#PartidosHistóricos: El día que David puso de rodillas a Goliat

Corría el año 1984, Ferro era el equipo sensación desde el inicio de los años 80. Con el histórico Carlos Timoteo Griguol en el banco y a la cabeza, le jugaba de igual a igual a cualquier equipo ya sea de local o visitante.

Como siempre, las opiniones en la prensa eran cruzadas. Algunos criticaban al “Verdolaga”, otros admiraban su manera de jugar al fútbol y había otro grupo que simplemente los ignoraba por el auge del “Bilardismo” y “Menottismo”.

Ignorando los comentarios, el equipo de Caballito siguió jugando con su estilo aguerrido y logró cosas importantes. Ganó el Torneo Nacional de 1982, clasificó a la Copa Libertadores y aún faltaba el logro más significativo en la historia del club, ganarle una final categóricamente a un grande del fútbol argentino.

Durante el año recientemente mencionado, los dirigidos por Griguol habían hecho una campaña muy buena. Empezaron en el Grupo E junto a Instituto de Córdoba, Platense y Altos Hornos Zapla. Jugaron 6 partidos, ganaron 3  y empataron 3, de esa manera se clasificaron a los octavos de final en la primera posición con 7 puntos.

Ferro tuvo su primer parada brava ante Huracán. En la ida, el equipo de Parque Patricios ganó por 1 a 0 y el mismo resultado se repitió en la vuelta pero esta vez a favor del “Verdolaga”. La serie se definió por penales donde el conjunto de Caballito avanzaría a la siguiente ronda ganando por 7 a 6.

Por los cuartos de final le tocaba enfrentarse a un rival aún más complicado, Independiente de Avellaneda. En la ida igualaron 1 a 1, pero en la vuelta la ventaja fue para el Oeste y de esta manera pasaban a las semifinales mientras la ilusión por el segundo título crecía considerablemente.

Talleres de Córdoba fue el rival en semifinales, en esta ocasión el “Verdolaga” se impuso por 1 a 0 en la ida y en la vuelta igualaron 1 a 1. Nuevamente, el equipo furor de Griguol, accedía a otra final nada más y nada menos que ante River Plate, como en 1981.

El partido definitorio entre estos dos equipos generó muchas expectativas por el gran nivel de ambos. El 24 de mayo, River con Norberto Alonso como figura, recibía en el Monumental a un Ferro que durante los últimos años gestó una identidad y un juego aguerrido.

Ante todos los pronósticos y cuestionamientos, el “Verdolaga” dió una cátedra de fútbol en la casa del “Millonario” y ganó por 3 a 0 con goles de Adolfino Cañete, Hugo Noremberg y Alberto Márcico (de penal).

Vídeo: Archivo DiFilm

En la vuelta, el 30 de mayo, Ferro se impuso a River por 1 a 0, pero en pleno partido, la hinchada del “Millonario” vio cómo su equipo era ampliamente superado por el local y prendió fuego los tablones de la tribuna para suspender el partido. De esta manera, el “Verdolaga” lograba su segundo título.

Vídeo: @edu_sport (misimagenesretro)

A pesar de la subestimación, los dirigidos por Timoteo Griguol pudieron derribar cualquier mito y ganarle la final a un grande del fútbol argentino como lo es River, quien ni con el “Beto” Alonso pudo contra el fútbol avasallante de Ferro.

La historia manda dicen muchos, y sin dudas los de Caballito la marcaron. No todos pueden ganar jugar y ganarle una final a River. A 36 años de ese encuentro trascendental es importante destacar que en ciertas ocasiones David puede ganarle a Goliat.

Por: Sebastián Basas

Imagen Destacada: El Gráfico


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