La revancha de Lukaku

Con un gran partido -gol incluido- del delantero belga, Manchester United le dio vuelta el marcador a Chelsea y lo superó 2-1 en Old Trafford para retomar el puesto de escolta de la Premier. Además, Tottenham apeló nuevamente a su artillero Kane para superar 1-0 con lo justo a Crystal Palace en Selhurst Park y Liverpool dio la nota el sábado goleando 4-1 a West Ham gracias a una enorme actuación de su trío ofensivo, resultado que lo afirma en el tercer lugar.

En el duelo más sobresaliente de la jornada, Manchester United recibió en Old Trafford a Chelsea esperando ganar para recuperar el segundo lugar, que había quedado parcialmente a manos de Liverpool con su victoria del sábado. La amplia diferencia de Manchester City para con ambos hace difícil pensar en una pelea seria por el torneo, pero tanto el equipo de José Mourinho como el de Antonio Conte -quienes vienen protagonizando además algunos duelos dialécticos- necesitaban una victoria que afirme su capacidad competitiva, además de la pelea vigente por estar en la próxima Champions League. El primer tiempo fue trabado por momentos, pero contó con emociones tanto al principio como al final. Los Blues estuvieron a punto de materializar un gol tempranero a través de Álvaro Morata, pero el toque del español ante el gran centro de su compatriota Marcos Alonso fue a parar directo al travesaño de un David De Gea que inmediatamente sacó a córner un disparo mordido de Eden Hazard en el rebote. El United recién pudo abrir el bloque visitante antes de la media hora, cuando Alexis Sánchez recibió un pase de Anthony Martial y le entregó el balón a Thibaut Courtois con un tiro flojo desde buena posición.

Los Red Devils siguieron apretando con un Romelu Lukaku que, en busca de marcarle por primera vez en Premier a su ex club, comenzó a enchufarse y preocupar a la defensa rival. No obstante, el dueño de casa se llevó el primer golpe un par de minutos más tarde. Un contragolpe eléctrico entre Willian y Hazard iniciado desde un córner en contra se transformó en el 1-0 de los londinenses luego de que Hazard encontrase al brasileño con un gran pase y éste venciera a De Gea por el primer palo. La ventaja intensificó la postura contragolpeadora de los de Conte, que en los siguientes minutos pudieron haber hecho mucho daño al local de haber resuelto mejor un par de réplicas, sin embargo a cinco minutos para el descanso el United llegó a la igualdad en su mejor jugada colectiva en el encuentro. Alexis filtró muy bien un balón por el medio para Martial y éste se la dejó servida a Lukaku para que el belga acomode el balón abajo contra el poste derecho de Courtois. Así se fueron al descanso, y ahora la incertidumbre era aún más reinante.

En la segunda parte, pese a un inicio parejo, fue mejor lo mostrado por el United. Lukaku volvió a causar estragos, esta vez con una tijera espectacular que hizo trabajar a su compatriota Courtois, quien la desvió por encima del arco. Ya sobre los últimos veinte, un punto neurálgico del juego, las decisiones desde el banco de Mourinho influyeron mejor que las de Conte. El italiano dispuso la salida de Hazard por Pedro, cambio que le costó luego algunas críticas, mientras que el portugués refrescó la banda con Jesse Lingard por Martial, modificación que le iba a traer frutos a quince minutos del final. Y ese momento iba a tener nuevamente a Lukaku involucrado: el ‘9’ se movió a espaldas de Antonio Rüdiger para luego sacárselo de encima y enviar un centro perfecto para el anticipo de Lingard, que decretó el 2-1. Los momentos finales fueron de resistencia para el local, ante un elenco londinense que buscó como pudo. Entraron Cesc Fábregas y Olivier Giroud para jugar los últimos minutos en campo rival, y la visita tuvo en un disparo de Willian bien contenido por De Gea su chance más nítida. Faltaba un condimento más, que llegó cerca del final. En lo que fue la acción más polémica del cotejo, Morata recibió en posición lícita una asistencia de Giroud y decretó el empate, pero le señalaron un offside inexistente que despertó varios reclamos. Indiferentes al incidente, los de Manchester aguantaron los seis minutos de adición que dio el juez y pudieron terminar festejando una victoria importante para continuar como escoltas y esperar por un último intento de acercarse al archirrival de la ciudad. Chelsea, por su parte, quedó en quinto puesto y hoy está fuera de las plazas para la próxima Champions League.

El momento del cabezazo al gol de Lingard. El chico entró desde el banco para marcar su octavo gol en esta Premier y confirmar que es un elemento importante en la estructura de los Red Devils. (Foto: @ManUtd)

Ciudadano al rescate

Otro de los animadores que ganó fue Tottenham, que aprovechó el traspié de Chelsea para subirse al cuarto lugar. No le fue fácil la visita al Crystal Palace, que le hizo difíciles las cosas con su intensidad y logró preocupar por momentos al elenco de Mauricio Pochettino. Un buen comienzo del visitante hizo pensar que el primer tanto iba a llegar pronto: el arquero Wayne Hennessey fue llamado a la acción un par de veces en menos de diez minutos, cortando a tiempo un pase por alto de Christian Eriksen para un Ben Davies que iba a quedar de cara al gol y luego negándole el gol a Harry Kane en un mano a mano. No obstante, los Spurs se fueron apagando con el correr de los minutos, algo que animó al Palace a salir a buscar. Andros Townsend complicó con algunas escapadas a la última línea, generando una ocasión para James McArthur -a quien le bloquearon con lo justo su disparo- y una propia, que Hugo Lloris le canceló sin problemas.

La segunda parte tuvo un comienzo similar a la primera, con Tottenham al mando y generando un par de chances. La diferencia fue que, en el segundo tiempo los Spurs lograron mantener esa superioridad durante una mayor parte del duelo. Un disparo elevado de Eriksen de frente al arco precedió a una de las ocasiones más claras del partido: el propio danés vio a Kane en posición de gol y le lanzó un pase áereo a la boca del arco, mas el delantero desperdició un tanto increíble al meter un toque mordido de primera que salió desviado. Más adelante fue Serge Aurier quien testó a Hennessey con un disparo cruzado y se encontró con una buena respuesta del golero galés. El Palace solamente hizo pie unos minutos, aunque aún así logró incomodar: un buen pase de Yohan Cabaye para Alexander Sorloth estuvo cerca de generar un gran peligro al visitante, pero un heroico cierre de Aurier frente al delantero desactivó la alarma. El final fue todo de unos Spurs jugados al ataque, que contaron con el ingreso de Lucas Moura para ampliar el campo. El brasileño se involucró en una acción en la que Harry Kane nuevamente desvió su disparo, sin embargo el goleador tuvo su revancha en el epílogo. Un córner al segundo poste de Eriksen halló la cabeza del ‘10’, que le cambió el palo a Hennessey para decretar el 1-0 final de este Tottenham cuyo objetivo es ocupar puestos de Champions y hoy alcanzó un triunfo clave en pos de alimentar ese objetivo.

Harry Kane había fallado un tanto increíble, pero sobre el final tuvo su revancha y guió a su Tottenham a una nueva victoria que le valió un lugar en Champions. El goleador de la Premier suma ya 24. (Foto: @SpursOfficial)

Los Reds volvieron a desplegar su maquinaria

En la jornada de sábado lo que resaltó fue una nueva goleada de Liverpool, que abraza el tercer lugar -incluso llegó a ponerse segundo previo al juego del United- y parece que este año el objetivo de estar en la siguiente Champions será alcanzado con mayor comodidad. El tridente ofensivo de los de Jürgen Klopp desbordó a West Ham desde el inicio, y ni siquiera una línea de cinco hombres definidos pudo con ellos. Mohamed Salah dio aviso a los dos minutos con un disparo en el poste, y tanto él como Roberto Firmino y Sadio Mané se las arreglaron para colarse entre los espacios de la defensa visitante. Pese a esa superioridad, los Reds sufrieron un ataque aislado de los Hammers en el cuarto de hora que estuvo a punto de transformarse en gol. En una aventura individual, Marko Arnautović intentó picar el balón por encima de Loris Karius, sin embargo éste alcanzó a evitar el tanto del austríaco con un gran esfuerzo y ayudado por el travesaño. La respuesta de Liverpool fue seguir buscando, actitud que le valió su recompensa antes de la media hora. Emre Can, uno de los más involucrados con sus pases a los delanteros, aprovechó su buen juego aéreo para cabecear a la red un córner de Salah y así adelantar al local. Salah tuvo la opción de duplicar un par de minutos más tarde, sin embargo su cabezazo salió por encima del arco. Los goles que tanto se hicieron desear iban a llegar en el complemento.

El hambre de gol de los Reds empezó a saciarse desde los cinco minutos del complemento, cuando llegó el 2-0. Una jugada de Alex Oxlade-Chamberlain que osciló entre la habilidad y la tozudez derivó en Salah, quien se acomodó para su zurda y castigó a Adrián San Miguel con un disparo bajo. Son ya 31 tantos en 37 partidos en la temporada para el egipcio, sin dudas el mejor refuerzo de esta campaña de Premier League. El hambriento equipo de Klopp continuó buscando más goles, e iba a llegar al 3-0 minutos después gracias a un blooper de Adrián. Inmediatamente después de atajarle un mano a mano a Mané, el español salió a cortar a cualquier lado un pase de gol para Firmino, falló en el cálculo y le dejó al brasileño el arco a su merced, algo que éste capitalizó. Pese a estar siendo goleado, West Ham encontró un rápido descuento que le dio cierta esperanza: dos minutos después del 0-3, Cheikou Kouyaté interceptó un balón en mitad de cancha y asistió a Michail Antonio, quien le sacó el jugo a un mal posicionamiento del local para establecer el 1-3 mediante un tiro cruzado.

El festejo de Mo Salah, que estableció el 2-0 al principio del segundo tiempo. Liverpool lleva la asombrosa cifra de 103 goles en lo que va de la temporada, y mucho le debe a los 31 del egipcio. En llamas. (Foto: @LFC)

Tras el descuento de los Hammers, a Liverpool le llovieron las chances para ampliar la ventaja, y de no ser por Adrián -y también por alguna mala definición- el duelo pudo haber terminado con una diferencia obscena de cinco o seis goles. Salah, Firmino, Chamberlain y Mané gozaron de chances muy claras para ampliar la diferencia, pero los de Merseyside no fueron capaces de ampliar la brecha hasta los treinta y ocho del segundo, cuando por fin arribó ese tanto que decoró la goleada. Firmino jugó el balón hacia Andrew Robertson, y el lateral le sirvió un puntual envío a Mané, quien completó la tarde goleadora del trío ofensivo al enviar la pelota a la red. Fue 4-1 para los de Klopp, afirmados en el tercer puesto y en buena posición en la presente Champions. Quizás no les haya alcanzado para pelear el título con Manchester City, pero han mostrado un arranque de año sólido y aún pueden redondear una buena temporada.

 

Foto destacada: Manutd.com (@ManUtd)


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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