Milán, la casa de dos gigantes europeos

Habitualmente, cuando se escucha o se lee acerca de Milán, resulta inevitable que surja la asociación con el deporte que apasiona a las masas: el fútbol. Y claro, no es para menos, ya que allí se encuentran dos poderosos equipos a nivel nacional, continental y mundial: Associazione Calcio Milan y Football Club Internazionale Milano. O, para los apasionados del balompié, simplemente el Milan y el Inter.

Pero esta ciudad de Italia, cuyo nombre en italiano es Milano, va mucho más allá de la redonda. Ubicada en el norte del país, es la capital y urbe más poblada de la región de Lombardía, una de las más industrializadas y desarrolladas. Justamente la industria es la principal actividad de la ciudad (donde por ejemplo tiene sede la empresa automotriz Alfa Romeo) y eso la convierte en la capital económica de Italia.

El “Cuadrilátero de la moda” (Foto: easyviajar.com)

De todas formas, no todo es industria en la rica Milán, que tiene el privilegio de ser conocida como la capital internacional de la moda. Esto se debe a que allí se encuentran las joyerías y boutiques de diseño más prestigiosas del mundo, que confluyen todas en el “Cuadrilátero de la moda”, un espacio delimitado por cuatro calles: Vía Monte Napoleone, Vía Alessandro Manzoni, Vía della Spiga y Corso Venecia.

 

En ese marco surgieron el Milan y el Inter, dos de los clubes más laureados de la península y también de Europa, que se enfrentan el denominado “Derby della Madonnina”. El primero en nacer fue el Rossonero, que fue fundado en 1899 por dos ingleses: Alfred Edwards y Herbert Kilpin. Los colores que viste actualmente son los mismos que en sus comienzos, y fueron propuestos por Kilpin, que dijo que serían “un equipo de diablos”, donde el rojo representaría al fuego y el negro al miedo a infundir.

Derby della Madonnina (Foto: Newpress)

El Nerazzurro fue creado nueve años más tarde, en 1908, con una particularidad: sus fundadores provenían del Milan. Disgustados por la política del club de no incorporar jugadores extranjeros, 44 socios se distanciaron y decidieron armar su propia institución, cuyo uniforme fue a bastones negros y azules desde el comienzo, en contraposición a los de su rival aunque con diferentes versiones acerca de la opción por el azul.

El estadio donde ambos clubes hacen las veces de local, el Giuseppe Meazza, es uno de los más importantes e imponentes de Europa y, por supuesto, uno de los íconos arquitectónicos de la ciudad, que además cuenta con otros edificios históricos, como por ejemplo la catedral de estilo neogótico, la Galería de Víctor Manuel II, el Teatro alla Scala y el Palacio Real.

Catedral de Milán (Foto: El Cuaderno Viajero)

Para el apasionado por el fútbol, no hay dudas de que el sólo hecho de visitar las instalaciones de dos gigantes como el Milan y el Inter serán el principal motivo para ir a la ciudad. Aunque, mirando más allá, podrá encontrarse con una metrópoli que los llenará de historia, cultura, tecnología y moda.

Imagen destacada: Loïc Lagarde


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