La casa está en orden

Con un gol de Pablo Pérez en tiempo de descuento, Boca derrotó como local 2-1 a Talleres y estiró a 9 puntos su ventaja sobre su vencido cuando faltan 18 puntos en juego. Bou marcó el primero y Quintana el empate transitorio. Desahogo en la Boca.

Parecía que todo iba a continuar igual. La diferencia entre Boca y Talleres en la Superliga con el empate 1-1 parcial. Y en el clima que se respiraba en la Bombonera con ese marcador temporal. Un clima de ansiedad, de cierto fastidio y de nervios que invadió al mundo Boca desde la derrota con River en la Supercopa.

El “Xeneize” necesitaba ganar. Y de una forma que permitiera descargar bronca acumulada y sirviera para un desahogo tan necesario en estos días. Quizás una victoria categórica sobre su escolta habría acallado las discusiones que se dan en torno al nivel del puntero y a la belleza de su juego. Pero Boca necesitaba de otro tipo de triunfo. De esos triunfos que hay en la historia azul y oro y que hoy cotizaban alto. Una victoria agónica, como la de hace unas semanas atrás contra Tigre.

Las escenas se repitieron. El desahogo de Guillermo, la habilitación de Wanchope Ábila, el gol en tiempo de descuento, la alegría de los hinchas y una Superliga que ahora parece más encaminada que nunca: el “Xeneize” le sacó 9 puntos de diferencia a Talleres cuando quedan 18 en juego. Salvo una catástrofe, Boca tiene casi asegurada una nueva estrella.

Pero al equipo de los “mellizos” le costó mucho superar a un rival que hizo un papel más que digno, principalmente en la primera etapa (Beligoy omitió una clara plancha de Fabra que era para roja y terminó en amonestación). Allí, el conjunto cordobés salió a plantearle un partido de igual a igual al líder pero careciendo de profundidad en los últimos metros, quizás su mayor debilidad en el partido.

Con un Guiñazú inoxidable (que logró anular a Reynoso en esa primera parte), Talleres intentó con sus armas robarle el protagonismo al local que careció de ideas y que sólo podía aspirar a desnivelar el marcador en los pies de Pavón como en otras ocasiones.

Justamente el 7 realizó una jugada extraordinaria en el sector izquierdo y le dejó servido el gol a Walter Bou, que sólo tuvo que empujarla. El tanto fue de Bou, pero fue todo de Pavón.

TODO DE PAVÓN: Bou se llena de gol tras el jugadón del 7. FOTO: Olé

Cuando todo marcaba que acelerando Boca podía liquidar el partido debido al adelantamiento de Talleres en el campo de juego; como en otras situaciones similares de la Superliga, el local se relajó y la visita comenzó a acercarse. Hasta que a los 44 se cumplió la vieja ley de dos cabezazos en área se convierten en gol: primero Arias y luego Quintana, que estableció la igualdad ante una floja respuesta de Rossi.

En el complemento, Boca salió con otra actitud y decididamente a buscar la victoria. Reynoso empezó a hacerse dueño de la pelota y de sus pies nacieron las jugadas más claras del puntero, que igualmente no podía superar claramente a su rival y sigue extrañando horrores a Fernando Gago.

El ambiente se tensaba en la Bombonera. El triunfo era más necesario que nunca. Y los murmullos comenzaban a multiplicarse. Y como si el destino le diera minutos extra de vida, a los 47 Pablo Pérez (de muy mal partido y nuevamente abrumado por sus protestas) conectó un centro de Ábila para desatar la euforia total en la Bombonera.

AL OÍDO: Pérez con dedicatoria tras el segundo. Foto: Crónica

Corrió mucha agua bajo el puente. Desde la derrota con River hasta la visita de los barras del día de ayer. Y aunque nada va a tapar la final perdida, el triunfo de hoy sirve para apaciguar ánimos, esperar con otro semblante el choque por la copa con Junior y subir otro peldaño en la búsqueda del bicampeonato.

 

Síntesis 

Boca Juniors: Agustín Rossi; Leonardo Jara, Paolo Goltz, Lisandro Magallán y Frank Fabra; Nahitan Nández, Wilmar Barrios y Pablo Pérez; Emanuel Reynoso; Cristian Pavón y Walter Bou. Director técnico: Guillermo Barros Schelotto.

Talleres: Guido Herrera; Leonardo Godoy, Juan Komar, Carlos Quintana y Luis Olaza; Fernando Godoy, Pablo Guiñazú y Juan Ramírez; Joao Rojas, Junior Arias y Aldo Araujo. Director técnico: Frank Kudelka.

Goles en el primer tiempo: 28m. Bou (B) y 44m. Quintana (T).
Gol en el segundo tiempo: 45+2m. Pérez (B).
Cambios en el segundo tiempo: 21m. Ramón Ábila por Bou (B), 34m. Nicolás Giménez por Araujo (T), 43m. Marcelo Torres por Junior Arias (T), 45+2m. Cristian Ojeda por Ramírez (T), 45+3m. Julio Buffarini por Pérez (B) y 45+5m. Oscar Benítez por Pavón (B).
Amonestados: Fabra, P. Pérez y Pavón (B). Leonardo Godoy, Olaza y Guiñazú (T).

Árbitro: Federico Beligoy.

Estadio: La Bombonera.

Imagen destacada: Clarín


Lucas Blanco

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Cuando pense que esto era una etapa pasada y perdida de mi vida, Dios quizo que nuevamente me reencuentre con esta pasion. Y el que entiende de "pasiones" (como bien dice el personaje de Guillermo Francella en el "Secretos de tus Ojos) no la cambia por nada. A lo sumo, la posterga, la oculta, pero siempre esta latente hasta que vuelve a despertar. Y un compañero de trabajo hizo de "despertador". Y aqui estoy junto a la gente del Rincon que con mucha generosidad me abrieron las puertas de este "lugarcito" que es combustible para mi vida. El futbol, el deporte en general. Los tatuajes. Los bichos. Los libros. La musica. Lo nacional y popular. Los codigos. Mis otros pasiones que me convirtieron en este loco enamorado que esta aqui para aportar lo poco sabe pero con muchas ganas.

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