UCL: Liverpool consiguió la hazaña y es finalista

Contra viento y marea, los “Reds” se llevaron un triunfo de película y ya están nominados a la mejor actuación del año. Jürgen Klopp alcanzó su tercera final continental en la cuarta temporada con el club.

Impacto fulminante en Anfield Road, donde Liverpool hizo posible lo inimaginable. Los “Reds” vapulearon 4-0 a Barcelona y remontaron el 0-3 sufrido en el Camp Nou, para clasificarse a su novena final de la UEFA Champions League.

Los británicos golpeados por ese anochecer de un día agitado en Cataluña: un resultado en contra demasiado abultado por lo que se vio en cancha y diezmados de cara a la revancha por las ausencias de Mohamed Salah y Roberto Firmino. Había que trabajar en lo mental porque el equipo había respondido en cancha, salvo por ese detalle que tiene nombre y apellido … Lionel Messi.

El conjunto de Ernesto Valverde tenía todo para asegurar el pase a la final. Desde el tanteador a favor a los soldados (más bien generales) caídos del rival, pasando por el descanso que tuvieron las piezas fundamentales en el compromiso liguero ante Celta en Balaídos.

Estos condimentos son los que hacen del fútbol un deporte hermoso, imprevisible … fascinante. Era el momento para un tiro de gracia o una resurrección inesperada.

Y el plan rojo comenzó a tomar forma en apenas 7 minutos de juego. Jordi Alba quiso amortiguar con el pecho un envío largo desde el fondo y no hizo más que habilitar a Sadio Mané. De arremetida, Jordan Henderson se llevó la pelota tras un pase del senegalés y se internó en la tierra prometida. Disparo a la carrera que tapó Marc Ter Stegen a medias y el rebote fue recogido por Divock Origi, quien tocó al arco vacío.

Los “Culés” quisieron reaccionar con una escalada de Alba por la izquierda – sin dudas ataca mejor de lo que defiende – y un centro atrás para Lionel Messi. La “Pulga” le dio como venía a colocar y Alisson Becker la mandó por encima del horizontal de un manotazo.

Cierta displicencia en ataque mostró el visitante, casi un calco de las últimas imágenes del partido de ida. Con todo para sacudir la red del rival, pareció que por momento sobraron la situación y se les nubló la cabeza. Dembelé hace 6 días y hoy Messi con una pelota dentro del área que pedía un puntazo de derecha, pero extrañamente Lío se hizo ídem con un enganche innecesario.

Luego Coutinho casi cumple con la “ley del ex” con un remate bajo que obligó al esfuerzo de Alisson Becker. Si Barcelona pensaba, podía convertir el gol que sentenciara la eliminatoria.

Del otro lado, Mané hizo de las suyas por la izquierda y un desborde con centro rebotó en un rival. La bola quedó muerta dentro del área y Andrew Robertson vino como un tren para sacar un terrible zurdazo. Ter Stegen desactivó la bomba y alejó el peligro.

La última del primer capítulo fue un latigazo de Messi que se fue muy cerquita del vertical izquierdo del arco defendido por Alisson. Se fueron los 45 iniciales y la única diferencia en el score fue un error capitalizado por los anfitriones.

Para el complemento, Klopp se la jugó y mandó a la cancha a Georgino Wijnaldum en reemplazo del escocés Robertson. A defender casi con 2 soldados y soltar a Trent Alexander-Arnold por el andarivel derecho. Era la única manera de juntarse un poco más con la pelota.

Y sabio como pocos, el escaso tiempo le dio la razón al entrenador alemán. A los 50´ vino el aviso con un espectacular recurso de Virgil van Dijk: el defensor holandés se pasó en un tiro de esquina y mientras aguantaba la pegajosa marca de un adversario decidió tirar un taco a media altura. Grandes reflejos de Ter Stegen para evitar el segundo grito local.

Barcelona tuvo una nueva chance de empatar el partido y así dictar la muerte del paciente. Messi habilitó a Luis Suárez por la derecha y al uruguayo la pelota le quedó un poco atrás. Para cuando sacó el disparo, Alisson ya estaba bien ubicado y evitó la paridad.

Hasta que a los 53´ llegó la esperada redoblona. Alexander-Arnold mandó un preciso centro desde la derecha y el balón cruzó por un mar de piernas. Wijnaldum apareció por el medio y abrió su pie derecho para conectar el envío. Sorprendido Ter Stegen con la redonda encima poco pudo hacer y arriba 2-0 los “Reds”.

Y qué decir cuando 120 segundos más tarde Liverpool empató el marcador global. Centro de Xherdan Shaqiri desde la izquierda y descuidaron a Wijnaldum en la marca. Perfecto cabezazo del holandés y los fantasmas de Roma sobrevolaron Anfield con el pirotécnico 3-0.

El ingreso de Georgino fue clave para la electrizante remontada (Foto: express.co.uk)

La hazaña de Estambul de hace 14 años se fue reflejada en la moral de los ingleses. Barcelona sufría el partido y jamás imaginó encontrarse en semejante situación. Sin respuestas, sin reacción y sus piezas claves ausentes … sin aviso.

Pero si algo le faltaba al desconcierto catalán era levantar a su rival con otra falla garrafal. Minuto 78 y un tiro de esquina desnudó las desatenciones defensivas del “blaugrana”. Trent Alexander-Arnold iba a ejecutarlo y se desentendió de la jugada, como para despistar al rival. Barcelona se durmió la madre de todas las siestas y se olvidó de marcar. El astuto de Trent presionó “send” de manera inmediata y Origi estaba atento esperando el pase. Certero toque del belga y delirio desatado en la ciudad de Los Beatles. Llegaron los 4 de Liverpool y al festejo alocado déjalo ser.

Épico por donde se lo mire. A los “Reds” les extendieron el certificado de defunción hace menos de una semana y absolutamente nadie creía en milagros. Es que un 3-0 a favor engatusaba a cualquiera y más aún si el rival lo “Salahron” las lesiones.

Mucho de Klopp pero todo de un equipo que jamás se dio por vencido ni aún vencido. Se va derechito a la final por mérito propio (en los 180 minutos fue un justo ganador, digamos todo). Castigo para un Barcelona confiado, displicente y aburguesado. Premio para un Liverpool que no se salió del sendero de la esperanza y es porque nunca caminará solo.

El lamento de Messi poque nuevamente se esfuma el sueño de la Champions de manera increíble (Foto: El spañol)

Síntesis:

Liverpool (4): Alisson Becker; Alexander-Arnold, Matip, Van Dijk y Robertson (Wijnaldum); Henderson, Fabinho, Milner y Shaqiri (Sturridge); Mané y Origi (J. Gómez). DT: Jürgen Klopp.

Barcelona (0): Ter Stegen; Sergi Roberto, Piqué, Lenglet y Jordi Alba; Arturo Vidal (Arthur), Busquets, Rakitic (Malcom) y Coutinho (Semedo); Messi y Luis Suárez. DT: Ernesto Valverde.

Árbitro: Cuneyt Cakir (Turquía)

(Foto Principal: talksport.com)


Emiliano Schiavi

Acerca Emiliano Schiavi

ver todas las publicaciones

Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*