Empates en cero, invictos que no sirven

Tres y cinco partidos consecutivos sin perder. Estas cifras serían espectaculares para cualquier equipo que las tenga en cualquier divisional con este simple pantallazo. ¿Pero que pasa si para las dos escuadras a las que pertenecen estos números signifiquen otra cosa? ¿Como podría analizarse en el caso de Riestra con una victoria y cuatro empates?¿O el de Tigre que parece estar más cerca de pelear la mitad de tabla que el ascenso? Este martes a las 21:10 horas en el José Dellagiovanna iniciaron los 90 minutos de un empate en cero para el olvido y que, pese a estirar invictos, no le sirve a nadie.

Precalentamiento del cuadro local. Fuente: @catigre

En la previa resultaba un partido de proyección para dos equipos que buscan acomodarse en el reducido por el ascenso. Por un lado el local, que venía de rescatar un empate heroico ante el ex lider Sarmiento en Junín, iba a perseguir su segunda victoria consecutiva de local y a demostrar entereza ante los rumores de una posible salida de su entrenador Nestor Gorosito. Por parte del visitante, los dirigidos por Guillermo Duro buscaban su segunda victoria al hilo (1-0 al Brown de Vicó en la fecha anterior) que los consolidara en el cuarto puesto de la zona,último que clasifica al reducido por el ascenso. Algunos incidentes entre la hinchada local pusieron en riesgo el encuentro que pese a todo se desarrolló con normalidad. El local sale a la cancha con varios cambios en la formación titular, los más notorios son las salidas de Martín Galmarini y Diego Cachete Morales que nisiquiera están entre los suplentes. Suena el pitazo inicial y trece minutos después y Gonzalo Bravo de Riestra define la primera jugada de riesgo del partido armada de manera excelente por el visitante y despejada a duras penas por la defensa de Tigre, Sin embargo trece minutos después (si, trece también) y trás un jugadón del siempre figura Walter Montillo, Jorge Ortíz saca un remate espectacular desde afuera del área que es tapado magistralmente por el golero Matías Vega. El resto del primer tiempo seguirá estando peleado, aunque tendrá las chances más claras para el Matador de Victoria.

Fuente: @catigreoficial

La segunda parte sin embargo arrancó con un escena común estos últimos partidos para Tigre. Centro excelentemente ejecutado por Riestra, cabezazo espectacular y doble atajadón de Gonzalo Marinelli. El experimentado arquero será junto a Vega la figura de un encuentro que no tuvo muchas emociones, aunque si buenas respuestas en los arcos de ambos equipos. El pitazo final aquella noche de martes dejó un sabor a nada en ambos bandos. Por el lado del cuadro de Victoria, la imposibilidad de despegar de mitad de tabla pese a tener un partido menos empieza a ser una realidad además de los rumores en ciertos clubes de primera que le ponen fecha de vencimiento a la cada vez menos lúcida Piponeta. En el Bajo Flores si bien hay tranquilidad porque se sigue estando en puestos de reducido, la diferencia con el quinto (Rafaela) se achichó a un punto, poniendo una presión extra al duelo crucial frente a Defensores de Belgrano. Un empate que deja un sabor a poco por que si bién extiende dos invictos, estos últimos bajo contexto pareciera que no sirven para nada.

Crónica por: Leonel Moure


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