El fútbol y el feminismo

Por Fanny Papariello

El pasado 19 de Febrero, miles de mujeres heterosexuales, bisexuales, lesbianas, trans, no binaries, etc., salieron a las calles una vez más con un reclamo y un pedido que es el de la despenalización de la interrupción voluntaria del embarazo.

Personalmente, yo nunca había asistido a un 19F, pero este tenía un motivo especial: “El picadito abortero” que organizó la Coordinadora sin Fronteras de Fútbol Feminista.

Y uno se pregunta ¿que tendrá que ver el fútbol con el reclamo por el aborto legal? tiene que ver, y nos involucramos de mil maneras.

En primer punto, acá se discute, se debate y se reclama con el objetivo de que todas las mujeres tengan decisión sobre su propio cuerpo y en esto me gustaría detenerme. En el cuerpo.

El fútbol, como deporte y como realidad social, es algo que pasa por y en el cuerpo. Una, cuando empieza a entrenarse, a correr, a ir al gimnasio, acaso ¿no está cambiando corporalmente?

Cambiamos nuestras formas de comer, de descansar. Cambiamos rutinas, las adaptamos a nuestras nuevas necesidades para que el cuerpo pueda afrontar nuevas exigencias, por ende, considero que el fútbol es un espacio que propicia y facilita a nosotras, las mujeres, nuevas formas de pensarnos y vivir nuestros cuerpos. Y ahí es donde doy el puntapié para relacionarlo con el feminismo y el reclamo. Aquí, con el pañuelo verde, estamos repensando de nuevo cómo queremos decidir sobre nuestros cuerpos.

Nosotras, las mujeres, nos pensamos viviendo en nuevas sociedades, en las que antes vivíamos pero no queríamos.

Es por eso, que el fútbol y el feminismo van de la mano. El fútbol, porque nos permite poner el cuerpo y utilizarlo como “campo de batalla” y el feminismo porque nos da la espalda suficiente. Yo me pregunto, les pregunto ¿Hubiera sido posible que hoy estuviéramos disputando el primer torneo semi profesional sin el feminismo?

Ese gran colectivo de mujeres, que no solo es un pañuelo verde, va más allá. Hoy nos da ese sostén para poder dar la lucha desde adentro. Sabemos que el fútbol no es un ámbito donde las mujeres seamos de agrado. Nos negaron por años (y hoy aún lo hacen) el acceso a disputar puestos de poder donde, en mesas chicas, se toman decisiones que nos involucran. Sí, claro chicos, hay hombres que se sientan en una mesa a definir nuestro fútbol sin ninguna mujer sentada junto a ellos.

Es por eso que debemos ser conscientes que, para poder seguir haciendo crecer el fútbol femenino, indudablemente necesitamos que el movimiento entre de lleno a nuestros vestuarios y clubes. Porque somos nosotras las únicas capaces, desde el lugar que nos toque estar, de cambiar y eliminar desde adentro todas las cuestiones patriarcales y machistas que trae consigo el fútbol.

TW: @Respirandolucha

Foto: Agencia Telam


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