#Ídolos Parte II: El Beto Mágico

Alberto José Márcico nació el 13 de mayo de 1960 en la Provincia de Corrientes, Argentina. “El Beto” llegó a Ferro en 1979 a los 20 años sin haber realizado divisiones inferiores en ningún club, sólo había estado 3 meses en Racing.

Gran parte de su carrera la disputó en el fútbol argentino, destacándose en en el club Ferro Carril Oeste donde salió campeón en 1982 y 1984. Allí es considerado uno de los máximos ídolos de la historia gracias a esos logros y su gran nivel demostrado en la cancha.

Carlos Griguol quedó sorprendido por la habilidad, técnica y potencia que mostró el delantero y tras algunos partidos en la reserva el 6 de agosto de 1980 hizo su debut en la primera división ante All Boys donde el Oeste ganó por 4 a 1 en Floresta.

En el club de Caballito, Márcico disputó 210 partidos y convirtió 43 goles. Tal vez el encuentro más importante que jugó aquella final en el Monumental frente a River por la ida de la final del Torneo Nacional 1984. Ese día no solo convirtió de penal, si no que también “El Verdolaga” dio una cátedra de fútbol ante un grande del país.

“El Beto” confesó en más de una oportunidad que no pensaba en ser jugador profesional, pero una vez que lo consiguió su objetivo no era jugar en la selección nacional, si no que en Europa. También contó que Bilardo, en 1985, le advirtió que si se iba al viejo continente ya no iba a ser prioridad para la Selección.

Ignorando los estatutos del ex DT campeón del mundo, En 1985, Márcico viajó a Francia para convertirse en jugador del Toulouse Football Club por siete años. De esta manera no volvió a ser convocado para el seleccionado.

El ex delantero confesó que consideraba a Carlos Timoteo Griguol como su padre futbolístico. También que el equipo de Ferro, de 1980 a 1984, era sensacional pero aún así era muy criticado por los medios de comunicación sin razón alguna.

Márcico no solo ganó dos títulos en el club de Caballito, en 1984 obtuvo el Olimpia de Plata al mejor futbolista del país por gran desempeño, su excelente visión de juego y enorme capacidad para crear fútbol.

A pesar de no tener una vuelta al club como muchos hinchas lo deseaban, “El Beto” se metió en la historia grande de Ferro y en el corazón del pueblo verde quien hasta el día de hoy sigue recordando las grandes hazañas que logró junto a un contundente equipo con un estilo de juego único y excepcional.

Por: Sebastian Basas

Parte 1: Griguol y Ferro, la verdadera historia de amor

Imagen Destacada: futbolkitsch.com


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