Cuando se alinean los planetas

Para el mundo arbitral, la fecha del superclásico siempre tiene un sabor especial, prácticamente se lo vive como una gran final; si sale bien se borran muchos errores pasados, si sale mal se agudizan los problemas.

Durante toda mi carrera, dos o tres minutos antes de saltar al campo de juego le ofrecía una oración al Supremo y le pedía que me haga ser lo más justo posible, nunca me hubiera animado a pedirle un partido como el que le tocó a Diego Abal. Lo dinámico, electrizante y veloz del juego taparon cualquier tipo de falencias que, si bien no fueron notorias, tuvieron cierta relevancia; hasta el director de cámaras tenía cientos de problemas para ubicar a tiempo alguna repetición y muchas pasaron de largo. Para mí, la más grave fue con el resultado empatado en 2, la bravuconada de Pablo Pérez sobre Rodrigo Mora (quien había cargado al arquero de Boca) y la posterior reacción del uruguayo, sólo amonestación para el de River, zafó de la amarilla Pérez (ya estaba amonestado), quien fue rápidamente alejado del lugar por Fernando Gago. A esa altura, ese error pudo cambiar el resultado final del encuentro, pero el gran partido que nos ofrecieron los jugadores taparon una falencia arbitral que pudo ser decisiva.

En el resto de la fecha, lo más relevante fue el penal que obvió Saúl Laverni en favor de Unión de Santa Fe en su partido con San Lorenzo, y la confusa interpretación del reglamento de parte del mendocino Espinoza, quien juzgó intencional una mano de un jugador de Olimpo que rechazó el balón y le rebotó en su brazo, imposible que haya sido intencional. Horacio Elizondo y sus colaboradores tendrán una ardua tarea, no me alcanza con el liviano discurso de que “la mano ocupaba un espacio”, la regla no se cambió y siguen diciéndolo de manera deliberada. Para destacar también la tarea de Lamolina, quien viene creciendo despacio pero ininterrumpidamente.

Sólo falta un gran desafío para el arbitraje, la final de la Copa Argentina, casualmente con Rosario Central como repetido protagonista en el mismo estadio y con uno de los más grandes, River Plate; aunque con una gran diferencia: la final con Boca la dirigió el decimoquinto del ranking, ahora lo hace uno de los dos mejores: Patricio Loustau. Que sea para bien .

Hasta la próxima.


Claudio Martín

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Hola, soy Claudio Martin padre de 3 hijos, casado y taxista. Mi comienzo en la profesion fue como Arbitro desde el 2 de mayo de 1987 en Asociacion Rosarina de futbol. Arbitro nacional desde 1992. Debut en torneos de AFA en abril de 1994 como arbitro asistente. Nacional B debut como arbitro en noviembre de 1996 y primera en agosto del 97, internacional en enero del 98 .Dirigi Libertadores ,Mercosur, Conmebol,Eliminatorias,Mundial juvenil 2001 ,Preolimpico 2004 en Chile (ambos torneos campeon ARGENTINA).En total 350 partidos aproximad. Actualmente instructorde la COOPERATIVA DE ARBITROS DE ROSARIO. Columnista en tv y radio. Llegue al Rincon por intermedio de Emiliano Germinario, su creador, quien me realizo un contacto via twitter y me comento la idea, rapidamente me mostre interesado en sumarme y brindar toda mi experiencia para que este ambicioso proyecto, pueda dar resultado rapidamente. La idea es poder acercarles a todos los lectores, un resumen post fecha de todos las polemicas en lo que respecta a los arbitrajes, ademas de escribir articulos sobre el tema. Bienvenidos!

1 Comentarios en este artículo

  1. Mariana Godoy

    ¡¡¡Muy buena, Claudio!!!

    Mariana Godoy / Responder

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