#Ídolos: Pablo Federico Díaz, héroe legendario del centenario de Central Córdoba

A cien años de existencia, el olvido no parece ser el principal motivo de los fanáticos que acompañaron una inigualable actualidad de la institución. En un cerrar y abrir de ojos, las generaciones siguen idolatrando la antigua vigencia del artillero.

Un 3 de junio 1950 las inmediaciones del estadio Alfredo Terrera, refundaban la creación de un goleador habitué en el interior de la Argentina. Desde los primeros años, Pablo Díaz debió sostener una situación de precariedad en lo mínimo e indispensable, al conformar una familia numerosa, en la que en el horizonte se encontraba el mítico escenario del “Ferroviario”.

 Sobre la calle San Martin y Avenida Colon, el “Artillero” se dirigía a las inferiores de la institución, siendo un joven de 14 años con serias aspiraciones de galardón. Sus virtudes y el afán por superar la barrera impuesta en la red del rival, lo postulo entre las principales promesas de la máxima categoría de Central dos años después, con 16 años.

Nunca tuve miedo en una cancha. Hubo defensores que me pegaron mucho, pero yo los encare, los gambetee y hasta los basurié”, confiesa Pablo conservando un atributo que pocos delanteros sitúan frente a la disputa con los defensas.

En términos de estadísticas, Federico alcanzó el primer puesto de goleadores con la dirigencia de Antonio Collado, marcando un record de 19 goles en ocho partidos de La Liga.

Manuel Rojas, en aquel entonces volante del equipo, fue el socio ideal para lograr ser patrimonio del club a futuro y contabilizar una transferencia histórica a Racing de 12 millones de pesos: “Mi mejor socio fue Rojas, era un jugador exquisito, me la daba a mí y yo como un toro encaraba a os defensores y los tiraba”, reveló el atacante al Liberal.

Siendo sinónimo de Santiago Del Estero, al convalidar su paso por cinco clubes de reconocimiento en la historia del interior del fútbol argentino, Pablo Díaz, sigue subsistiendo y legitimando un mensaje al deporte de sus satisfacciones: “Si volviera a nacer, le pediría a Dios que me dé la chance de jugar hasta los 100 años. Jugué con ‘Pepe’ Casares, ‘Polo’ Mackeprang, Oscar Lobo, Alberto Chazarreta, Víctor Pereyra, ‘Pieri’ Saganías, Adrián Nuño, Manuel Rojas, el “negro” Ávila, ‘Liya’ Ayunta, ‘Kuky’ Barrientos, ‘Bombón’ Luna, Pedro Tignanelli, Rafael ‘Lito’ Brunetti, Orlando y ‘Gacha’ (Ramón) Bucci, entre otros, todos enormes futbolistas y bellísimas personas.”

 Gabriel Nicolás Vázquez

Pablo Fernando Díaz, fue parte de la delegación del recordado triunfo de Central Córdoba ante Boca Juniors, el 15 de octubre del 1967 en la Bombonera.


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