Lógica contra fantasía

Banfield le ganó dos a cero a Racing, confirmando el buen rendimiento del torneo anterior. Por el lado de los de Avellaneda, a trabajar…

Quizás algún desprevenido que se engancho a ver el partido recién empezado, apostó por un triunfo de Racing, teniendo en cuenta el plantel, la jerarquía y el gran mercado de pases de este, comparándola con los locales dirigidos por el topo Sanguinetti. Pero aquellos avizorados en el tema saben muy bien que Banfield es un equipo mucho más confiable a lo que por ahora puede mostrar el improvisado Racing de Pizzi.

El primer tiempo fue una especie de medición entre ambos conjuntos. Del lado de los locales, como siempre, intentando agruparse y ser vertiginosos a la hora de atacar, y en el caso de los visitantes, intentar ganar una identidad, que desde Coudet, o en algunos momentos escasos con Beccacece, no tiene. Una primera mitad que paso desapercibida.

El segundo tiempo comenzó con una escapada de Álvarez, un error en el cierre de Soto, y una gran definición del volante, frente a un Arias, que fue de lo mejor de los de Pizzi.

En una escapada, Álvarez puso el primero.

Luego, empezó la danza de cambios en los de Avellaneda. Melgarejo fue de nueve, después fue a un costado, Lovera y Chancalay mostraron un poco de rebeldía. Banfield se paró de contra, y con el ingreso de Enrique, el hijo del negro, Bordagaray y Gómez, explotaron las espaldas de los volantes racinguistas. Payero hizo lo que quería en el segundo tiempo, mostrando su calidad y despilfarro a la hora de jugar y decidir. Faltando dos minutos, Galoppo, luego de una serie de rebotes, puso el dos a cero y liquidó un partido que tendría que haberse terminado antes. Banfield ganó el partido casi sin mosquearse, y pinta para seguir en el mismo camino.

Galoppo liquidó el partido.

La realidad es que Racing mostró esa tibieza que venía mostrando con su anterior dt. La academia es el firme ejemplo de que por más que tengas un plantel por encima de casi todos los demás, el armado de un equipo, y sobre todo, el análisis de un plantel es clave. Se puede notar desde hace un año la falta de un cinco de contención en Racing. Cuando no esta Díaz, que suele lesionarse seguido, sufre. Quizás es rápido sacar conclusiones, pero con Nery Domínguez de cinco, y estando tan desprotegido, los de Pizzi corren el peligro de pasarla muy mal. Veremos si Anibal Moreno, la joyita recién llegada, camufla un poco eso. El próximo partido debería verse la mano del ex San Lorenzo, o por lo menos, la inclusión de algunos de los refuerzos.

Por Julián Clingo

Fotos: @CAB_oficial


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