Tarde negra, cachetazo sin anestesia

RUSIA 2018

Jugando mal, Argentina cayó sin atenuantes frente a Croacia por 3 a 0. La apertura del marcador llegó luego de un grosero error de Wilfredo Caballero y el equipo no pudo dar respuestas ni desde lo futbolístico ni desde lo anímico. Los goles croatas fueron de Ante Rebic, Luka Modrić e Ivan Rakitic.

SOLO. Messi no tuvo compañía ni asistencias y, esta vez, no pudo sacar al equipo adelante. (Adrián Quiroga)

Puede que no esté de más decir que las acciones de la primera etapa estuvieron supeditadas más a los errores propios que a las virtudes del rival y esto tiene que ver con ambos contendientes: tanto Argentina como Croacia carecieron de asociación y cada vez que llegaron al arco de enfrente, fue por capitalizar equivocaciones de la defensa del otro.
De todas maneras y siendo parte fundamental de las razones por las que no hubo demasiada creación de juego, una virtud que tuvieron las dos escuadras fue que supieron cómo neutralizar a sus ases bajo la manga: Lionel Messi por el conjunto sudamericano y Luka Modrić por el equipo croata, fueron correctamente marcados, generando así que ninguno consiguiera hacerse de la pelota limpiamente y abriera juego en ofensiva. Esta situación se podría atribuir a una correcta lectura por parte de cada entrenador, pero también a cierta pasividad de los futbolistas que no buscaban desmarcarse con el ímpetu que se espera. Igualmente, hubo posibilidades de abrir el marcador: un centro desde la derecha del ataque por parte de Marcos Acuña, tomó una parábola extraña y se dirigió al arco de Danijel Subašić, pegando en el travesaño. Luego Enzo Pérez se encontró con una pelota dentro del área y, tal vez porque no se la esperaba, le pegó cómo venía y el balón se fue besando el parante diestro del arquero croata.
Los europeos también pudieron anotar y la más clara la tuvo el peligroso delantero de Juventus de Italia, Mario Mandžukić, quien alcanzó a cabecear un centro dentro del área chica de Wilfredo Caballero, pero el tiro salió desviado.
Sin mayores variaciones y manteniendo esa misma dinámica, Argentina y Croacia se fueron al descanso sabiendo que los dos podían dar más de lo que, hasta ese momento, habían entregado.

Otro cantar fue el segundo período y la canción se cantó en croata, pero el director de orquesta fue argentino: a los siete minutos un gravísimo error del arquero albiceleste, le cedió a Ante Rebic la oportunidad de marcar y el extremo de Eintracht Frankfurt de la Bundesliga alemana no tuvo dudas, la agarró de volea y la mandó a guardar. Croacia se puso 1 a 0 y Argentina desapareció del partido. Los ingresos de Gonzalo Higuaín y Cristian Pavón le brindaron cierto oxígeno, pero eran dos contra el mundo; sólo el temple de Javier Mascherano pudo acompañar los intentos, aunque desafortunadamente no se consiguió nada.
Y queda el capítulo de Lionel Messi, un “soundtrack” que no sonó: el capitán argentino no apareció en la dimensión que todos le conocemos y fue una sombra. No logró hacerse del balón y cuando la pedía para poder arrancar desde la derecha, no se la daban o la recibía muy marcado y sin poder explotar; sus compañeros nunca lo rodearon para que él pudiera marcar la diferencia. Y por más que sea un tremendo jugador, un futbolista histórico, solo no puede; a veces lo ha hecho, pero ante un rival del nivel que demostró Croacia, hay que acompañarlo para sacar provecho de su habilidad. Como Argentina no lo hizo, el zurdo rosarino estuvo muy lejos de aquella “pulga” inquieta que obtuvo la clasificación frente a Ecuador; esta vez Messi brilló, pero por su ausencia. Y el equipo lo necesitó, nadie puede hacer lo que él mejor sabe hacer.

IRREGULAR. Maxi Meza tuvo un buen primer tiempo, pero en complemento no se mantuvo. (Adrián Quiroga)

Argentina, más allá de lo bien que planteó el juego la Selección croata, fue un conjunto sin ideas, sin un conductor, preso de sus errores y ni siquiera el ingreso de Paulo Dybala pudo modificar la situación.
Los siguientes dos goles de Croacia, primero un verdadero golazo de Modrić y después un muy lindo tanto de Rakitic, no marcaron una diferencia de jerarquía en el juego en sí mismo, sino el planteo de juego asociado, en el hecho de jugar en equipo, en el concepto de “tirar todos hacia el mismo lado”. Desafortunadamente Argentina hace demasiado tiempo que es “Messidependiente” y como sucedió hoy, cuando el “10” no aparece, nadie piensa en alternativas. La derrota es dura, fea, pero es derrota de todos: desde Jorge Sampaoli hasta el mismísimo crack de Barcelona; ninguno estuvo a la altura de las circunstancias y ahora el combinado nacional depende de otros resultados para saber si continúa en carrera o se vuelve después de la primera fase.

El siguiente compromiso de nuestra Selección es ante Nigeria el día martes 26 de junio en el Estadio Krestovski de San Petersburgo, a las 15, horario de nuestro país. Dependiendo de cómo resulte el duelo que los africanos tendrán mañana con Islandia, se verá qué tiene que hacer Argentina para poder clasificar a octavos y, aunque el partido que acaba de terminar pareciera desvanecer toda esperanza, esa ilusión será lo último que se pierda y hay que tener fe en que el equipo todavía pueda responder y, ¿por qué no?, componer una sinfonía que nos ubique entre los mejores 16 seleccionados de Rusia 2018.

DETALLES DEL PARTIDO

 

Todas las imágenes pertenecen a Adrián Quiroga


Maru Burak

Acerca Maru Burak

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Nací un lluvioso lunes 12 de julio de 1982 y según mi DNI me llamo María Clarisa Burak, pero soy simplemente Maru. En 2005 dejé mi natal Provincia de Buenos Aires y me vine a Córdoba, donde resido desde entonces. Por hobbie hago música, canto e intento bailar, pero mi vocación es, fue y siempre será el periodismo. Me sumé a "El Rincón del Fútbol" en febrero de 2017 y espero mantenerme acá mucho, pero mucho tiempo: no es usual encontrarse a una manga de loquitos igual de fanáticos que yo. Aunque todos los deportes me atraen, el fútbol tiene ese no se qué, ese encanto que me aprisiona. En El Rincón cubro mayormente a la Selección Argentina Femenina y al fútbol femenino de España, con la idea de ir sumando ligas y equipos a la cobertura. También doy una mano con otros torneos donde juegan ELLOS, porque los hombres también juegan al fútbol... ¿NO? Deseo que el futuro me encuentre dedicada a mi vocación y que pueda desarrollarla con criterio y profesionalismo. Soy MESSIsta, BANINIsta, fan de Aldana Cometti, soñadora e ideologista, del deporte y de la vida. Sólo resta decir... ¡Pero qué viva el fútbol!

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