#PartidosHistóricos: La histórica conmemoración de Lanús en la “Bombonera”

Y han pasado trece años. El galardón local se hizo esperar, a pasos de un siglo de existencia, la fortaleza reencarnó uno de los epicentros que condujo al club a ingresar en el ámbito internacional, y enaltecer ese proyecto deportivo que aún perdura.

El punto de inflexión siempre determina los resultados anhelados. Tal es la historia contemporánea del Club Atlético Lanús, producto de una seguidilla de obtenciones en los primeros puestos de campeonatos nacionales o clasificaciones a copas internacionales.

Los orígenes marcan una trascendencia y el camino. El éxito espontáneo en la institución comenzó en 2007. En esa ocasión, la etapa de Ramón Cabrero afrontaba dos competencias en simultáneo.

Tras una dura eliminación en Copa Sudamericana ante Vasco Da Gama en Brasil, el ánimo no atenuó las aspiraciones que tenía la delegación. La jerarquía y proyección de juveniles, unificaron el ímpetu que debía trasladarse a la disputa del Torneo Apertura, del cual el liderazgo era acechado por Tigre.

“Si Lanús pasaba en la copa, no era el campeón 2007. Cuando entramos al vestuario en Brasil, después de perder 3 a 0, era el llanto de un nene de tres años cuando la mama le saca la mamadera. Chiquito Bossi, capitán en ese momento, les gritó a todos, muchachos esto termina acá pero nos queda el torneo”, confesó Rodolfo Graieb, defensor titular de aquella época, previo al definitivo encuentro que cataloga la época culmine del equipo.  

El 2 de diciembre llegó. Ser visitante en el Alberto J. Armando consistía en unir voluntades, y la radio sintonizaba el choque entre Argentinos y Tigre en La Paternal. Desde el Diego Armando Maradona, se desligaba una superioridad del “Bicho” amen de un triunfo que conducía al “Granate” a la consagración.

En la Boca el panorama respondía a la heroica. José Sand desde los doce pasos, deslumbrada a los simpatizantes rivales, y hacia estallar las gargantas de más de 25 mil hinchas, agolpados a la pantalla gigante del Néstor Díaz Pérez.

Martin Palermo, goleador nato, silenciaba hacia el segundo final, cualquier festejo anticipado, pero el dial narraba la caída del “Matador” a pocos metros del escenario, y la expansión de Lanús al país, captando la algarabía de Ramón Cabrero y el plantel en medio del campo de juego.

Bossio; Graieb, Ribonetto, Hoyos, Velázquez; Aguirre o Blanco, Fritzler, Pelletieri, Valeri; Acosta y Sand, son parte de la memoria de grandes y jóvenes, en esta revolución que hasta el presente, seguirá vigente en la idiosincrasia de Lanús.

 Autor: Gabriel Vázquez

Experiencia y juventud, fórmula irrevocable en el sur

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