EPL: Arsenal manda en el norte de Londres

En un clásico vibrante, los “Gunners” desplegaron sus municiones y se cargaron a los “Spurs” de Pochettino. Liverpool se tiñó de rojo, porque el dueño de Merseyside fue el equipo de Jürgen Klopp. El método Sarri es infalible en Stamford Bridge y los “Blues” se acomodan como la “tercera vía”.

Arsenal superó 4-2 a Tottenham en el Emirates Stadium y se quedó con el clásico del norte de Londres. Partidazo por donde se lo mire, con un trámite cambiante y con esa pizca de adrenalina y pasión que lo hicieron único.

Los de Unai Emery se pusieron en ventaja a los 10 minutos de partido. Una flagrante mano de Jan Vertonghen dentro del área luego de un tiro de esquina fue sancionada con la pena máxima. Pierre-Emerick Aubameyang no tuvo drama desde los 12 pasos y arriba los “Gunners”.

Los “Spurs” acusaron recibo y dieron vuelta el marcador en apenas 4 minutos. A los 30´, Eric Dier recogió un rebote en el sector izquierdo del área local y sacó un remate que contó con una floja respuesta del arquero Bernd Leno. Provocador festejo del defensor inglés, que motivó la furia de jugadores y público local. Al fin y al cabo, Eric solamente los mandó a callar.

Y a los 34´, otro penal hizo la diferencia, pero sucedió en el área de Arsenal. Rob Holding lo bajó al surcoreano Heung-Min Son y pena máxima a favor del visitante. Harry Kane fue implacable y los de Pochettino encontraron su Rosebud gracias al “Ciudadano Kane”.

Emery pateó el tablero para el complemento y mandó a la cancha a Alexander Lacazette y Aaron Ramsey. Por supuesto que los jugadores son los que definen y ejecutan, pero hay que darle mérito a la decisión del entrenador español, crucial para la remontada de los locales.

A los 56´llego el empate local. Bochazo largo de Héctor Bellerin y Ramsey aguantó la pelota. Toque al medio para Aubameyang y la pantera gabonesa afiló sus garras para un exquisito remate que dejó parado a Hugo Lloris.

Minuto 74 y los corazones de la parcialidad de Arsenal volvieron a acelerarse. Juan Foyth se durmió en la salida y Ramsey aprovechó para robarle el balón. Cesión del galés para Lacazette y el galo decidió darle al arco pese a tener la marca de Dier encima. El karma visitó a Eric, porque la pelota se desvió un su pie y Lloris quedó descolocado: 3-2 arriba los “Gunners” y delirio desatado.

Nadie se reponía del impacto y apenas 2 minutos más tarde, Arsenal pasó para el cuarto a su enemigo citadino. Aubameyang la entretuvo en la derecha  y metió un pase filtrado para la diagonal de Lucas Torreira. El uruguayo no anduvo con vueltas y sacó una volea inolvidable, para castigar a Lloris y completar la fiesta de los “Gunners”.

A 5 minutos del ocaso, Tottenham se quedó con 10 porque Vertonghen le metió un duro pisotón a Lacazette estando amonestado y recibió su segunda tarjeta amarilla.

Con el último aliento, Liverpool derrotó 1-0 a Everton en Anfield Road y volvió a quedar a 2 puntos del líder Manchester City. Agónica victoria de los “Reds”, que encontraron el alivio en el quinto minuto de adición.

Parecía empate clavado y el clásico de Merseyside quedaba con la cruz al medio. Pero a veces algún imponderable cambia el destino de un partido: una genialidad o una fatalidad.

Y fue lo segundo lo que azotó la portería de Jordan Pickford. Minuto 95 y Trent Alexander-Arnold metió un centro a la olla dentro del área de los “Toffees”. Rechazo corto e intento de volea de 25 metros por parte de Virgil van Dijk. La duda se apoderó del arquero mundialista, que no tuvo la rápida reacción de decidirse a tomar el balón o hacer el esfuerzo por enviarlo encima del horizontal. Rebote en el larguero y un Divock Origi pasaba justo por allí para encontrarse con el increíble regalo.

La marea roja vistió a todo Anfield y el clásico festejo de Klopp mostró el camino de la fiesta local. Dueños de Liverpool otra vez, en el anochecer de un día agitado.

Origi se aprovechó del macanón de Pickford y – vaya contradicción – amargó a los “Tooffees” (Foto: Peter Byrne / PA)

Chelsea no tuvo problemas en casa y doblegó 2-0 a Fulham, para subirse al tercer escalón de la tabla. Una fortaleza inexpugnable resulta ser Stamford Bridge, ya que los de Maurizio Sarri marchan invictos como locales en lo que va de la temporada.

Apenas 4 minutos le tomó a los “Blues” imponer sus condiciones. Ngolo Kanté presionó y se quedó con una pelota que Christie quiso dale a Seri. Pase del galo para Pedro y el español no se puso nada nervioso: enganche hacia adentro para desairar a Le Marchand y zurdazo para batir a Sergio Rico.

A 8 minutos del final, los de Sarri le dieron la estocada final al colista. Réplica conducida por Eden Hazard y combinación con Pedro. El español tocó para Ruben Loftus-Cheek, quien se la devolvió a Hazard. El belga fue todo un duque, porque en posición de remate lo vio mejor ubicado a Loftus-Cheek, quien definió sin problemas ante el achique de Rico. Hermoso gol de Chelsea y partido liquidado.

“¡Peeeedro, Peeedro!” … ni que lo estuviese llamando Juan Carlos Calabró en El Contra. Es que el ibérico marcó el gol número 1000 de Chelsea en casa en la Premier League (Foto Paul Childs / Reuters)

(Foto Principal: Tom Jenkins – The Guardian)


Emiliano Schiavi

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Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

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