Conociendo a los rivales

Argentina salió sorteada en el Grupo D de la próxima Copa del Mundo, en el que se cruzará con Islandia, Croacia y -una vez más- con Nigeria. Una selección que buscará mejorar su performance respecto de 2014, una entusiasta debutante y una impredecible selección africana le plantearán tres escenarios muy variables -aunque ninguno de ellos insoluble- a un elenco albiceleste que deberá demostrar en la cancha su superioridad en los papeles. A continuación, un informe de los rivales de grupo de Argentina.

El día de ayer se volvió a sentir esa ansiedad previa característica de cada cuatro años. Ese sentimiento se apoderó de todos los presentes en el Palacio del Kremlin en Moscú así como de todos los que vimos la ceremonia del sorteo del Mundial 2018 alrededor del mundo. Argentina, una de las selecciones cabeza de serie, salió sorteada en el Grupo D y sus rivales serán Islandia, a quien enfrentará en su debut el 16 de junio en Moscú, la selección de Croacia, con la que medirá fuerzas cinco días después en Nizhni Nóvgorod, y Nigeria, con quien chocará en San Petersburgo el 26 de junio. Cada uno de estos elencos le planteará un encuentro con matices distintos a los de Jorge Sampaoli, así que a continuación veremos cuáles son las características de estas tres selecciones pensando en lo que será la próxima Copa del Mundo.

Islandia asombra a propios y extraños con su acelerado progreso. Tras llegar a cuartos de final de la Eurocopa 2016 en su primera participación en la historia y ganarse el reconocimiento unánime del mundo futbolero, era comprensible que hubiera un cierto bajón en la intensidad de una selección escandinava a la que no le sobra el talento pero sí el esfuerzo y la solidaridad. Con la partida de Lars Lagerbäck, hacedor de la proeza ‘vikinga’ desde el banco de suplentes junto a Heimir Hallgrímsson, este último quedó en solitario para conducir a su selección en un grupo en el que convivieron con Croacia, Turquía y Ucrania. Cabía pensar que su presencia en un Mundial fuera difícil de lograr, sin embargo, el espíritu competitivo islandés y las ganas de seguir haciendo historia pudieron más. El dentista más famoso de Islandia apostó por la misma base, pero con modificaciones que se adaptaron muy bien y potenciaron la rocosa identidad de un equipo que debutará como mundialista en Rusia.

En una eliminatoria liderada por Croacia hasta casi el final, los Vikingos esperaron su oportunidad y, ayudados por un registro perfecto como local -cinco victorias sobre cinco encuentros-, se acercaron a los balcánicos ganándoles en casa para luego rebasarlos a una fecha del final aprovechando un nuevo tropezón de la selección ajedrezada. Les fue obligatorio ganar en el último encuentro ante Kosovo para confirmar su pasaje directo y, aunque les costó abrir el juego, se quedaron con un 2-0 que los depositó directo en Rusia. La variantes realizadas por Hallgrímsson en el cuadro titular respecto del plantel de la Euro se debieron, mayormente a las numerosas lesiones de Kolbeinn Sigthorsson y Jon Dadi Bodvarsson, los dos centroatacantes. Dejó el 4-4-2 por un 4-5-1 en el que Alfred Finnbogason fue quien tomó el protagonismo en punta, con Gylfi Sigurdsson -figura indiscutible del plantel- como mediapunta y un doble pivot conformado por Emil Hallfre∂sson y el capitán Aron Gunnarson, que permitió una solidez clave para el último tramo de la clasificación. A estos protagonistas se les suma el aporte clave de Jóhann Berg Guðmundsson -zurdo habilidoso que juega a perfil invertido- en ataque y el liderazgo defensivo de “el otro” Sigurdsson, Ragnar.

La unión hace la fuerza para una Islandia sin grandes figuras pero con un funcionamiento simple, pero visible y aceitado. Buscarán volver a sorprender en Rusia como lo hicieron en la Eurocopa. (Foto: Dugout.com)

 

De Croacia hay que decir que, pese a erigirse como favorita a ganar su grupo -ese que compartió con Islandia- un par de tropiezos dieron como resultado un quiebre casi inesperado. El 7 de octubre de este año, la federación croata le puso fin al ciclo de dos años de Ante Čačić en un momento crítico. Los Valtreni, líderes de su grupo durante toda la clasificación, habían perdido el primer puesto a manos de Islandia a causa de un impensado empate en casa ante Finlandia -luego de que los Vikingos se les acercaran una fecha antes al vencerlos en el duelo mano a mano-. En un contexto más que complicado y a falta de un solo partido en la eliminatoria, como visitante ante una Ucrania con chances de repechaje, fue Zlatko Dalić el encargado de que los balcánicos llegasen a Rusia como fuera. Y lo consiguió. La selección ajedrezada se impuso 2-0 ante los ucranianos, logró un lugar en el repechaje y doblegó en esa instancia a Grecia, alcanzando finalmente el objetivo de disputar esta Copa del Mundo.

Hay que decir que los croatas no son una maravilla colectivamente y pese a encabezar durante mucho tiempo su zona, su vuelo futbolístico había sido considerablemente menor al de la capacidad de sus futbolistas. Cuando las victorias por la mínima diferencia -muchas de ellas basadas en la jerarquía individual- se transformaron en derrotas o empates incómodos se vio con mayor claridad el déficit en el funcionamiento croata, algo que Dalić apunta a mejorar en estos meses. Por otra parte, esta selección balcánica cuenta con numerosos futbolistas de jerarquía mundial que no solamente están acostumbrados a la presión de competir por cosas importantes –Luka Modrić, Ivan Rakitić y Mario Mandzukić, los ejemplos más claros- sino que llegan en una etapa muy madura de su carrera, con la edad justa para impulsar a su selección lo más lejos posible. A sus tres máximas figuras los acompañan futbolistas de buen pie como Mateo Kovacić o Andrej Kramarić, extremos vertiginosos como Ivan Perisić o Marko Pjaca y líderes defensivos como lo son Dejan Lovren y Domadoj Vida, dos centrales fuertes de arriba y en el mano a mano, pero que también suelen cometer sus errores. Otro de los que formó parte del proceso es el veterano Darijo Srna, pero un caso de doping en septiembre pasado puede comprometer su presencia.

Es su “Messi”. Croacia posee una buena camada de jugadores a la que le resta tener un buen funcionamiento. Sobre Luka Modrić, el capitán y líder futbolístico, recae mucho de lo que puedan hacer los balcánicos. (Foto: Croatia Week)

Como fue mencionado anteriormente, los escandinavos y los balcánicos se conocen bastante entre sí. Lo que llama la atención es la frecuencia y lo determinante de cada choque, ya que desde 2013 sus caminos se cruzaron cuatro veces, siempre jugando por algo importante. En la repesca para el anterior Mundial, los croatas se impusieron 2-0 como locales tras un empate 0-0 en Reykjavik. El camino a esta Copa del Mundo hizo que compartieran grupo y esta vez, pese a que cada uno ganó sus encuentros como local, la historia fue favorable a los islandeses debido a que el 1-0 en su casa empezó a edificar lo que sería una racha victoriosa con la que los Vikingos se llevaron puestos a los croatas y les arrebataron el primer puesto que éstos ostentaron durante casi la totalidad de la eliminatoria, obligándolos a jugarse su lugar en Rusia en un repechaje.

 

Por último figura el rival mundialista más conocido por la Selección Argentina. Luego de superar sin dificultades a Swazilandia en la segunda ronda del inefable sistema de clasificación del continente africano, a Nigeria le llegó un reto sumamente complicado en la fase final de clasificación. Las Águilas fueron a parar al “grupo de la muerte”, en el que debieron medirse ante Camerún, Argelia -ambos mundialistas en 2014- y Zambia. Pese a la dificultad del reto, el elenco vestido de verde sacó a relucir su chapa de selección histórica y dejó a sus contendientes sin ninguna chance dos jornadas antes del cierre con un registro inapelable de cuatro victorias y dos empates -12 goles a favor y 4 en contra-, amparado en una capacidad ofensiva que fue demasiado para las endebles defensas de sus rivales. Cabe destacar que los nigerianos llegaron a la mencionada instancia luego de recibir el duro golpe de no clasificar a la Copa África de 2017.

En cuanto a lo estructural, el conjunto africano llegó a este Mundial apoyado en una camada de futbolistas muy jóvenes, varios de ellos “criados” en el contexto del fútbol inglés, ya sea llegando de otras ligas o apareciendo desde las academias de juveniles de los clubes. La base de veteranos que se conserva es corta -algunos tienen mucha experiencia sin tener una edad tan avanzada-: John Obi Mikel, capitán y líder de este equipo, es acompañado solamente por Ogenyi Onazi, Víctor Moses y la reciente vuelta de Vincent Enyeama, que decidió cancelar su retiro internacional en octubre luego de que a Carl Ikeme, arquero titular tras su renuncia, le diagnosticaran leucemia aguda (decisión motivada también por el reclamo de antiguas estrellas del seleccionado, como Nwankwo Kanu). Atrás quedaron futbolistas que formaron parte del plantel en 2014 como Peter Odemwingie, Emmanuel Emenike o Joseph Yobo. En este camino a Rusia aparecieron jóvenes talentos como Alex Iwobi, Kelechi Iheanacho o Wilfred Ndidi, futbolistas que se codean cada fin de semana con los mejores en la Premier League inglesa y han aumentado la calidad del equipo del medio hacia arriba. Además, otros delanteros de mayor edad como Anthony Ujah u Odion Ighalo -ambos jugando en China- asoman como posibles alternativas en la lista.

Iwobi asoma como una de las amenazas más importantes de Nigeria en ataque. El chico del Arsenal espera explotar en Rusia para que su selección pueda estar en octavos de final. (Foto: The Sun)

Las virtudes y los defectos de Nigeria están a la vista para cualquiera que haya visto el último amistoso ante Argentina. Un primer tiempo muy flojo en el que quedó retratada su mayor debilidad: la incapacidad para escalonarse, ocupar espacios y mantener la concentración en la marca. También, y esto es lo que más preocupado dejó al hincha argentino, este encuentro representó un envión anímico para los africanos, puesto que sorprendieron haciendo gala de su capacidad para aprovechar los espacios en un segundo tiempo fulgurante, que les entregó un 4-2 final muy estimulante para ellos. Quedó claro que, con su potencial de mitad de cancha hacia arriba, si las Águilas tienen espacios, van a volar. De la mano del veterano alemán Gernot Rohr, que conduce al equipo desde 2016, este joven grupo buscará ser una de las dos selecciones que se meta en la próxima ronda del Mundial.

 

Fotos destacadas: Goal.com, Croatiaweek.com y Daily Mirror


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

1 Comentarios en este artículo

  1. Tino Deth

    buena Juani !!!

    Tino Deth / Responder

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