Esta vez, Zlatan no pudo

El United desperdició una buena chance de acercarse a puestos de Champions al igualar 1-1 contra Bournemouth, habiendo desperdiciado demasiadas chances en la primera parte y no pudiendo aprovechar ni un hombre de más ni un penal -Boruc se lo detuvo a Ibrahimović- en el segundo. Además, lo mejor de cada encuentro del sábado.

La jornada de sábado de Premier League tuvo como plato fuerte el cruce entre Liverpool y Arsenal en el que los Reds salieron victoriosos. Sin embargo, hubo otra buena cantidad de encuentros, muchos relacionados con la ardiente lucha por mantener la categoría. Manchester United, otro de los animadores, no pudo doblegar en casa a un alicaído Bournemouth mientras que el Southampton resolvió la historia en el final y se llevó un emotivo 4-3 en una lluvia de goles. En lo que respecta específicamente a la lucha del fondo, Swansea, Crystal Palace y Leicester fueron los grandes ganadores de la fecha. Los galeses superaron a 3-2 Burnley en el descuento, Leicester continúa su recuperación tras la salida de Claudio Ranieri y le ganó 3-1 a Hull City, mientras que los Eagles salieron de la zona de descenso al llevarse un 2-0 contra West Brom en The Hawthorns. Allí quedó Middlesbrough, que continúa su mal momento y cayó 0-2 ante Stoke City.

El United se atragantó con los Cherries

En Old Trafford, el equipo de José Mourinho tenía la chance de arrimarse a puestos de Champions ante un Bournemouth que no arrastra el mejor presente. En el arranque el local, con Wayne Rooney de titular y capitán, desplegó toda su capacidad ofensiva durante casi media hora. Primero fue Paul Pogba quien lo tuvo al realizar una larga corrida, pero Artur Boruc empezó a dar muestras de lo que fue un gran partido suyo al negarle el gol al francés. El United siguió encontrando grietas en la defensa rival, y esta vez fue Rooney el que tras realizar un buen desmarque le sirvió el gol a Ibrahimović, mas el sueco falló en el control y luego no pudo batir a Boruc tirándosela por arriba. Las oportunidades continuaron, y esta vez fue Anthony Martial el que lo tuvo en una jugada personal, pero el arquero visitante volvió a aparecer y desvió su tiro colocado. Dos minutos después llegó la más clara: Martial desbordó y tiró un peligroso centro que insólitamente Zlatan no pudo mandar al fondo. Sin embargo, a los veintidós minutos el esfuerzo de los Red Devils se vio recompensado. Antonio Valencia tomó una pelota fuera del área y metió un buscapié que fue capturado por Marcos Rojo, quien puso el 1-0 anotando su primer tanto como jugador del Manchester United.

Tras el tanto esa avalancha de chances del local mermó, la visita creció un poco en el juego y cinco minutos antes del descanso llegó a un impensado empate. Marc Pugh recortó dentro del área ante Phil Jones y éste se lo llevó puesto. Kevin Friend pitó penal y Joshua King -ex canterano del United- se encargó de poner las cosas 1-1. Los de Mourinho buscaron volver inmediatamente a la ventaja y Zlatan casi logra hacerlo con un disparo colocado que Borruc mandó al córner. El final de la primera parte fue accidentado y tuvo un particular duelo entre Ibrahimović y Tyrone Mings, en donde no faltaron los golpes. Luego de un anterior forcejeo entre ambos, el jamaiquino continuó la disputa al pisarle la cabeza al delantero intentando saltarlo. Zlatan no se quedó en el molde y ni bien comenzó el complemento contestó con un terrible codazo en el rostro del defensor, algo que motivó un fuerte reclamo de todo Bournemouth debido a la inacción del árbitro Friend. Encima, luego de obviar esa acción, el juez decidió expulsar a Andrew Surman por doble amonestación.

Hubo momentos de verdadera fricción entre un United que se quedó estancado en una igualdad que no le sirve y un Bournemouth al que el punto le sirvió para paliar un mmal presente. (Foto: Squawka Football)

La segunda parte se hizo cuesta arriba para el cuadro de Manchester, que no encontró la fluidez ofensiva del arranque y se repitió demasiado en centros durante casi todo el complemento. Los Cherries, con uno menos, se defendieron como pudieron intentando rescatar un punto. Tras un disparo elevado de Rooney y algún que otro centro peligroso, Mourino decidió meter a Jesse Lingard, Marouane Fellaini y Marcus Rashford faltando veinte minutos, quemando naves en busca de los tres puntos Inmediatamente después una mano en el área de Adam Smith sancionada como penal por Friend -quien al menos acertó en la sanción de ambos penales- puso a los Red Devils de cara a la ventaja. Zlatan se hizo cargo, pero esta vez al sueco le robaron el traje de héroe porque Boruc le desvió su ejecución al arrojarse sobre su palo derecho. El resto del juego se convirtió en un concierto de pelotas al área del Bournemouth que la defensa visitante supo repeler a medida que el United era dominado por la frustración. En uno de esos tantos envíos al área la defensa no la pudo sacar y el balón le quedó a Pogba, pero el francés pifió su remate en lo que fue la última del duelo. Frustrante tarde para un local que volvió a dejar puntos ante un rival de menor jerarquía, incapaz de aprovechar el hombre de más que tuvo durante un tiempo completo. Por ahora, los de Mourinnho siguen en sexto lugar y las oportunidades de meterse en Champions se le van agotando.

Resumen del partido:

Southampton se llevó un duelo cargado de goles

En Vicarage Road, un encuentro que no despertaba demasiadas expectativas terminó siendo de los más atractivos de la jornada. Los Hornets arrancaron más despiertos, lo que les permitió llegar a un rápido tanto a los cuatro minutos. Un lateral-centro desde la derecha fue peinado por Troy Deeney, a quien lo favoreció el posterior despeje a medias de la defensa para poner de zurda el tanto inicial del juego. Luego del tanto en contra, el visitante reaccionó y tuvo un lapso favorable en el que creó varias oportunidades de gol. Dusan Tadić sirvió a James Ward-Prowse en la primera, pero Heurelho Gomes apareció para cubrir bien su primer poste y enviar el balón a córner. Los del sur inglés continuaron dominando las acciones, elaborando un segundo aviso sobre los quince minutos. Tadić combinó con Nathan Redmond y éste puso a Manolo Gabbiadini mano a mano con Gomes, sin embargo el brasileño salió rápidamente y volvió a evitar el tanto. Redmond volvió a llevar peligro inmediatamente después, esta vez mediante una jugada personal culminada con un derechazo que salió desviado. Un cabezazo de Stefano Okaka tras centro del griego José Holebas fue la tibia respuesta de Watford para salir un poco del asedio. No obstante, y justo que empezaba a mermar su intensidad, Southampton llegó al empate antes de la media hora. Oriol Romeu profundizó con Redmond, éste ubicó a Tadić a través de un toque rápido y el serbio, luego de que la acción se ensuciara un poco, sacó un latigazo de zurda ante el que Gomes nada pudo hacer.

El local, sentido por la igualdad rival, utilizó el balón detenido -principal arma de los dirigidos por Walter Mazzarri- para lastimar. Un córner envenenado de Holebas se dirigía directo hacia Deeney, pero apareció Forster para despejar con el puño y ahorrarse mayores complicaciones. Sobre el final de la etapa los Saints retomaron la iniciativa y en cuarenta de juego tomaron a la defensa local dormida poniendo a Tadić en posición de remate desde un lateral, pero nuevamente Gomes apareció para que las cosas se fueran 1-1 al descanso. Pese a la labor del guardameta, en el descuento el visitante tuvo la última palabra y llegó a la ventaja mediante otra muy buena acción colectiva. Redmond recibió en el centro del campo, entregó a Ward-Prowse tras cambiar de ritmo y llevarse un par de rivales, mientras el canterano ubicó a Tadić tras girar. El serbio, en posición de remate franco, aplicó su frialdad característica y sorprendió a todos cediendo el gol a Redmond, quien viniendo desde atrás acomodó la pelota junto al palo derecho.

Redmond y Tadić la rompieron para un Southampton que debió luchar, pero logró un muy buen triunfo en los últimos minutos. (Foto: Squawka Football)

El segundo tiempo tuvo un lapso de baja intensidad, y recién sobre los últimos veinticinco volvió a animarse. En un error garrafal, Romeu regaló una pelota en el medio e inauguró sin quererlo un contragolpe para el dueño de casa, ya que Tom Cleverley se la robó y dejó a Okaka en posición de gol, pero Forster apareció para sostener la ventaja y salvar a su compañero. Watford empezó a empujar con mucho empuje e envíos aéreos, algo que tuvo recompensa a doce del final. Isaac Success desbordó y asistió a Okaka, que decretó un inesperado empate. Los dos equipos estaban cansados, pero siguieron yendo con sus armas. Allí fue que Southampton aprovechó algunos espacios -y errores- del local y fue el conjunto capaz de desnivelar. A ocho del final, el ingresado Sofiane Boufal recibió de Redmond y sacó un disparo ante el que Gomes dio un rebote innecesario, sirviendo el 3-2 a Gabbiadini. Dos minutos más tarde, Redmond coronó una tarde sublime resolviendo la historia a través de una acción individual finalizada con un remate violento que vulneró a un Gomes que, completando un par de minutos fatales, no se posicionó de buena manera. Los Hornets se esforzaron a pesar de la adversidad de tener el reloj en contra y lograron descontar en tiempo añadido. M’Baye Niang tiró un centro que fue peinado en el camino y Abdoulaye Doucuré, en offside, puso el definitivo 4-3. No hubo más tiempo para los de Mazzarri y los Saints se llevaron de Vicarage Road un muy buen triunfo que consuela un poco la derrota en la final de EFL Cup.

Leicester continúa recuperándose

Atrás parece haber quedado la polémica destitución de Claudio Ranieri, el entrenador y artífice de la proeza de la temporada pasada, porque el plantel de los Foxes aparenta haber “recuperado” la memoria y llegó a su segundo triunfo seguido, esta vez ante Hull City en su King Power Stadium. A pesar de comenzar instalado en el campo rival, las cosas no arrancaron bien para un local que a los quince minutos se hallaron 0-1 en el marcador. Una buena acción por izquierda entre Oumar Niasse y Kamil Grosicki culminó con un centro del polaco y la definición empujando la pelota en la boca del arco de Sam Clucas. A pesar de verse abajo en el score, Leicester reaccionó y pudo empatarlo en veintiocho minutos. Jamie Vardy y Christian Fuchs se combinaron por izquierda e inviertieron roles, puesto que el punta fue quien llegó al fondo para servirle un centro al medio al lateral austríaco, que de primera la mandó al fondo. La contienda terminó igualada al descanso y en el reinicio fueron los Tigers los que más cerca estuvieron de desnivelar. Harry Maguire anticipó un córner de Grosicki y estrelló la pelota contra el poste. Pese a ese susto, el dueño de casa retomó la iniciativa y logró la ventaja a través de una jugada individual de Riyad Mahrez, su mejor futbolista. El argelino recortó hacia dentro y, en posición de remate, amagó un par de veces ante Andrew Robertson para luego acomodar de derecha la pelota junto al poste izquierdo de Eldin Jakupović. Tras ese gol, el urgido Hull fue ante un local más replegado aunque solamente inquietó mediante un tiro libre de Grosicki, atajado por Kasper Schmeichel. En el final, los Foxes resolvieron el pleito a través de una acción desafortunada de Tom Huddlestone, que cabeceó contra su arco un córner desde la izquierda y puso el 3-1 de un Leicester que, sin Ranieri, parece haber resurgido para al menos evitar el descenso.

Mahrez festeja su gran gol, que allanó el camino para que Leicester consiguiera su segunda victoria al hilo. (Foto: @PremierLeague)

Llorente fue el héroe de los Swans

El Liberty Stadium acobijó nuevamente a su Swansea en otra batalla por la permanencia ante un Burnley más que aliviado con ese tema, pero al que le va pésimamente cuando sale de su cancha. El conjunto local comenzó mejor el encuentro y sacudió el arco de Paul Robinson -reemplazante del enfermo Tom Heaton- cuando Alfie Mawson cabeceó directo al travesaño y luego estrelló ese mismo rebote en el palo. Pese a esa chance desperdiciada, los galeses siguieron dominando y llegaron al tanto inaugural a los once minutos. Leroy Fer desbordó por derecha y le puso un centro exacto a Fernando Llorente, que martilló el césped con un cabezazo al palo opuesto de Robinson. Burnley, sin embargo, halló rápidamente el empate en una jugada muy polémica: una mano de Sam Vokes en el área tras un córner fue confundida por el línea con la de un jugador de Swansea, por lo que le alertó al juez Anthony Taylor que diera penal. Éste fue aprovechado por Andre Gray, que no dudó y puso el 1-1 con un remate seco a medio del arco. El dueño de casa siguió siendo mejor a pesar de recibir el empate, generando las más claras de ese primer tiempo. Un tiro libre de Gylfi Sigurdsson y un cabezazo de Llorente que se estrelló en el travesaño dieron prueba de los méritos que los Swans hicieron para ponerse en ventaja.

Esta tónica fue similar en el inicio de la segunda parte, ya que los galeses siguieron buscando desnivelar mientras los Clarets solamente intentaron conservar su ventaja y encontrar algún ataque directo con balones largos. Ben Mee apareció justo para evitar que un remate de Sigurdsson venza su porteria, mientras que Llorente volvió a dilapidar otro cabezazo, esta vez servido por Tom Carroll. Y cuando no hay contundencia en un arco, se suele pagar en el otro, y Burnley hizo gala de este axioma futbolero a los quince del complemento. Un pelotazo largo fue bajado por Vokes en el área y rematado con suma eficacia por Gray para el 2-1 visitante. Pese a estar abajo en el marcador, la urgencia no se adueñó de Swansea y los galeses igualaron sólo siete minutos más tarde mediante una de las mejores jugadas del fin de semana. Carroll profundizó con Sigurdsson y éste aguantó hasta ver pasar por detrás suyo a Martin Olsson para dejarlo en posición de remate a través de un taco delicioso, algo que el lateral sueco no desaprovechó. Parecía que ese tanto iba a envalentonar al conjunto de Paul Clement, pero la cada vez más pronunciada resistencia visitante les representó un problema para generar peligro. Carroll vio como su intento se perdió cerca del poste izquierdo de Robinson en un duelo que parecía irse sin tener ganador alguno, pero en tiempo de descuento los Swans acertaron el tiro del final. El propio Carroll sacó un envío pasado desde tres cuartos que Llorente, con toda su capacidad aérea, transformó en el 3-2 definitivo al colgar la pelota del ángulo superior derecho. Locura total de jugadores e hinchas en el Liberty Stadium por una victoria más que importante para que los galeses empiecen a mirar la zona baja un poco más desde lejos.

Llorente apareció en el epílogo volviendo a demostrar su valía para un Swansea que de a poco va saliendo del descenso. El español ya lleva 11 goles en la campaña. (Foto: @PremiereLeague)

Stoke volvió a ganar y hundió al Boro

En Stoke-on-Trent, el equipo local estiró su buena racha en esa condición -lleva ocho sin perder- ante un Middlesbrough cuyo pronunciado mal momento lo ha hecho caer en zona de descenso. El inicio del juego tuvo a los Potters como dueños del trámite, generando dos oportunidades muy claras en los primeros veinte minutos. La más nítida fue para Ramadan Sobhi, que asistido por Marko Arnautović desde la derecha acertó directamente al travesaño, mientras que luego Peter Crouch no pudo batir a Víctor Valdés con su intento. En media hora de juego llegó por fin el gol de la ventaja: Glenn Whelan jugó un balón largo en dirección de Arnautović, quien, en posición de ‘9’, se disfrazó de Crouch bajándolo con categoría ante Ben Gibson, eludiendo a Valdés y empujando a puerta vacía. Los conducidos por Mark Hughes no se conformaron con ese solitario gol y volvieron a golpear antes del descanso. Peter Crouch la bajó de cabeza en un tiro de esquina para que Arnautović decrete el 2-0 y su doblete conectando en el área chica ante la pasividad en la marca del visitante. La segunda parte tuvo menos emociones, aunque fue Stoke quien volvió a inquietar con un centro de Arnautović, figura indiscutida, que Sobhi no pudo transformar en gol. El Boro atinó a responder con un disparo lejano del uruguayo Gastón Ramírez y, para colmo, un descuento de Gibson que hubiera cortado la sequía goleadora del equipo -lleva ya cuatro juegos sin marcar- fue anulado por offside. Sobre el final el elenco de Mark Hughes pudo haber transformado su victoria en goleada, pero Valdés apareció para negarle el gol a Ibrahim Afellay, primero, y luego a Sobhi. Fue victoria de unos Potters afianzados en mitad de tabla, que disfrutan de una buena segunda parte de torneo y llevan ocho sin perder en casa. Middlesbrough está ahora en descenso directo, arrastra 13 sin ganar y su panorama es muy poco alentador.

Marko Arnautović y su tarde inspirada le dieron otra victoria como local a unos Potters que dejaron al Boro hundido en el descenso. (Foto: @PremierLeague)

Crystal Palace ganó y se aleja de abajo

West Brom recibió a los muy urgidos Eagles en busca de continuar con su buena racha de ocho ganados sobre los últimos nueve. Sin embargo, los Baggies fueron sorprendidos por un oponente que está empezando a remontar su temporada. El primer tiempo no tuvo prácticamente chances de gol, el balón anduvo mucho por los aires y los defensores estuvieron firmes ante tanto pelotazo. Christian Benteke fue el único capaz de sacudir la monotonía cuando ganó de arriba en un córner y obligó a Craig Dawson a despejar en la línea. El visitante salió mejor al segundo tiempo y logró pegar a los diez minutos de la segunda etapa mediante una gran acción de Wilfried Zaha, que controló un pase largo muy preciso de Yohan Cabaye y sentenció con un zurdazo a Ben Foster. West Brom fue en busca del empate, pero su producción fue pobre. Apenas un disparo de Nacer Chadli salvado por Wayne Hennessey fue todo el peligro que los de Tony Pulis elaboraron. La visita pudo ampliar en la etapa final del partido, nuevamente con Zaha como protagonista, pero Foster le negó el segundo tanto. Andros Townsend tuvo otra oportunidad importante a diez del final al ser habilitado en profundidad por Luka Milivojević, pero Foster se interpuso y evitó el tanto. Sin embargo, el extremo tuvo revancha a cinco del final cuando tomó la pelota en su propio campo e inició una corrida a pura potencia, adornada con un dribleo magnífico sobre Dawson y finalizada con un zurdazo violento al primer palo del arquero local. Otra victoria fundamental del Palace, su segunda seguida, que le permite volver a dejar la zona de descenso -allí quedó Middlesbrough- y elevar el sueño de permanecer una temporada más en Premier.

Foto destacada: ESPN


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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