#Ídolos: Entrevista con Javier Rodas

Más de 200 partidos con la camiseta de Guillermo Brown de Puerto Madryn. Atravesó todas las categorías del Ascenso con el club chubutense. Si hay alguien a quien le cabe el mote de ídolo de La Banda es Javier Rodas. Con él pudimos conversar en una interesante entrevista donde atravesamos las distintas etapas de su carrera y su mirada sobre la actualidad – que lo encuentra en la función de coordinador del fútbol amateur – del equipo que hoy milita, y ya desde hace varios años, en la Primera B Nacional.

¿Por qué crees que sos ídolo de Brown?

Principalmente porque uno se ha criado dentro del club, desde los 10 años que está dentro de la institución, ha atravesado todas las categorías, desde la liga local, desde irnos a la B de la liga local, volver a la A, ganar los primeros torneos de liga que despues nos depositaron en los torneos federales, empezar con el Federal B, tener la posibilidad en el segundo o tercer año de competencia de pelear el primer ascenso, y después de 5 o 6 temporadas en el Federal B ascender al Federal A y después lo que es Nacional B. He pasado por todas las categorías que el club ha disputado, he tenido la suerte de estar en todas y por eso creo que uno es reconocido por el simpatizante, por el hincha en todo ese recorrido.

Si tuvieras que elegir la categoría más difícil en la que jugaste, ¿cuál es?

Sin duda el Federal A. Creo que es una competencia durísima, principalmente por los viajes, uno tiene muchísimos viajes y los presupuestos no son como el Nacional B, son mucho más acotados, y uno tiene… la verdad es un gasto enorme que tienen las instituciones y equipos muy difíciles. El Federal A, cuando nosotros estábamos, había equipos muy difíciles y torneos muy largos con muchos viajes y llegabas a las últimas instancias con un desgaste, principalmente nosotros que somos los que más viajamos, pero aún así siempre Brown estuvo a la altura y fue competitivo en la categoría, cuando no logró ascenso estuvo muy cerca.

Te tocó jugar en el Nacional B que estuvo River, muy duro en general, ¿cómo fue ese año para el club y para vos en lo personal?

Nosotros hicimos una campaña muy buena en el Federal A que nos depositó en el Nacional B y ese año justo se decreta el descenso de River y uno, también hincha de River, la verdad es que si vos me preguntas si quería que River jugara en la categoría yo te diría que no.

Deportivamente era mucho más factible que nosotros ascendieramos a un Nacional B que River estuviera en esa categoría, pero el fútbol es así, no tiene lógica. Y ese año la verdad que fue el mejor Nacional B de la historia porque no sólo estaba River, sino que estaba Central, Gimnasia de la Plata, Instituto, Quilmes, Chacarita, Atlanta, fue durísimo. Nosotros con un presupuesto muy bajo y peleando hasta último momento.

Obvio que lo primero que vimos fue cuando nos tocaba con River y nos tocó el primer cruce de local en donde la verdad es que se revolucionó la ciudad. River vino con una semana de anticipación a Madryn, hizo entrenamientos abiertos, muy buena predisposición de los jugadores hacia la gente, con un estadio repleto donde no entraba nadie y, bueno, uno veía la presión que tenían esos jugadores por esto que te manifiesto que ellos no tendrían que estar ahí, y ellos tenían la responsabilidad de dar vuelta esa historia, fue duro para ellos. Y despues cuando fuimos a Buenos Aires también, pudimos llevar mucha gente, la verdad es que viajó muchísima gente de Puerto Madryn para allá, mucha gente de muchos años en el club que estaba cumpliendo un sueño de ver a su club de la ciudad en un estadio tan importante, con un marco tan imponente, a mí en lo particular con 31 años poder jugar en ese partido, tener la posibilidad de entrar un ratito y cumplir 200 partidos con la camiseta de Brown en torneos federales creo que fue un sueño cumplido y después de ahí uno ya sabía que se venía el retiro y uno entendía que su ciclo estaba cumplido. Ese fue el regalo más lindo que me dio el fútbol en mi carrera.

Encima sacaron un resultadazo, histórico…

Sí, la verdad es que fue algo histórico empatar sobre la hora, en un estadio muy difícil, en donde sabíamos que River se jugaba la vida. Nosotros lo disfrutamos, el ambiente estaba muy caldeado allí, ellos tenían la responsabilidad de llevar a River donde se merecía y fue un torneo durísimo, ya que hasta la última fecha no hubo un resultado que diera un ascendido, y nosotros fuimos participes de eso, porque habíamos jugado una semana antes con Instituto que también tenía chances, y Central estaba con posibilidades, nosotros empatando con River lo dejamos solo a Central en la punta, que después pierde el torneo con Chacarita en su cancha de forma inexplicable.

Si tuvieras que elegir 3 momentos con la camiseta de Brown, ¿cuales elegirías?

Los ascensos: del 2003 del Federal B al A es muy importante, con un plantel y cuerpo técnico de acá y nos enfrentamos a rivales muy complicados, el ascenso del 2011 y jugar con River en la cancha de River con mi carrera ya casi terminada y poder disfrutar ese momento, creo que ahí se resumen los 3 momentos más importantes de mi carrera.

¿Cuál fue de los que hiciste el gol que más te marcó? (Javier jugaba de lateral izquierdo, así que no era su principal función convertir en el arco rival)

El gol más importante fue en la semifinal, cuando jugaba un poquito más adelantado, contra Banfield de Mar del Plata, una serie durísima contra un equipo que se había armado muy bien, con jugadores que habían bajado de categorías superiores, que habían jugado en Primera División. Nosotros empatamos 0 a 0 acá y me tocó hacer el gol allá a los 3 minutos y creo que fue un puntapié de dejarnos en la final y fue el más importante de mi carrera.

Desde tu lugar, ¿quiénes consideras que son ídolos del club?

Sin dudarlo creo que Diego Gimenez es un referente, es un ídolo, es el goleador máximo de la historia del club. Tenemos una anécdota de Diego, que nos jugabamos la permanencia contra Alumni de Villa María, Diego estaba lesionado, tenía 18 días de desgarro y él quiso estar. Sabíamos que lo contabamos para los últimos 15 minutos pero se lo puso en el entretiempo. Y tocó 3 pelotas en ese partido, una pasó cerca, la otra pegó en el palo y la tercera pelota hace el gol y pide el cambio. Jugó 15 minutos e hizo un gol. Y nos salvó del descenso. Entonces esas cosas hay que valorarlas, porque otro jugador se queda en casa, esas cosas quedaron muy marcadas de gente que se ha comprometido con la institución y ha dejado muchas cosas de lado para estar.

Y despues uno ha transitado por momentos no gratos del club que por ahí no tienen tanta difusión y creo que en años anteriores, no lo he visto jugar, pero me han contado que el Loco Purra la rompía, jugaba en la cancha de tierra y también la gente, sobre todo los que son más grandes, le reconoce esa idolatría en momentos en que el club ni remotamente pensaba lo que iba a suceder años después. Por eso también a esa gente hay que reconocerla porque es parte de la historia.

¿Se te dio alguna vez la posibilidad de jugar en algún otro club’?

Sí, cuando termino la secundaria, me voy a Banfield de Buenos Aires, estuve un año, llegué hasta cuarta división, ahí me dejan libre y me vuelvo a Madryn. En ese año, en el 97, la que es mi señora hoy queda embarazada, tenemos la primera nena y ya me quedo en la ciudad. En el año 2000 tuve la posibilidad de ir a Uruguay por intermedio de un amigo, de un representante. Estuve 8 meses allá sin posibilidad de hacer contrato por una cuestión económica que no le cerró a la persona que me llevó, a mí me cerraba por todos lados, pero la persona que me llevó no pudimos cerrar. Fueron las únicas 2 oportunidades que tuve para ir a otro club. Después cuando volví ya empezamos con los torneos federales, ya hicimos raíces acá, y siempre estuve cómodo, se armaron equipos competitivos y siempre tratando de aportar desde el lado que me tocaba.

¿Cómo ves al club hoy en día?

Deportivamente creo que el club ha demostrado que se ha hecho reconocido a nivel nacional. Del lado que vas conoces a Brown de Puerto Madryn y en ese sentido es muy valorable lo que han hecho los dirigentes, y muy dificil de conseguir sostener tanto tiempo la categoría, una B Nacional. Pero la pata de la formación, de tratar de sacar jugadores es una deuda pendiente, porque también es dificil. Pero para eso también me contrataron, para tratar de aportar lo mío, lo importante también es que los chicos entren con una identidad al club, que la sostengan, que empiecen a reconocer y a conocer la verdadera historia del club.

Estamos en un camino, ahora esto de la pandemia nos ha frenado todo, pero es un proyecto a largo plazo que va de la mano de que los mejores jugadores de la zona tienen que estar en Brown porque es la segunda categoría del futbol argentino y la competencia es la que manda. Hay valores en la zona para poder potenciar, también reivindicar un poco que uno ha sido producto de la zona, y creo que lo unico que le está faltando al jugador de acá es darle la oportunidad, de calidad de entrenamiento, de un sistema, una metodología que los pueda sostener y después acomodarlos y que sean partes de la competencia de la B Nacional. Ese es el primer objetivo.


Sebastián Tafuro

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Soy Sebastián Tafuro (@tafurel), tengo 35 años y creo que lo más lindo del mundo es escribir. Ponerle palabras a todo aquello que merezca ser contado o que al menos nos interese contarlo a nosotros. En ese sentido una frase de cabecera es una que me dijo Ezequiel Fernández Moores en una entrevista y me conquistó: “El deporte es una herramienta para contar historias”. Hoy es la insignia de un proyecto que intitulé La Pelota Siempre al 10 (@siemprealdiego en TW). Y acá en este lindo espacio del Rincón les contaré sobre la Liga de España y sobre las andanzas de Guillermo Brown de Puerto Madryn en la Primera Nacional. Abrazo de gol!

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