El chico malo

Fue una de las sensaciones de aquella histórica Senegal de 2002, mérito que le valió un boleto a la Premier League. Allí sus días no siempre fueron felices, sobre todo en Liverpool donde hizo enojar a referentes como Gerrard y Carragher. Hoy, alejado del fútbol, colabora como embajador de buena voluntad en su país y sueña con hacer una carrera política. La historia de El-Hadji Diouf, una estrella fugaz del fútbol africano que supo codearse -y pelearse- con los mejores.

Un Mundial le cambió la vida a El Hadji-Diouf. Tanto él como varios de sus compañeros vieron recompensada esa enorme actuación en Corea-Japón 2002, en donde Senegal llegó a cuartos de final y él vio su nombre plasmado en el All Star Team, con un posterior salto de calidad en sus carreras. Pero Diouf, premiado en 2001 y 2002 como el Futbolista Africano del Año, tomó como pocos en ese plantel el estatus de leyenda en Senegal, un país amante del fútbol a rabiar que nunca -hasta este Mundial- había podido volver a la competición y cuya sociedad tiene un cariño inagotable al grupo de futbolistas que llegó a cuartos de final en 2002, incluyendo al fallecido técnico Bruno Metsu. “Pusimos a Senegal en el mapa. Antes de ese Mundial nadie sabía nada sobre nosotros, después de lo que hicimos mucha gente tuvo el deseo de conocernos”, dijo el ex delantero sobre esa selección senegalesa varios años después. Pero no todo fue color de rosas para un hombre acusado de problemático y egocéntrico, quien luego de una carrera con altibajos –incluyendo peleas con técnicos y compañeros y algún acto de indisciplina- y ya alejado de las canchas, quiere seguir en la escena por Senegal.

Diouf en Liverpool: decepción, indisciplina y cruces por doquier

Diouf no marcó goles en Corea-Japón, pero fue sin dudas el factor más desequilibrante de Senegal en ataque, amenazante para cualquier defensa que se le cruzó en el camino –incluyendo las del en ese entonces último campeón, Francia, y la férrea última línea de Uruguay-. Podía jugar como extremo o como segunda punta, posición que ocupó en aquella selección histórica. Fue una de las revelaciones mundialistas, lo que le valió su llegada a Liverpool una vez terminada la competencia, por 10 millones de libras y de la mano del entrenador Gerard Houllier. Si bien el comienzo de Diouf en Merseyside fue muy bueno, con dos goles en su debut, las cosas estuvieron lejos de resultarle bien en los Reds. Luego de esos primeros tantos, el nacido en Dakar no volvió a marcar hasta marzo de 2003 y en el medio ya había protagonizado algunos cruces con Houllier por su manera de entrenar, hechos que trascendieron a la prensa. Faltaba aún lo peor.

En el final de un encuentro de la antigua Copa UEFA frente al Celtic en Glasgow, el delantero escupió a uno de los hinchas locales que lo insultaban. El hecho llenó de ira a los fanáticos escoceses y terminó con Diouf siendo interrogado por la policía. Posteriormente fue sancionado de oficio con dos partidos, más una sanción económica interna del club que incluyó dos semanas de sueldo y 60.000 libras, donadas por Liverpool a una institución de caridad. Diouf terminó esa temporada sin poder volver a marcar y las cosas no mejoraron en la 2003/04, campaña en la que no pudo anotar siquiera un gol. Liverpool clasificó por los pelos a la Champions League y Houllier fue cesanteado de su cargo en lugar de Rafael Benítez, quien no tuvo en cuenta a un Diouf cuyo próximo destino sería un préstamo en Bolton Wanderers.

Quizás uno de los episodios más lamentables de la carrera de Diouf: el escupitajo a los hinchas de Celtic en 2003. El incidente le valió una sanción tanto disciplinaria como económica y una fuerte reprobación de propios y extraños. (Foto: Daily Mirror)

Los choques con pesos pesados

Su mal paso por Merseyside no quedó sin registro, ni por los hinchas de Liverpool que lo insultaron en cada enfrentamiento futuro ni por algunos de sus compañeros. En su biografía autorizada lanzada en 2007, un Steven Gerrard que en ese momento era considerado uno de los mejores mediocampistas del mundo hizo una referencia no muy feliz para con Diouf: “No parecía tener ningún interés en el fútbol y menos en Liverpool. El mejor ejemplo es lo que hizo frente a Celtic, una demostración de su despreciable comportamiento”. Hubo varias referencias al tema por parte del senegalés, inclusive acusaciones de racismo suyas para con Gerrard y algún cruce dentro de la cancha, cuando jugaba en Blackburn Rovers. La más contundente de las contestaciones fue en un programa francés, hace dos años: “Cuando llegué a Liverpool me dijeron que había un par de futbolistas ‘intocables’, y uno de ellos era Gerrard. Yo decía siempre lo que pensaba y nunca le tuve miedo. Él sí, no me podía mirar a los ojos, por eso se llevaba mal conmigo.” Sin pelos en la lengua, remarcó que su desprecio se agravó cuando, según él, Stevie G echó leña al fuego a su relación con el técnico: “El problema real fue cuando me di cuenta que él era uno de los ‘chupamedias’ que le contaba al entrenador lo que yo decía. Ahí tuvimos una gran discusión y peleamos. Respeto a Gerrard como jugador, pero no como persona.

Otra de las enemistades cosechadas por Diouf fue Jamie Carragher, también hombre fuerte de aquel Liverpool. El hoy analista de la televisión inglesa fue contundente acerca de Diouf en 2008: “Fue el peor delantero que haya contratado el club. Creo que no hay uno sólo que haya jugado en Liverpool y haya pasado una temporada entera sin marcar.” Para acentuar más su desprecio por el senegalés, Carragher completó con otro palito: “Al otro día de una derrota por penales en FA Cup contra Portsmouth en 2004, él llegó a entrenar en su auto con la música al máximo y bailando por el estacionamiento. Su actitud me repugnaba, parecía que le daba lo mismo ganar o perder.” La respuesta del africano al ex defensor fue todavía más picante: “Carragher es el peor compañero que tuve, un inútil perdedor y un especialista en hacerse goles en contra. Si no hubiera nacido en Liverpool no hubiera podido jugar al fútbol.”

Uno de los tantos cruces entre Diouf y Gerrard. Este fue dentro de la cancha en un Blackburn-Liverpool, pero ambos supieron también darse con todo fuera de ella. (Foto: Getty Images)

La vida en Inglaterra después de los Reds

Tras dos temporadas de pocos resultados y muchos problemas, Diouf fue prestado al Bolton Wanderers, que un año más tarde adquirió sus servicios permanentemente hasta 2008. Aquella fue la época de mayor consistencia del delantero en Inglaterra de la mano del entrenador Sam Allardyce, sin embargo no se fue libre de controversias. Tras su pasado incidente en el Celtic Park jugando para Liverpool, Diouf reincidió nuevamente y por duplicado en 2004: primero fue un escupitajo a un chico de 11 años de Middlesbrough en el final de un partido y unos meses después sucedió lo mismo contra el futbolista Arjan De Zeeuw, hecho que le valió tres encuentros de suspensión y una multa de dos semanas sin sueldo por parte del Bolton. Luego del episodio, el senegalés agachó la cabeza y pidió las disculpas del caso: “Quiero disculparme con De Zeeuw y el Portsmouth, estoy arrepentido de mi comportamiento. (…) Decepcioné a mi entrenador, a mis compañeros y miles de hinchas para los que represento un ejemplo.” El delantero dejó el club en 2008 luego de disputar algo más de 130 partidos y anotar 21 goles.

Un nuevo incidente dentro del campo, el escupitajo a De Zeeuw. Tras eso, Allardyce confesó que casi lo envió a tratarse con un psicólogo deportivo. (Foto: Ruckas Pictures)

Tras un breve paso por Sunderland, El-Hadji Diouf recaló en Blackburn Rovers para reunirse con Allardyce. Las cosas fueron relativamente bien durante su primera temporada, pero a mitad de la segunda el entrenador fue despedido por el club y Steve Kean, el flamante técnico, nunca tuvo a Diouf en sus planes: primero lo envió a préstamo al Rangers escocés y, a su retorno, le comunicó que se buscara club. Por supuesto que el bad boy senegalés colaboró un poco con la decisión al volver a la pretemporada después de lo previsto. En el medio, como siempre, Diouf dejó alguna perlita. Se sacó chispas de lo lindo con Steven Gerrard tanto en 2010 en Anfield como al año siguiente en Ewood Park, donde el capitán de los Reds le salió al cruce luego de ver a su ex compañero insultando a sus hinchas y también trascendió un arresto por exceso de velocidad. Pero lo más controvertido de Diouf en su tiempo en Blackburn fue su inclemencia para con Jamie Mackie, jugador del QPR que en un duelo de FA Cup se había fracturado la pierna. Cuando su oponente se retorcía de dolor esperando a ser sacado de la cancha, el delantero pasó y le dijo “váyanse a la m*** vos y tu pierna”, un hecho por el que Neil Warnock, entrenador rival, lo catalogó como “una rata de alcantarilla”.

Blackburn fue la última experiencia en Premier League para Diouf, que desde mediados de 2011 comenzó a circular por el Championship. La primera campaña en segunda división la hizo en Doncaster Rovers, pero un año más tarde se marchó al Leeds United en donde estuvo hasta el año 2014. Tras algunos inconvenientes de lesiones y con la muerte de su mentor Bruno Metsu en el medio –Diouf fue uno de los tantos futbolistas que viajó a Senegal para su funeral-, Leeds decidió liberar al delantero y éste finalizó su carrera en el Sabah FA de Malasia, donde jugó hasta su retiro en 2015.

El Diouf exfutbolista, un interesado por su país

Tras retirarse del fútbol, la elección de El-Hadji Diouf fue retornar a su país para ayudar desde el estatus de figura pública que ostenta. Actualmente es cercano al presidente de Senegal, Macky Sall, quien lo ha hecho embajador de buena voluntad y su consejero en asuntos deportivos. “Queremos que la liga senegalesa sea de las mejores, pero más allá de la ayuda del gobierno necesitamos una organización eficiente, y gente predispuesta a formar a los jóvenesexpresó sobre el futuro del fútbol en Senegal. Además, Diouf se mostró muy entusiasmado con su nuevo rol dentro de la política: “Cuando dejé el fútbol, el presidente me llamó y me pidió su ayuda. Me dijo que las generaciones jóvenes creen en mí y me toman como ejemplo. Quiero convertirme en un soldado de la juventud. Estoy listo para ayudar, tenemos un país y un continente que construir”, le contó a la BBC en una entrevista. Un hombre que supo saborear las mieles de la Premier League -no sin dar muestras de su difícil carácter- ahora está dispuesto a hacer la diferencia una vez más para Senegal, como supo hacerlo en el verde césped en 2002.

El saludo de Diouf con Macky Sall, el presidente senegalés. (Foto: BBC)

 

Foto destacada: PicDesk


Juan Saber

Acerca Juan Saber

ver todas las publicaciones

Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*