Barcelona tuvo mayor Pique y corre hacia semifinales

Los catalanes aprovecharon los errores defensivos del rival y edificaron una goleada que casi define la llave. Dos goles en contra y una verdadera obra maestra del terror en la última línea, el sello del peor equipo de los 8 clasificados.

Barcelona superó 4-1 a Roma en el Camp Nou y cumplió con lo que se esperaba en el partido de ida correspondiente a los cuartos de final de la UEFA Champions League. No hizo falta desplegar la jerarquía que el conjunto de Ernesto Valverde suele mostrar en cada presentación: esta vez se simplificó todo por los gruesos errores defensivos del adversario, que tornaron un partido de máxima exigencia en un entrenamiento de lujo para los locales.

Se sabía de antemano que era una parada brava para los italianos y en un reducto del cual se llevaron media docena de goles la última vez que lo pisaron. Pero si encima le facilitan las cosas al rival con fallas infantiles, suena lógico pensar que la suerte de este equipo ya está echada.

Lionel Messi quiso comprobar si Alisson Becker estaba atento, con un potente zurdazo desde la puerta del área. Pero el mejor arquero de la Serie A demostró sus reflejos con una gran tapada.

Más tarde, Ivan Rakitic le sacó chispas al caño izquierdo, con un remate roscado a contrapierna que fue devuelto por el vertical, cuando Alisson ya estaba vencido.

Luis Suárez tuvo su chance con un latigazo de zurda que buscó el segundo palo y esta vez Alisson se mandó una atajada colosal para mantener su arco en cero.

Hasta que el vértigo impuesto por los blaugranas terminó por contagiar a propios y extraños. A los 38´, una pared que inició el “Cerebro” Iniesta tenía como destino la asociación inevitable con Messi. Pero en el camino se interpuso Daniele De Rossi y su intento de rechazo se transformó en un rápido disparo que derivó en un increíble autogol. Fue la pierna menos hábil del capitán romano la que terminó por inflar la red propia.

El único halo de rebeldía que mostró la “Loba” fue un arresto individual de Lorenzo Pellegrini, quien obligó a Samuel Umtiti a derribarlo a centímetros del área grande. El propio volante romano se encargó de la ejecución, pero pareció apuntarle a un rival casi a propósito, en una jugada que pudo ser más peligrosa.

En la etapa final, el partido quedó a pedir del Barsa: sólo con ajustar en los metros finales, la historia iba a concluirse tarde o temprano. A Roma quizás lo salvaría una genialidad o un error defensivo del adversario. Pero a veces la suerte ni siquiera llama a quienes más la necesitan.

La “Pulga” quiso el suyo y le reventó el pecho a Alisson con un fierrazo de zurda. Hasta que el visitante volvió a desnudar sus flaquezas en el fondo y se mandó otro gol en contra, como para colocarse solito la tapa del ataúd.

A los 55´, un desborde por derecha por parte de Rakitic tuvo el doble infortunio de Konstantinos Manolas. El defensor quiso rechazar y casi la mete en primera instancia, de no ser por el palo izquierdo. La pelota volvió a rebotar en el griego y allí no hubo salvación posible. Nuevo autogol – encima con doble chance – y partido liquidado.

El tercero llegó para confirmar el concierto de horrores defensivos. En el minuto 59, contraataque feroz de Barcelona en el que hasta se animó a participar Gerard Piqué. De Messi para Luisito Suárez y el uruguayo tuvo tiempo y espacio dentro del área para meter un derechazo rasante. Alisson tapo y dio un rebote corto. Federico Fazio no sólo habilitó a todos, sino que ni miró que Piqué estaba detrás suyo. El defensor español encontró esa pelota suelta, puso ojos así y dejó a la Roma con los pies descalzos.

Los italianos mostraron un poco de vergüenza deportiva y acortaron la brecha en el tanteador, cortesía de Edin Dzeko a 10 minutos del cierre. Primero hicieron revolcar al arquero alemán un par de veces con disparos lejanos. Hasta que Diego Perotti metió una bola cruzada desde la izquierda y el bosnio encontró el resquicio justo para dominar el balón y definir por bajo ante el portero alemán.

Faltaba un gol de goleador y la defensa visitante se encargó de completar su jornada para el olvido. A los 87´, Denis Suárez metió un envío cruzado desde la izquierda y Maxime Gonalons se mandó un flojo despeje. El otro Suárez, el oriental, estuvo donde tenía que estar y agradeció el regalo para el 4-1 definitivo.

Los romanos quedaron en ruinas y necesitan de un combate épico en la Ciudad Eterna. Los “Culés” nunca la tuvieron tan fácil y le sacaron el máximo provecho a la confusión italiana. Salvo una catástrofe – de esas que no se ven todos los días – Barcelona estará entre los 4 mejores. Sólo queda confirmarlo en la arena del Coliseo y concentrarse en el pan. Porque el circo ya lo puso la defensa de la squadra giallorossa.

(Foto: Neogol)


Emiliano Schiavi

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Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

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