Otkrytie Arena, un moderno estadio cargado de historia

Los detalles que hay que saber de una de las dos moles moscovitas, la sede más particular que tendrá el Mundial.

Enorme. Pintoresco. Imponente. Todos esos adjetivos, e incluso muchos más, podrían caberle al Otkrytie Arena. Pero hay uno que, sin dudas, lo define mejor: original. Porque este estadio, que será una de las doce sedes de la Copa del Mundo, fue planeado por años y soñado por décadas. Por casi un siglo entero.

El recinto hoy en día es la casa del Spartak Moscú, que curiosamente es el equipo más ganador de Rusia pero también uno de los más sufridos. En este sentido, el Otkrytie es en parte responsable porque se hizo desear por los hinchas del club capitalino a lo largo de 92 años. ¿Cómo es posible? Eso es algo que hasta hoy muchos rusos se preguntarán, ya que la historia del moderno estadio está llena de traspiés.

El interior del Otkrytie Arena. Foto: FIFA.

Nacido en 1922, el Spartak nunca llegó a poseer su sitio propio, aquel en donde se sintiera anfitrión indiscutido. Si bien los planes nunca faltaron, diferentes cuestiones lo fueron alejando de ese deseado y tan necesario objetivo, y lo obligaron a hacer las veces de local en diferentes canchas de la ciudad, siendo el Olímpico de Luzhnikí el más frecuentado.

Los conflictos políticos y económicos de la ya extinta Unión Soviética fueron los primeros escollos que tuvo que superar el club moscovita, al cual siempre le costó asentarse económicamente al igual que a otras instituciones del país. Más tarde, cuando consiguió los terrenos para poder construir su estadio, fueron las protestas de grupos ecologistas los que pusieron un freno a la ilusión tras reclamar un supuesto perjuicio hacia el lindero Jardín Botánico Tsitin.

Entre una cosa y la otra, los años pasaron y los proyectos no lograron alcanzar la luz verde. Hasta que a mediados de la década del 2000 Leonid Fedun, dueño y presidente del club, logró adquirir el histórico Aeropuerto Túshino, aquel donde los soviéticos supieron hacer gala de sus avances en materia militar durante la Guerra Fría. Allí, en esos terrenos del noroeste ruso, el Otkrytie comenzaría a ser construido en 2007.

Tal como había sido en el pasado, el proyecto no podría evitar los problemas a pesar de haber empezado a tomar forma. En gran medida, por la crisis económica mundial del 2008 que lógicamente afectó al ritmo de las obras. Pero, por otro lado, las características propias de la zona también le impusieron un freno a la construcción, ya que el complejo se encuentra en una zona completamente urbanizada, con líneas de trenes y subterráneos.

El Otkrytie Arena resplandeciendo en la noche. Foto: Marca

De todas formas, nada detendría el envión que Fedun y el Spartak tenían en mente, y con el aporte de 180 millones de dólares del Banco Otkrytie -patrocinador del club y al cual el recinto debe su nombre- las obras comenzaron a tomar forma. Finalmente, Spartak se daría el gusto de inaugurar su tan ansiada casa el 5 de septiembre de 2014 en un encuentro amistoso ante el Estrella Roja de Belgrado al cual asistió nada más y nada menos que Vladimir Putin, el presidente de la nación.

La construcción del Otkrytie Arena demandó alrededor de 400 millones de dólares, que sirvieron para hacerlo uno de los más modernos del mundo entero. Con capacidad para alrededor de 46.000 personas sentadas -al inaugurarse cabían 42.000-, la edificación cuenta con todas las comodidades que la FIFA exige para los estadios con mayor calificación, y además posee un techo corredizo cuya estructura puede soportar los más crudos inviernos rusos.

Este estadio, que además se destaca por ser la única sede del Mundial que no le demandó financiación alguna al Estado de Rusia, albergará un total de cinco partidos en el máximo evento futbolístico a nivel selecciones. Entre ellos, los más destacados serán el que disputen Argentina e Islandia el 16 de junio -en lo que será el primer partido para ambos- y el correspondiente a los octavos de final que se llevará a cabo el 3 de julio. Además, Brasil también dirá presente allí cuando choque ante Serbia el 27 de junio.

Sin embargo, esta impresionante pieza arquitectónica ya supo lucirse en otro importante evento de la FIFA: la Copa Confederaciones 2017. En aquella ocasión, acogió un total de cuatro encuentros, de los que sobresalieron el disputado entre el seleccionado local y Portugal (triunfo 1-0 para los lusos) y el que definió el tercer puesto, también con los portugueses como protagonistas (victoria 2-1 ante México).

No hay dudas de que todo Rusia estará en la mira del mundo entero gracias a la efervescencia que genera la Copa del Mundo. Pero Moscú, su capital, captará una atención especial. Porque es una de las ciudades más lindas e imponentes del planeta. Porque allí se dará comienzo y fin al evento más cautivante del ámbito de la redonda. Pero, también, porque allí resplandecerá el Otkrytie Arena.

Imagen destacada: www.s-bc.ru


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