Para el olvido

Se termina una Superliga más y, lejos de la pelea que despierta toda la atención entre Boca y River; Independiente dará fin a una muy discreta campaña empañada por los malos resultados, tres técnicos y la más bronca que alegrías en los hinchas.
El elenco de Lucas Pusineri recibirá este domingo a Central Córdoba, el equipo de Santiago del Estero, desde las 19:10 y con el arbitraje de Hernán Mastrángelo.
Será el punto final a un torneo que en 23 fechas vio tres entrenadores distintos sentados en el banco de suplentes, arrancando con Sebastián Beccacece que duró ocho fechas y sacó 13 puntos de 24 posibles (4 triunfos y un empate). La caída ante Argentinos Juniors allá por la fecha diez, lo dejó sin el cargo (se fue sólo) y le dio la chance a Fernando Berón, quien en su interinato de siete partidos cosechó solamente ocho puntos, producto de 2 victorias y 2 empates. Todo lo demás fue derrota.
Sumido en un mar de incertidumbre, con un estadio que silbó fuertemente a la dirigencia y a los jugadores en la última fecha del 2019, el año nuevo trajo un entrenador nuevo.
Conocido de la casa, Lucas Pusineri llegó a hacerse cargo de una brasa caliente en nuestro fútbol y que tiene un andar por demás irregular. La difícil tarea arrancó nada más y nada menos que ante Boca, a quien le sacó un empate en un partido bastante parejo. La fecha siguiente golearía a Central 5 a 0 y parecía que el Rojo despertaba de su estado de coma; pero no fue así.

Un baldazo de agua helada cayó sobre el conjunto de los Moyano cuando perdió uno a cero y con dos jugadores más, ante su clásico rival Racing.
De ahí en adelante, todas pálidas. Todas actuaciones que dejaron mucho que desear y que hacen pensar en un Independiente tomado por el mal juego y las malas decisiones tácticas. A eso hay que sumarle las internas del vestuario (una supuesta pelea entre el, ahora, ex jugador Pablo Pérez y el entrenador, después de que el mediocampista se fuera expulsado ante Boca), la impaciencia de sus hinchas que ven como su equipo es el único grande sin demasiadas chances a clasificar a una copa internacional, entre varios otros factores.
La única esperanza, es el buen (regular) desempeño dentro de la Copa Sudamericana, que ya depositó al Rojo en la segunda fase.
Con este panorama, Independiente jugará el último partido de la Superliga, ante un rival que en los papeles parece accesible, y con el que el hincha se ilusiona, al menos, con una victoria que le devuelva una mueca de alegría.
Fotos: Olé
Por: Alejandro Bustos


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