Quién es Mladen Krstajić, el debutante DT serbio

El entrenador está haciendo sus primeras armas en la dirección técnica. Lo que hay que saber de quien supo ser un jugador sobresaliente dentro de las canchas.

Los Mundiales traen aparejados infinidad de historias que merecen ser contadas. Cada cuatro años surgen anécdotas que marcarán la vida profesional de jugadores, entrenadores y dirigentes. Por eso, Rusia no será la excepción y contará con un hecho particular: Mladen Krstajić estrenará su título dirigiendo nada más ni nada menos que a la Selección de Serbia.

El novato entrenador llegó al banco de suplentes del seleccionado luego de que la Asociación de Fútbol de Serbia rescindiera de común acuerdo el contrato con Slavoljub Muslin, el DT que logró la clasificación a la Copa del Mundo, con quien existían diferencias que resultaron insalvables. Antes de ser confirmado en el cargo, Krstajić dirigió a Serbia en dos amistosos que terminaron con saldo positivo: triunfo ante China y empate ante Corea del Sur.

Krstajić celebrando un gol con la camiseta del Schalke 04. Foto: NBM.

Sin embargo, antes de eso Krstajić se hizo un nombre como jugador de fútbol. Si bien nació y se formó en lo que hoy es Bosnia y Herzegovina (antes pertenecía a Yugoslavia), Mladen pronto partió hacia Serbia para escapar de la Guerra de Bosnia. Allí hizo su debut profesional en el Senta, un equipo que militaba en las divisiones de ascenso yugoslavas. Seis meses más tarde, dio el salto a la Primera División cuando se fue a jugar al Kikinda.

Las buenas actuaciones dentro del campo de juego, donde se desempeñaba como defensor central, hicieron que luego de tres años defendiendo la camiseta de Kikinda le llegara la oportunidad de fichar para uno de los dos grandes equipos de Serbia: el Partizán de Belgrado. También pudo haber ido al otro grande, Estrella Roja, pero sus orígenes partisanos lo hicieron decidirse por el club albinegro.

Durante las cinco temporadas que jugó para el Partizán, Krstajić anotó un total de 9 goles en 92 partidos y se dio el lujo de conquistar sus primeros títulos: tres ligas y una Copa de Serbia. Tamaños logros, sumados a su buen juego -marca y elegancia a pesar de medir más de 1,90 metros- derivaron en su fichaje por uno de los clubes más sobresalientes de Alemania: el Werder Bremen.

Con los colores del Partizán en un clásico ante Estrella Roja por la Copa de Serbia 2011. Foto: Reuters.

Fue allí donde su nombre tomó relevancia y trascendió. En el club del norte alemán disputó cuatro temporadas, en las cuales obtuvo otros dos títulos (Bundesliga y Copa de Alemania, ambas en el período 2003-2004). En Bremen también mejoraron sus estadísticas individuales, ya que marcó 12 tantos en 142 encuentros. Cifras goleadoras nada despreciables para un zaguero.

Tras conquistar los dos títulos con la institución verde, el serbio decidió alejarse con toda la gloria y se mudó para Gelsenkirchen, donde fue a vestir la camiseta del Schalke 04, otro de los grandes alemanes. Si bien allí su nivel no mermó y se convirtió en un titular indiscutido, los objetivos no se alcanzaron y sólo pudo cosechar una Copa de Alemania (2005). Durante su estadía defendiendo la casaca azul -fueron en total 183 partidos a lo largo de cinco temporadas- sumó otros 9 tantos.

Una vez que el contrato con el Schalke caducó, llegaría la hora de regresar al Partizán. Allí Mladen se hizo un nombre en el fútbol grande de Europa y por eso decidió volver para finalizar su carrera, a la cual le sumaría tres títulos más: dos ligas y una Copa de Serbia. Volvió, se puso la cinta de capitán, y se retiró campeón.

Representando a Serbia y Montenegro en el Mundial de Alemania 2006. Foto: Getty Images.

Por supuesto que tan fructífera carrera en clubes de tanta jerarquía en el continente no sería pasada por alto para los entrenadores de turno del seleccionado de su país, para el cual fue llamado a representar. Lo hizo en 59 ocasiones y anotó sólo dos goles, pero lo curioso es que fue para dos países diferentes: primero para Serbia y Montenegro -donde estuvo presente en el Mundial de Alemania 2006– y más tarde ya para Serbia, luego de que Montenegro declarara su independencia.

Mladen Krstajić será un novato en la dirección técnica, pero carga sobre sus espaldas toda una vida de fútbol. Con 44 años, el entrenador serbio buscará quedar en la historia por duplicado a siete años de su retiro como jugador: por llevar a su país a ganar por primera vez un Mundial, y por hacerlo además como un debutante absoluto en la conducción de un equipo profesional. Un desafío difícil, pero que seguramente aceptó con hambre de gloria, algo que lo caracterizó durante toda su carrera.

Imagen destacada: Getty Images


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