Mercado de Frases II

Encontramos la novela del receso invernal. El pase de Ricardo Centurión no resiste el cierre de una nota sin entregar antes un capítulo más que publicar. Es lógico, a falta de competencia oficial alguna, todo lo que sucede fuera de las canchas cobra mayor importancia y publicidad, convengamos que la vida “privada” del jugador brinda materia prima en abundancia. Vamos al último episodio de hoy, bajo el título: “Me soltaron la mano”.

No escucho y sigo por qué mucho de lo que está prohibido me hace vivir. Lamentablemente estamos en un país que cuando uno se equivoca en vez de ayudarlo le sueltan la mano. Una lástima Boca te hagan esto, teniendo una dirigencia y un presidente tan poco serio. Dejé todo y me vine para firmar con Boca, nunca me quisiste, me dediqué al máximo, me entrené como pocos se entrenan, no hice política, lloré por estos colores, pero no valoraron nada. Y si, también me hago cargo, tuve mis problemas pero para que los voy a decir si ya lo saben, o ¿Alguno de ustedes nunca se equivocó? . Pasan cosas peores en nuestro país y un mes entero le dieron más importancia a ver si había una historia en Instagram, si hacía algo de más para matarme. Ahora ya está, consiguieron lo que muchos quisieron. A ustedes periodistas, que hacen show, que hacen política, no les crean más. Le hacen mal a la gente, les mienten. Conozcan a la persona, a la madre que tiene un hijo varón, ojalá nunca les pase lo que mi mama sufrió con todos estos hdp. Yo si voy a salir adelante por qué me sobran huevos, nunca dependí de nadie. Acá estoy, sigo y voy a seguir siendo Centurión, hincha de Boca como mi viejo. A mis compañeros, nada que decir, fueron mi familia, mi contención, cuerpo médico y utileros, los demás me soltaron la mano. Por eso les cuento una cosa, el día de mañana se van a dar cuenta de muchas otras. La que siempre va a estar es la familia, les mando un abrazo fuerte bosteros”.  Fue el posteo de Ricardo Centurión en su cuenta de Instagram hoy a la mañana, acompañado con la siguiente imagen:

Centurión posteó en su cuenta de Instagram un fuerte descargo.

Los medios de comunicación hacen visible lo que hasta no hace mucho tiempo permanecía oculto y alejado de la vida pública. Es más, las cámaras de los celulares permiten fotografiar y grabar en video todo aquello que sucede a nuestro alrededor. El mundo privado deja de ser, por definición, sólo privado, y se alimenta de lo público. Se abren, a la vista de todos, las puertas de lo íntimo. A partir de ese momento, cobran vida diversos e infinitos intereses, mediatizados por lo virtual. Todo es posible; nada es imposible, a la hora de saber todo lo posible del otro, en el aquí y el ahora. Es Jacques Lacan quien elaboró la noción de “pulsión escópica”: el deseo de mirar y de ser mirado. La conexión fundamental con el otro como sujeto tiene que remitirse a la permanente posibilidad de “ser visto” por el otro. Sólo a partir de un semejante que lo sostenga, el sujeto puede percibirse a sí mismo. En fin, todo lo que sucede en la vida privada de los jugadores de fútbol y su consiguiente exposición mediática les dará la existencia como tales. He aquí la cultura de masas que se funda en la imagen.

Este fenómeno retomado por los medios deportivos en tiempos sin fútbol ha desatado una caterva de juicios morales contra el jugador y su manera de llevar adelante su carrera deportiva. Pero no es original ni auténtico el estilo de vida de Centurión por fuera de un campo de juego, Oreste Osmar Corbatta Fernández, también conocido como «El Loco» fue un futbolista argentino que se desempeñó en la posición de puntero o wing. Analfabeto. Eran famosas sus farras, que lo hacían llegar borracho a los partidos. No respetaba a nadie más que a Pedro Dellacha, su capitán en Racing y en la Selección, quien le enseñó a firmar garabateando su apellido. Siempre recordaba Tita Mattiussi la vez que una de sus mujeres lo invitó a una fiesta. Racing jugaba al otro día contra Independiente. El Loco se escapó de la concentración saltando un portón. A las seis de la mañana, Tita le abrió la puerta y le hizo dar tres baños de agua fría. En el vestuario, le dijo a “La Bruja” Belén, compañero de equipo: “No me pases la pelota que no la veo”. Estaba mareado, apenas se podía sostener en pie. “Me desperté, jugué como una bestia e hice dos goles”, contó después el Loco. En el año 1963 es traspasado a Boca Juniors, donde debutó el 28 de abril en la cancha de Atlanta. En el club de la ribera su decadencia física y sus excesos fuera del campo de juego no permitieron que triunfara con la camiseta xeneize. En una gira de Boca por Europa, le encargaron a Carmelo Simeone que lo marcara de cerca. El Cholo decía que a su lado, Corbatta no tomaba. Hasta que un día se llevó la sorpresa: abajo de la cama había una pila de botellas de cerveza todas vacías. Corbatta era vago para entrenar y llegaba sobre la hora a los partidos, entonces no lo ponían, pero El Loco sabía que la gente lo quería, y la hinchada empezaría a cantar para que juegue Corbatta y “El Garrincha Argentino” entraba a la cancha.

En el año 1963 es traspasado a Boca Juniors, donde debutó un 28 de abril en la cancha de Atlanta.

En su homenaje el Pasaje Corbatta es la calle que bordea al Cilindro de Avellaneda, por donde ingresan al estadio los jugadores visitantes además de… si, la prensa, allí está el sector de acreditación. En la década del 60 no existía Internet pero cualquier parecido con la actualidad es mera coincidencia.

 


Diego Benítez

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“ FUTBOL: CULTURA DE MASAS” Me llamo Diego Benítez, llegué al Rincón del Fútbol por medio de mi amigo, Emiliano Schiavi, con quien compartí estudios en la carrera de Ciencias de la Comunicación en la Universidad de Buenos Aires. Me apasiona el fútbol tanto como el periodismo, y me interesa analizarlo como fenómeno de cultura de masas. Los medios masivos de comunicación atraviesan nuestra sociedad por todos lados y el fútbol no permanece a salvo de las pantallas. En la actualidad, el fútbol es un espectáculo masivo y globalizado, bajo múltiples intereses que hacen todo lo posible para permanecer ocultos. Jugadores, dirigentes, barras bravas , funcionarios públicos e hinchas son algunos de los actores que también “juegan” con la pelota. Todas las fechas suceden acontecimientos que hacen visible la cultura del fútbol argento, quien más allá de ser un gran espectáculo, “todavía” es un deporte.

2 Comentarios en este artículo

  1. Muy bueno Diego, me encantó! Es tan buen jugador Centurión que es una pena que su carrera se manche con estas cosas.

    Diego González / Responder

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