#GranDT: La banda del “Lechuga”

Darío el ‘Lechuga’ Alaniz, el artífice del último ascenso de Gimnasia y Esgrima de Mendoza a la que, en aquel entonces se denominaba B Nacional, la actual Primera Nacional.

Allá por 2018, el conjunto Blanquinegro venía de perder la final por el ascenso a la B Nacional ante Mitre de Santiago del Estero –época en la que el Lechuga fue coordinador y conocía muy bien los movimientos del equipo-. Marcelo Fuentes dejó de ser el director técnico a falta de 6 partidos y Darío agarró de nuevo el Primer equipo y con la llegada de algunos jugadores de jerarquía se quedó con el segundo ascenso de la temporada.

El desafío que tenía por delante, no solo prometía un premio, sino que además era ambicioso en una categoría complicada y picante, pero recordó: “Me tenía fe. La base de ese equipo fue la que armamos el año anterior (2017), cuando perdimos la final con Mitre de Santiago del Estero y la llegada de referentes, como Cristian Llama, Chichito Becerra, Diego Mondino que venía de Ramallo, nos dio la jerarquía que necesitábamos. Había un equipo con buena base y un buen presente de Patricio Cucchi; después quedaba en nosotros buscar una identidad en pocos partidos, lo logramos en menos de 15 días”.

Recuerda la llegada de Patricio a la Institución y confesó que “en el momento que lo trajimos también queríamos a Matías Brun; eran los dos delanteros de Libertad de Sunchales. Matías tenía 13 goles y 7 Cucchi; de los goles de Brun, un gran porcentaje eran asistencia de Cucchi, por eso queríamos a la dupla”. Finalmente llegó Pablo Albarenga, por sus cualidades defensivas y ofensivas en el área, reconoció “no lo trajimos como goleador, pero se transformó en uno”. Otro de los señalados en la exitosa (y corta) travesía fue Neri Espinosa “tuvo un año tremendo, los dos años que estuvo con nosotros: rompía por afuera, tenía un gran desnivel y tiraba unos centros que te llegaban a la cabeza. Fue una de nuestras armas; que veíamos desde afuera, tuvimos en la etapa anterior y que sabíamos que podíamos seguir potenciando”.

Sobre el esquema y la forma de juego, que resultó positiva para obtener el ascenso, el Lechuga explicó, “Marcelo Fuentes jugaba con un 4-4-2 bien rustico y un sistema de juego directo efectivo y cuando nosotros llegamos formamos un 4-1-4-1 con el Paraguayo solamente de punta y a Cucchi lo metimos bien por izquierda porque le gustaba arrancar de izquierda a derecha a pesar de que es derecho y adentro pusimos a Cristian Llama con Garay y Checho Becerra. Entonces, teníamos juego, desequilibrio y después el volante central tapón que era Cortizo, porque mandábamos a los laterales por afuera. Muchas veces pusimos a Neri Espinosa de 4 con esa misma intención, y teníamos al Pela Aguirre que aparecía como si fuera un extremo por izquierda”.

No hay un nombre específico para resaltar en un ascenso del que fueron parte todos “cada uno tenía el objetivo en su mente y cualquiera que estuviera en el campo iba a dar lo mejor. Pero creo que el objetivo se cumplió porque se trajeron jugadores de jerarquía como Cristian Llama que nos termina dando el ascenso. Entonces la cuota de jerarquía que nos faltó la temporada anterior nos tocó con Cristian. No es que por su gol ascendimos, pero hay una gran jugada de Neri y cuando Ramallo estaba acoplado en su campo, solo ellos dos lograron desequilibrar”.

Antes del pitazo final, que dio el veredicto en el Víctor Legrotaglie, Darío manifestó que las sensaciones que tuvo fueron muchas “encontradas, podemos decir. Se cruzan muchas cosas por la cabeza; como el esfuerzo que hicimos con un grupo de chicos que la pelearon desde el primer momento y que vinieron con un objetivo al club y lo pudieron lograr en un torneo difícil. Después la familia los amigos, mis padres, mis hermanos. Son muchas sensaciones. Si tengo que elegir una, siempre me acoplé a la familia porque para mí es la columna vertebral de todo ser humano”.

Del presente del Mensana señaló “ha sido muy criticado el cuerpo técnico y los jugadores, pero es un equipo totalmente en formación, muchos juveniles, dos o tres grandes. Hay que darles minutos juego y tiempo. Los últimos partidos, levantó mucho con la llegada de Cristian Llama y de Lentini. La cuota de gol que le faltaba al equipo la tuvieron con ellos. El equipo había encontrado un rumbo, pero justo pasó lo de la pandemia”.

Sobre su presente dijo “hoy, estamos como todos, esperando la posibilidad. Trabajé en Juventud Unida de San Luis hasta diciembre, pero hoy por hoy estoy en casa tratando de seguir ligado al fútbol, ver los pocos partidos que se pueden y darle para adelante, tratando de que la cabeza no vaya corriendo más rápido que el fútbol”.

Por María González

Foto: El Diario de la República


1 Comentarios en este artículo

  1. Avatar

    Unos de los mejores técnicos q tuve en mi carreras, gran ser humano se merece lo.mejor!!!

    Fabio / Responder

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