Super Cup: Le costó pero Bayern sumó una nueva estrella

Las manos de Neuer fueron determinantes frente a un Sevilla batallador, que lo forzó a la prórroga y estuvo cerca de la hazaña. Segunda consagración para los bávaros, que agregaron la corona internacional número 13 a sus vitrinas.

No fue la aplanadora de siempre ni tampoco el humillador serial de rivales. Pero bastó un poco de oficio y un arquero inspirado para que Bayern Münich gritase campeón.

En el Puskas Arena de Budapest, en Hungría, los alemanes vencieron 2-1 a Sevilla y se quedaron con la Supercopa Europea, por segunda vez en su historia. Dignísimo papel para los dirigidos por Julen Lopetegui, que mantienen intacto el merecido respeto continental y no dejan de ser animadores de cada torneo que disputan.

Los de Häns-Dieter Flick no contaron con el ascendente Alphonso Davies ni con Jerome Boateng en la defensa. Sin Thiago Alcántara en la mitad de la cancha – ya mudó su cerebral visión de juego al campeón inglés – y con la incorporación del explosivo Leroy Sané, que todavía tiene la sangre en el ojo por no haber formado parte de la selección alemana durante la pasada Copa del Mundo. Es sabido que por más que falten algunas piezas, el tablero de Bayern Münich es harto conocido porque su idea de juego está bien definida: en los escaques todos arrancan como peones solidarios, pero enseguida alcanzan la orilla de enfrente y se transforman en comodines de ataque.

Lopetegui le añadió experiencia y mejor trato de balón a su XI ligero y vertical. Las incorporaciones de Iván Rakitic y de Suso (sumado a si Marcos Acuña se adapta con su despliegue habitual) pueden potenciar el gran momento de Lucas Ocampos para un elenco que está decidido a crecer aún más tanto a nivel doméstico como europeo.

Precisamente fueron los andaluces quienes tomaron la iniciativa y quebraron el cero en el minuto 13. Centro de Jesúe Navas desde la derecha e inteligente golpe de cabeza de Luuk de Jong para bajar la pelota. Rakitic se anticipó a David Alaba y viejo zorro el croata porque provocó el infantil penal que le cometió el austriaco. Pena máxima que Lucas Ocampos cambió por gol y a la maquinaria perfecta se vio frenada por un palo en la rueda.

Lejos de desesperarse, los teutones de a poco inclinaron la cancha e hicieron lo que mejor saben: presión asfixiante y circulación plena del balón. Robert Lewandowski hacía un tremendo desgaste porque de a ratos pivoteaba para aguantar el cuero y hasta salía de la zona de confort para buscar a un compañero mejor ubicado.

Pese a que Thomas Müller no estaba del todo fino y que Sané continuaba en la nebulosa pre Mundial, Bayern se las ingenió para generar peligro sobre el arco defendido por el marroquí Yassine Bono.

A Sergio Escudero le llegaban con facilidad por sus dominios y así los germanos eligieron la banda derecha para construir juego. Primero un centro de Lewandowski no pudo ser conectado con precisión por Müller. Y luego Benjamin Pavard quedó en inmejorable posición para un disparo cruzado, pero la que metió en Rusia 2018 difícilmente se repita y Sevilla aguantaba el resultado.

Hasta que Bayern sacudió el árbol con paciencia y obtuvo el fruto del empate en el minuto 34. Delicioso pase de Thomas Müller con el revés del pie derecho y Robert Lewandowski quedó de espaldas al arco. Genial toque hacia atrás para la limpia llegada de León Goretzka, quien rugió con un preciso derechazo que infló la red andaluza.

Con la moral elevada, el rey de la Champions encaró la segunda etapa aún más tranquilo y era cuestión de tiempo que el segundo grito llegase en cualquier momento.

A los 50´, una linda combinación entre Müller y Lewandowski terminó con el festejo del polaco. Resignados los españoles porque se caía su estantería hasta que el alivio llegó desde la mesa de control: el VAR determinó que al partir el envío de Sané hacia Lewandowski había posición adelantada del rompe-redes polaco.

Serge Gnabry lo hizo trabajar a Bono con un latigazo de derecha y en el rebote Sané le acertó Diego Carlos que estaba en la línea.

Era todo de los alemanes hasta que una grosera pifia de Alaba casi termina en desgracia para el austriaco. Bayern en ataque se descuidó demasiado y el lateral devenido en zaguero calculó mal un remate. Réplica iniciada por Jesús Navas a toda velocidad y quirúrgico pase para la soledad de Youssef En-Nesyri. El marroquí tuvo la copa en sus pies pero Manuel Neuer le ahogó el gol del título con una gran salvada.

Gigante Neuer con una atajada que se gritó como gol propio (Foto: UEFA Super Cup Twitter)

Tiempo extra con un Sevilla un poco más ilusionado y otra vez En-Nesyri fue protagonista de una clarísima chance de gol. Pique al vacío del marroquí y buen enganche ante el cierre de Alaba. Disparo rasante y aquí hubo algo de casualidad porque a Neuer le dio en el pie y luego se escuchó el sonido metálico. Nuevo milagro alemán y es sabido que a este equipo no hay que perdonarle nada. Simplemente porque SIEMPRE se las ingenia para sacar ese golpe de nocaut cuando parece que si adversario está cerca de tirarlo a la lona.

El uppercut germanó llegó a los 104´ y vaya paradoja porque fue un español el que metió el piñazo. Córner desde la derecha y rechazo a medias de la defensa hacia la puerta del área. Esta vez Alaba no falló y metió un potente zurdazo. El arquero Bono aún no encontró lo que estaba buscando porque despejó para adelante y la pelota le quedó justa a Javi Martínez. Soberbio cabezazo del navarro que terminó en el fondo de las mallas y subió el marcador 2-1 en favor de los bávaros.

Golpe a la ilusión sevillana porque se impuso el viejo conocido de siempre. Quizás de manera algo fortuita, es cierto, pero si en una final no se aprovechan las oportunidades netas de gol, es probable que el festejo sea exclusividad del adversario.

Bayern Münich campeón en Hungría y no fue magiar. Éxito trabajoso ante un duro escollo que no se rinde con facilidad. Tenía que ser un español el que amargase a sus connacionales y Javi Martínez apareció en el momento y lugar indicados. No fue un vals ni tampoco una obra de arte, pero alcanzó para teñir al Danubio de rojo y celebrar una nueva consagración.

Bayern campeón, no importa cuando lean esto (Foto: UEFA Super Cup Twitter)

Síntesis:

Bayern Münich (2): Neuer; Pavard, Sülle, Alaba (Boateng) y Lucas Hernández (Javi Martínez); Gnabry, Goretzka (Davies), Kimmich, Sané (Tolisso) y Müller; Lewandowski. DT: Häns-Dieter Flick.

Sevilla (1): Bono; Navas, Koundé, Diego Carlos y Escudero; Jordán (Franco Vázquez), Fernando, Rakitic (Oliver Torres) y Suso (Gudelj); De Jong (En-Nesyri) y Ocampos. DT: Julen Lopetegui.

Goles: Ocampos de penal (13´) (SEV); Goretzka (34´) y Javi Martínez (104´) (BAY)

Árbitro: Anthony Taylor (Inglaterra)

(Foto Principal: UEFA Super Cup Twitter)


Emiliano Schiavi

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Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

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