustado 2 a 1 gracias a un doblete de Cuthbert que sirvió para dar vuelta un resultado adverso ya que la visitia empezó ganando con un tanto de Karina Olkhovik. En el sexto partido, desarrollado en tierras polacas, la cosa fue más complicada de lo esperado, teniendo en cuenta lo sucedido en la ida: esta vez fue un 2-3 que podría haber sido mucho más abultado para cualquiera de las dos escuadras. Los goles polacos fueron de Dzesika Jaszek y de Sophie Howard, en contra y por más que, cuando corrían 33 minutos del complemento, Escocia se veía cayendo por dos a cero, Kim Little, Jane Ross y Lisa Evans se transformaron en heroínas y en una muestra clara de carácter, las dirigidas por Michelle Kerr lograron conseguir los tres puntos necesarios para llegar a la anteúltima jornada con posibilidades nítidas de superar a Suiza en la cancha e igualarlas en los puntos de la tabla. Y así fue: en seis minutos se pusieron 2 a 0 gracias a Cuthbert y Little. El descuento suizo llegó de la mano de Dickenmann, mas ese resultado ya no se iba a mover.
Entonces llegó el último duelo, el que definía al clasificado para el mundial: Suiza, con 18 puntos, tenía también 21 goles a favor y 5 en contra, mientras que Escocia con la misma cantidad de unidades, ostentaba 17 tantos a favor y seis en contra. Esto significaba que Suiza seguía siendo líder gracias a la diferencia de gol y que en este encuentro final ante Albania, las británicas debían ganar por la mayor cantidad de goles posibles y esperar a que las suizas perdieran puntos o, en caso de vencer a Polonia, lo hicieran por un marcador ajustado. Esta opción era la menos viable a raíz de la cantidad de goles que debía marcar Escocia: al menos cinco más de los que pudiera anotar Suiza en su duelo. Lo ideal era que las de Los Alpes empataran o perdieran con las polacas y claro, que Escocia ganara; eso era imprescindible.
La suerte estaba echada y sonrió al plantel escocés que triunfó en su cotejo por 2 a 1. Little anotó a los nueve de la primera parte y Megi Doci igualó para las albanesas a los 45 del mismo período, pero Jane Ross, cuando corrían 13 del complemento, marcó su gol y, aunque quizás lo soñara, probablemente no imaginaría que esa conquista se iba a traducir en el pasaje directo al mundial ya que Suiza empataría en cero con Polonia.
Escocia, en la última fecha, consiguió quedarse con la cima de su grupo y clasificar directamente a la primera ronda mundialista, dejando a Suiza sin el pan y sin la torta.

“Escocia” clasificó con un trabajo muy serio y varios guiños de suerte a favor. (FIFA)

JAPÓN. “¿El CUCO del grupo?”
Y, como si la zona no fuese altamente competitiva, también hay campeón mundial propio para la “D”: Japón será, probablemente, el gran equipo a vencer. Las niponas alzaron el título en 2011 tras vencer por penales a Estados Unidos. Peculiarmente, en 2015 se repitieron los mismos elencos en la final, pero la gloria quedó en manos de las norteamericanas en aquella ocasión. Es decir que en el Grupo D está una de las escuadras más importantes a nivel planetario.
Sin embargo, no por laureles pasados es que se llega a la cita francesa y el caminó japonés no fue nada sencillo.
La clasificación llegó por haberse coronado en la Copa Femenina de Asia 2018. Allí Japón compartió el grupo B con Corea del Sur, Vietnam y Australia, que aunque pertenece a otra asociación, participó de este certamen y ganó su cupo en Francia aquí.
El primer partido de las niponas fue ante las vietnamitas el 7 de abril y la victoria terminó siendo contundente: 4 a 0 con tantos de Kumi Yokoyama, Emi Nakajima, Mana Iwabuchi y Mina Tanaka. El segundo duelo se jugó el 10 de abril, no tuvo goles y se disputó frente a las surcoreanas. El tercer cotejo también fue igualdad, pero en una conquista: el 13 de abril de 2018 Japón y Australia no se sacaron ventajas y la paridad la indicaron Mizzuho Sakaguchi del lado asiático y Samantha Kerr para “the Matildas”. Con estos resultados, las australianas clasificaron a la siguiente ronda como punteras por la diferencia de gol, mientras que las japonesas lo hicieron como escoltas. En semifinales Japón se impondría a China por 3 a 1 con goles de Mana Iwabuchi y Kumi Yokoyama, en dos ocasiones (una de ellas de penal). El descuento chino due de Li Ying, también desde los doce pasos. Y en la final, niponas y australianas volverían a medirse con triunfo para las de Asia. Kumi Yokoyama, gran figura del torneo, sería quien lograría desnivelar el cotejo a los 39 del complemento.
Con este título, Japón obtuvo su segundo trofeo consecutivo del certamen (ganó tambbén en 2014, por el mismo resultado y ante el mismo rival) y accedió al mundial junto a Australia, China, Tailandia y Corea del Sur.

“Campeón, campeón”. Las japonesas son las favoritas para ganar el Grupo D. (FIFA)

FOTO DESTACADA: “Selección Argentina”
Todas las imágenes pertenecen a FIFA


Maru Burak

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Nací un lluvioso lunes 12 de julio de 1982 y según mi DNI me llamo María Clarisa Burak, pero soy simplemente Maru. En 2005 dejé mi natal Provincia de Buenos Aires y me vine a Córdoba, donde resido desde entonces. Por hobbie hago música, canto e intento bailar, pero mi vocación es, fue y siempre será el periodismo. Me sumé a "El Rincón del Fútbol" en febrero de 2017 y espero mantenerme acá mucho, pero mucho tiempo: no es usual encontrarse a una manga de loquitos igual de fanáticos que yo. Aunque todos los deportes me atraen, el fútbol tiene ese no se qué, ese encanto que me aprisiona. En El Rincón cubro mayormente a la Selección Argentina Femenina y al fútbol femenino de España, con la idea de ir sumando ligas y equipos a la cobertura. También doy una mano con otros torneos donde juegan ELLOS, porque los hombres también juegan al fútbol... ¿NO? Deseo que el futuro me encuentre dedicada a mi vocación y que pueda desarrollarla con criterio y profesionalismo. Soy MESSIsta, BANINIsta, fan de Aldana Cometti, soñadora e ideologista, del deporte y de la vida. Sólo resta decir... ¡Pero qué viva el fútbol!

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