El United se hizo fuerte ante Liverpool

Manchester United aprovechó sus ocasiones y redondeó un valioso triunfo 2-1 ante Liverpool para afirmarse en un segundo lugar que estaba siendo amenazado por los Reds. El elenco de Mourinho lo ganó gracias a un doblete del juvenil Rashford en el primer tiempo pero terminó aguantándolo sufridamente por el descuento de Bailly en contra. Los Red Devils están colocados a trece del City, que juega mañana.

Si bien desde hace rato la Premier parece destinada a pertenecerle al Manchester City, sus perseguidores quieren hacer un último intento en esta recta final de ocho jornadas. Así lo probó Manchester United, que fue efectivo a la hora de aprovechar sus chances y torció el brazo de un Liverpool que tenía la aspiración de triunfar en Old Trafford para arrebatarle a su oponente el segundo puesto, sin embargo no hizo más que cosechar una derrota que lo bajó al cuarto puesto. Los Reds comenzaron un poco mejor el duelo, presionando arriba al elenco de Manchester, sin embargo un descuido en el fondo visitante derivó en un gol que condicionó el resto del partido. La fórmula de los de José Mourinho fue muy simple, pero no por eso dejó de ser eficaz: saque de arco profundo de David De Gea y peinada de Romelu Lukaku para Marcus Rashford, que demostró su categoría sacándose de encima a Trent Alexander-Arnold con un freno exquisito para luego colocar con precisión clínica el balón en el segundo palo de Loris Karius. Liverpool esbozó una reacción al golpe, sin embargo le cayó otro varapalo diez minutos más tarde. Juan Mata se coló por el medio en una aventura individual, fue cortado a medias por Virgil van Dijk y el rebote de esa jugada derivó en Rashford, que con ayuda de un desvío en Alexander-Arnold estableció el 2-0, cortando así una racha personal de diez partidos sin goles. Los Red Devils estuvieron incluso a las puertas de un tercero con un centro de Alexis Sánchez y una chilena de Mata que salió pegada al palo. El visitante fue la contracara, porque si bien se entregó a la búsqueda de un gol mostró pocas ideas a la hora de penetrar el cerrojo de un United muy cómodo con el resultado que hizo ver desdibujados a los Reds. Lo más peligroso de los de Jürgen Klopp en la primera etapa resultó ser un cabezazo de Van Dijk que pasó cerca del palo.

El momento del primer gol de Rashford. El chico quebró una racha de diez sin convertir y se convirtió en el protagonista del clásico en Old Trafford. (Foto: @ManUtd)

En la segunda mitad el United siguió apostando por el repliegue, pero esta actitud iba a costarle un sufrimiento mucho mayor que en la primera mitad debido a que Liverpool se le vino encima. Un par de situaciones dudosas, sobre todo una supuesta mano de Antonio Valencia que el árbitro Craig Pawson omitió, pusieron al local contra las cuerdas. En ese contexto, unos Reds que empujaron más de lo que jugaron llegaron al descuento. Sadio Mané desbordó a plena velocidad por izquierda y sacó un centro que Eric Bailly envió sin intención contra su propio arco. La situación hizo que Mourinho decidiera por reforzar la defensa quitando del campo Rashford, el protagonista de la tarde, para meter en campo a Marouane Fellaini a que ayude con su altura a despejar los continuos envíos aéreos visitantes. Liverpool no tuvo ni por asomo el rendimiento que venía mostrando y cayó un poco en ese juego que le propuso el local, pese a que Klopp intentó cambiar la realidad desde el banco. Aun así, los de Merseyside tuvieron la ocasión de empatar en el descuento. Mohamed Salah capturó un balón en el área tras una serie de rebotes, pero su zurdazo salió apenas afuera mientras De Gea acompañaba con la mirada. Fue todo en Old Trafford, un triunfo motivador para un United que sigue dejando dudas desde el juego pero halló mayor confianza sobre su capacidad competitiva al llegar a tres victorias consecutivas, dos de ellas ante Chelsea y Liverpool. Ahora les quedará el último intento por alcanzar al City, algo que parece improbable.

Everton y Leicester se recuperaron

Los Toffees retornanon a la victoria luego de dos caídas en serie como visitantes, dejando en el camino a un Brighton que se encuentra algo más despegado de la zona de descenso -está a siete de Stoke, el último de los que se estaría yendo- pero no puede descuidarse. El cuadro azul de Merseyside encontró dificultades para ponerse arriba pese a un dominante primer tiempo, sin embargo cuando se puso en ventaja el destino del partido jamás volvió a estar en duda. A los quince minutos de la segunda parte, Yannick Bolasie sacó un muy buen centro desde la izquierda para Theo Walcott, sin embargo fue Gaetan Bong el que puso accidentalmente el 1-0 para el local al intentar despejar. El marcador tomó forma definitiva a quince del final de la mano del turco Cenk Tosun, que empieza a pagar con goles lo invertido en él. Tras una buena combinación con Leighton Baines, el turco recibió en posición de tiro y puso el balón fuera del alcance de Mathew Ryan. No obstante, eso no fue lo último, porque Everton desperdició la chance de transformar su victoria en goleada en el final: Wayne Rooney se hizo cargo de un tardío penal y Ryan le ahogó su primer grito de gol en 2018. No obstante, nada empañó la alegría para los Toffees, que escalaron a la novena posición.

Otro de los que se ubica en mitad de tabla es Leicester, que apunta a colarse en Europa League el año entrante y se llevó una goleada de la casa del más que complicado West Brom para seguir ilusionado con ese objetivo. Pese a lo que pasó al final, el arranque de los Foxes en The Hawthorns no fue para nada bueno ya que a los ocho minutos la cosa estaba 0-1 para ellos. El venezolano Salomón Rondón conectó perfectamente un centro de Oliver Burke y decretó la ventaja para los Baggies, que después estuvieron a poco de ponerse arriba por dos con un disparo de Gregorz Krychowiak que dio en el travesaño tras ser desviado por Kasper Schmeichel con la punta de los dedos. La visita superó este arranque turbulento y consiguió volver al encuentro a través de la inspiración de sus dos mejores hombres: Riyad Mahrez apeló al guante en su pie izquierdo para asistir en largo a un Jamie Vardy que transformó ese pase en un tremendo gol mediante una definición de zurda de primera intención. Desde ahí fue Leicester el que condujo el partido, y luego de avisar con un tanto bien anulado a Vardy por offside, logró dar vuelta la historia en el segundo tiempo. A los dieciséis minutos, Kelechi Iheanacho se “probó” el traje de Mahrez y dejó en posición de gol al argelino, cuya definición estuvo también plagada de calidad. Entrando al cuarto de hora final llegó el tercero gol, que esta vez involucró a Iheanacho como goleador. El nigeriano cabeceó a la red un centro de Ben Chilwell y estableció un 3-1 incontestable para el West Brom. Para colmo de males en el local, Vicente Iborra completó la goleada de cabeza y agregó más miseria aún para el elenco de Alan Pardew, que sigue a ocho de la salvación y ve muy de cerca el descenso.

Sí, otra vez vos. Es el cuarto gol de Vardy en cuatro visitas a The Hawthorns. Hoy sirvió para empatar transitoriamente un duelo que terminó en goleada de Leicester. El killer suma ya 14 tantos por Premier.

La lucha de abajo sigue caliente

En cuanto a lo que dejó la ajustada lucha por no perder la categoría, si bien no hubo modificaciones en los puestos de descenso -Crystal Palace y Stoke, que juega mañana, siguen acompañando al casi condenado West Brom en la zona roja- hubo un par de resultados que cambiaron la ecuación para un par de conjuntos. Uno de ellos fue la goleada de Newcastle ante el Southampton de Mauricio Pellegrino en St. James’ Park. Los de Rafael Benítez alcanzaron tres puntos muy valiosos para escaparse a cinco del descenso y dejar fijados a los Saints a un punto de la relegación. Fue una tarde espectacular para el brasileño Kenedy, que con sus primeros dos tantos como magpie encaminó la historia en el primer tiempo. Al minuto de juego, el cedido por Chelsea controló con el pecho un pase por alto de Jonjo Shelvey y decretó en 1-0 ante la salida de Alex McCarthy, mientras que cerca de la media hora mandó a la red un gran contragolpe local, conducido por Matt Ritchie. En el complemento fue el propio Ritchie quien mediante su gran pegada completó la faena de un Newcastle que está edificando una interesante campaña en casa -está invicto en 2018 y hace cinco no pierde-, elemento crucial si no quiere tener complicaciones para permanecer en la categoría. Los Saints, en cambio, llevan cuatro sin ganar y su realidad pinta muy negra.

Los primeros tantos de Kenedy para Newcastle cayeron en un gran momento: goleada ante Southampton para alejarse un poco más del descenso y estirar a cinco los duelos sin perder de local de los Magpies. (Foto: @NUFC)

Otro de los azotados, en casa y ante su gente, fue West Ham. Los Hammers, con Pablo Zabaleta y Manuel Lanzini titulares, fueron masacrados en el Olímpico de Londres por un efectivo Burnley en el segundo tiempo, bajando peligrosamente a la decimosexta posición, a tres del Palace y Stoke. El elenco londinense se vio mejor durante la primera etapa pero fue ineficaz, todo lo contrario de su oponente en el complemento. Primero fue Ashley Barnes el que a los veinte minutos fue asistido por Chris Wood y sacó un derechazo inatajable para Joe Hart, en tanto que cinco minutos más tarde Wood pasó de asistidor a goleador al enviar al fondo un centro raso de Aaron Lennon. El neozelandés decretó el 3-0 final a diez del cierre a puro olfato goleador, cazando un rebote largo de Hart ante el disparo lejano de Johánn Berg Gudmunsson. Segundo triunfo al hilo de los Clarets, que con su séptimo puesto son la revelación indudable de la temporada, la completa antítesis de West Ham, que está al borde de la zona roja y sus hinchas se expresaron contra el equipo y los dueños. En el último de los partidos por la permanencia, Huddersfield Town y Swansea igualaron 0-0 en el John Smith’s Stadium. El gusto más amargo fue para los Terriers, que desaprovecharon la chance de ganar teniendo un hombre de más durante ochenta minutos a causa de la temprana expulsión de Jordan Ayew por una entrada muy fuerte sobre Jonathan Hogg. El local tuvo las mejores, tanto en el primer tiempo como en el segundo, pero no pudo quebrar el cero: ni Christopher Schindler ni Steve Mounié acertaron en arco con sus cabezazos, mientras que en el tiro del final Tom Ince estrelló la pelota contra el palo derecho de Lukasz Fabianski. Los Swans se fueron algo más felices con el punto, que los pone a cuatro del descenso, igual que a su rival de turno. Ambos dejaron por debajo a West Ham en la tabla con el empate de hoy.

Barnes y Wood, la sociedad del gol en Burnley. Entre los dos suman trece goles para los Clarets, y hoy aportaron para masacrar a West Ham. (Foto: @BurnleyOfficial)

 

Foto destacada: Manutd.com (@ManUtd)


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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