Otamendi y Silva trajeron la catorce

Ese es el número de victorias del City de Guardiola sobre quince partidos en la temporada. Luego de irse 0-1 al descanso ante West Ham, el defensor argentino y el enlace español se anotaron en el marcador para que los Citizens consigan el 2-1 que los mantiene a ocho del United, que ganó 3-1 en casa del Arsenal y a quienes visitarán la fecha siguiente. Además, Liverpool goleó a Brighton y escala en la tabla.

Otra vez con el último suspiro, otra vez sobre el cierre. Así volvió a ser la historia para este Manchester City que a esta altura e incluso habiendo bajado un poco el nivel futbolístico, se mantiene invicto y domina con cierta holgura la Premier League. El escollo que representó el irregular West Ham resultó ser uno difícil de resolver para el dueño de casa, puesto que luego de un primer tiempo algo deslucido no sólo no consiguió la ventaja, sino que fueron los Hammers quienes la alcanzaron. Angelo Ogbonna apareció para cabecear un centro desde la derecha de Aaron Cresswell y silenciar el Etihad Stadium, en el que los aficionados locales se fueron preocupados al descanso. Sin embargo, y como viene pasando en los últimos tres partidos, el cuadro skyblue vino de atrás para dar vuelta la historia. Esta vez, el protagonista argentino no fue Sergio Agüero, sino Nicolás Otamendi: el central, en posición de centrodelantero, conectó un centro rasante del ingresado Gabriel Jesús e igualó la contienda. A cinco del final, ya con los Citizens jugados en ataque, llegó -al igual que en los últimos dos encuentros- un tanto cerca de la hora que definió el duelo en favor del local. Kevin De Bruyne recibió en tres cuartos de campo y sacó un centro espectacular que cayó en el área chica, exacto para que David Silva pudiese conectarlo engañando a un atónito Joe Hart. Fue 2-1, otra vez sobre la hora, para lograr un registro inédito en el fútbol inglés (14 ganados sobre 15) y llegar al duelo con Manchester United manteniendo ocho unidades de ventaja.

David Silva los hace hacer, pero demostró que también puede vestirse de goleador. El español apareció en el final para mandar adentro una asistencia de De Bruyne y darle a ese imparable City su decimotercera victoria al hilo por Premier. (Foto: Ian Hodgson)

De Gea imperial, Red Devils implacables

Por su parte, el escolta Manchester United tuvo un reto complicado en el Emirates ante Arsenal, del que salió favorecido por su capacidad para aprovechar fallos rivales y también a causa de una actuación absolutamente excelsa de su arquero David De Gea. Los de José Mourinho tuvieron un arranque de partido a pura contundencia y eso fue la base sobre la que edificaron su posterior triunfo. A los cuatro minutos, un pase muy comprometido de Laurent Koscielny -de, extrañamente, muy mal encuentro- fue interceptado por Antonio Valencia, que luego construyó una jugada con Paul Pogba, aprovechando la pasividad defensiva local, y finalizó sobriamente ante la salida de Petr Cech. A los once, otro fallo de los Gunners fue castigado con puntualidad por los de Manchester: Shkodran Mustafi perdió la pelota con Jesse Lingard en salida, Romelu Lukaku recibió y jugó con Anthony Martial, quien asistió nuevamente a Lingard con un magistral giro para que éste decrete el 2-0. El partido, desde ahí, se convirtió en un monólogo local, que empezó a generarle muchísimos problemas atrás a un United abocado al contragolpe, pero que sufrió muchísimo sobre todo en los últimos quince minutos del primer tiempo. De Gea se revolcó para acá y allá, y salvó un par de esas pelotas difíciles de creer, primero ante Alexander Lacazette, después ante Koscielny. El español también se lució ante un par de remates de Sead Kolasinac y Héctor Bellerín, mientras que sus compañeros lo ayudaron ante Alex Iwobi y Aaron Ramsey. La lluvia de chances de Arsenal no había logrado arrancar ni siquiera un tanto.

El baile de Lingard, que se lució a la contra aportando dos goles clave en la buena victoria del United en el Emirates. (Foto: @ManUtd)

El complemento comenzó de igual manera, pero a diferencia del primer tiempo, el gol llegó para los Gunners. Después de que Ramsey “rechazara” tras un pase magistral de Alexis Sánchez, la pelota le quedó a Lacazette para materializar el 1-2. La visita tuvo, inesperadamente, ese contragolpe con el que tanto soñó desde el primer tiempo, pero entre Cech y el poste le negaron a Lingard el tercero. Arsenal reaccionó rápido y generó dos clarísimas, pero nuevamente se chocó contra la enorme actuación de De Gea. Primero le negó el tanto a Iwobi, mientras que dos minutos después estuvo brutal con una doble tapada ante Alexis y Lacazette, dejándoles claro a los de Arsène Wenger que no iba a ser su día. Y así se confirmó a los dieciocho del complemento, cuando entre Lingard y Pogba aprovecharon los espacios que el local dejó para armar el 3-1, anotado por el volante inglés -que completó una gran semana anotando tres goles en dos partidos-. Ese tanto mató el encuentro, y ni siquiera la tarjeta roja de Pogba producto de una entrada imprudente sobre Bellerín avivó el ánimo de un abatido Arsenal, que sucumbió ante De Gea y fue castigado por sus errores defensivos. El United ganó un partido de esos que más conforman a Mourinho, suman cuatro victorias al hilo y quieren ser los que le corten la racha invicta al City en Old Trafford la semana siguiente para demostrar que quieren hacerse con el título.

Los Reds se arriman a fuerza de goles

Otro de los grandes que quiere dar batalla, aunque se encuentre lejos aún, es el Liverpool. Los de Jürgen Klopp visitaron al Brighton en el John Smith’s Stadium y les hicieron sentir el poder de su ofensiva. Curiosamente, el ataque de los Reds no fluyó demasiado durante la primera media hora y el partido era parejo, pero una ráfaga de dos goles en dos minutos le encaminó el choque al visitante. Primero Emre Can, jugando como central por las bajas de los de Merseyside en esa posición, conectó de cabeza a la red un córner de Philippe Coutinho. Inmediatamente después un contragolpe magistral construido por Mohamed Salah, Coutinho y Roberto Firmino fue transformado en gol por éste último al aparecer por atrás luego del pase gol de su compatriota. En el comienzo del complemento, Liverpool tuvo que resistir un buen inicio de los Seagulls, y qué mejor que un gol para bajarle el ánimo a tu rival en una jugada de arco a arco: luego de una tapada sensacional de Simon Mignolet a Glenn Murray, los Reds echaron a andar una réplica que Salah volvió a manejar de frente para esta vez vestirse de asistidor, dejando dos hombres en el camino y entregándole a Firmino un mano a mano que el brasileño no falló.

Pese a recibir ese tanto, Brighton logró un descuento rápido a expensas de una equivocación del árbitro Graham Scott, que vio un penal inexistente de Jordan Henderson sobre Lewis Dunk, dándole a Murray la chance de batir a Mignolet y poner el 1-3. El local intentó, como pudo, aproximarse al arco de unos Reds que decidieron ordenarse atrás de la pelota para hallar luego los espacios en la defensa de unos jugados Seagulls. Después de un par de chances desperdiciadas por Salah y Coutinho, los otros dos goles que transformaron la victoria en goleada llegaron sobre el cierre, ambos gestados en los pies del ’10’ brasileño. A cinco del final, Coutinho ejecutó un tiro libre con extrema precisión por debajo de la barrera que dejó plantado a Mathew Ryan, mientras que un par de minutos después un remate aparentemente inofensivo del volante nacido en Río de Janeiro fue desviado a la red por Dunk, completando así la goleada de un Liverpool cuya producción actual -lleva 6 sin perder, con 5 victorias y una igualdad- le permite estar en zona de Champions League y llegar de la mejor forma al Merseyside Derby ante Everton.

Hoy los de arriba de Liverpool volaron y fueron demasiado para Brighton. Un gol y dos asistencias para Coutinho, dos tantos para Firmino y una asistencia de Salah. En gran forma. (Foto: Getty Images)

 

Foto destacada: Reuters


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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