Cracovia y su “Guerra santa”

Muchas veces pasa que un lugar no resulta familiar al ser nombrado. En muchos casos, suele ser trascedente, pero poco conocido para mucha gente. Algo de eso es lo que ocurre con una ciudad muy importante en Europa: Cracovia.

Ubicada en el sur de Polonia a la vera del río Vístula, Cracovia es la segunda ciudad en importancia del país por detrás de Varsovia, la capital, de la cual se encuentra a casi 300 kilómetros de distancia. Más allá de eso, para muchos polacos Cracovia es considerada como la metrópoli más importante de la nación y la definen como “el corazón de Polonia”.

La Catedral de Wawel, el santuario nacional de Polonia. Foto: www.tiqets.com

¿A qué se debe tamaña calificación? La respuesta abarca el presente, pero sobre todo el pasado de la ciudad. Si bien actualmente Cracovia es turísticamente importante para Polonia -es visitada por alrededor de 8 millones de turistas al año-, el brillo de la ciudad se debe a la relevancia que supo tener en la antigüedad.

Para simplificar el panorama, es importante resaltar que Cracovia fue la capital de los polacos desde 1038 hasta 1596, cuando se decidió trasladarla a Varsovia. El hecho de que fuera la capital del país respondía a que en esa época ya era un gran centro comercial y poseía una destacada cantidad de edificios, entre los cuales se destacaba la Catedral de Wawel, que hoy en día es el santuario nacional de Polonia.

La historia dice que Cracovia fue protagonista principal de los momentos claves de la historia de un pueblo sufrido como lo es el polaco, que pasó de pertenecer a una potencia europea a estar dominado por otras naciones, que le arrebataron constantemente parte de sus territorios. Desde la República de las Dos Naciones -que fue una unión ente Polonia y Lituania con gran poderío en el Viejo Continente- hasta la actual y pequeña República de Polonia, Cracovia debió soportar cambios y guerras que la obligaron a reconstruirse una y otra vez.

La fábrica de utensilios de Oskar Schindler. Foto: Cruzando Polonia.

Las guerras cosacas, la Primera y la Segunda Guerra Mundial fueron los conflictos bélicos que más marcaron a Cracovia. En la última -que llegó a su fin en 1945- los nazis crearon allí un gueto judío en Podgórze, uno de los 18 distritos que tiene la ciudad. De esa época se desprenden dos detalles relevantes: el primero de ellos fue la presencia en la zona de Oskar Schindler, un empresario alemán que le dio trabajo a los judíos del gueto para evitar su exterminio por parte de sus compatriotas, historia contada en La lista de Schindler, una película ganadora de 7 Óscars y que a su vez está basada en la novela El arca de Schindler, del australiano Thomas Keneally (1982); el segundo tiene que ver con el aclamado director de cine Roman Polanski, que fue uno de los polacos sobrevivientes del gueto.

Tal como suele suceder a lo largo de toda Europa, en Cracovia hay mucho por ver. En relación a la historia de la ciudad y del país, lo más destacado es la fábrica de Schindler y el Museo Judío. Si se quiere recorrer la ruta religiosa -que es importante porque se trata de la ciudad de origen de Karol Józef Wojtyła, el papa Juan Pablo II-, muchas iglesias hay a lo largo de Cracovia para visitar, dentro de las cuales se destaca la ya mencionada Catedral de Wawel. Además, también hay una gran una cantidad de sinagogas.

Entre todos los sitios que se pueden visitar, hay uno en particular que está cargado de mística por estar relacionado con una leyenda sobre la fundación de la ciudad: la colina de Wawel. Sobre ella se encuentra el Castillo de Wawel, donde supuestamente habitó un un gobernante llamado Krakus, del cual deriva el nombre de Cracovia.

Postal nocturna del Castillo de Wawel, sobre la colina de la fábula del dragón. Foto: www.buenaruta.es

Según la fábula, en la zona que hoy se conoce como Cracovia habitaba un malvado dragón que devoraba a los pobladores de aquel entonces y que fue destruido por un ingenioso zapatero, que le dio de comer un cordero lleno de azufre, lo que provocó que la sedienta bestia estallara luego de beberse toda el agua del río Vístula. Todo aquel que visite el lugar, se encontrará con la estatua de un dragón que escupe fuego cada 5 minutos.

De todas formas, y por si todo lo anterior resulta poco, Cracovia tiene un papel determinante en otro ámbito: el fútbol. ¿Por qué? Porque allí reside uno de los clubes más ganadores en la historia del balompié polaco, el Wisla Cracovia. Fundado en 1906, Wisla es el club deportivo más antiguo Polonia y el que más ligas ganó -un total de 14-, junto a Górnik Zbrze y Ruch Chorzów. Su camiseta es roja y como insignia tiene una estrella blanca a la altura del sector izquierdo del pecho.

Pero el Wisla no sólo se destaca en el país por sus logros -además de las ligas, supo conquistar 6 copas nacionales-, sino también por las verdaderas batallas futbolísticas y extra futbolísticas que mantiene con sus dos máximos rivales: el Legia Varsovia y el KS Cracovia.

Recibimiento de los hinchas del Wisla en el último Clásico de Polonia (31/03/2019). Video: Gazeta Krakowska (YouTube).

Con el Legia, el Wisla disputa el llamado Clásico de Polonia que, como puede intuirse por el nombre, es el más importante del país. Lo trascendental de este duelo se explica por muchos motivos, que van desde lo deportivo hasta lo político. Si se analiza lo meramente deportivo, la rivalidad radica en que el Legia también es uno de los clubes más ganadores -posee 13 ligas y 24 copas nacionales- y más populares de la nación. En cuanto a lo político, hay que decir que está estrictamente relacionado con lo social y lo histórico, pues Cracovia dejó de ser la capital para que lo fuera Varsovia. Además, desde el punto de vista geográfico, este clásico representa una lucha entre el norte (Varsovia) y el sur (Cracovia).

El otro clásico, a pesar de ser de carácter regional, también es importante para la historia polaca. Es llamado Guerra santa, algo que habla por sí solo de la intensidad que tiene el duelo que disputa el Wisla con su vecino, el KS. También nacido en 1906 y de colores rojo y blanco, el Cracovia -como se conoce al KS- es el otro club destacado de la ciudad, pero con un palmarés menos abultado: sólo 5 títulos de liga y ninguna copa nacional.

El origen de esta rivalidad pasa, lógicamente, por una cuestión de cercanía, ya que los estadios de ambos clubes están separados por tan sólo un kilómetro. Por otro lado, el hecho de que sean las instituciones deportivas más añejas del país influye en la ferocidad que se vive en este clásico, cuyas estadísticas están del lado del Wisla: 87 victorias de la “Estrella blanca” contra 60 triunfos de los “Rayados”, sumados a 42 empates.

El clima que se vive en Cracovia durante la “Guerra santa”. Video: Ultras Avanti (YouTube).

Tal vez Polonia no tenga un espacio destacado en los planes de los viajeros y, tal vez mucho menos, en las carteleras del fútbol internacional. Sin embargo, para todo aquel que disfrute la historia y el deporte más popular del mundo, la perspectiva de visitar Cracovia no puede parecer tan mala. Ya sea conociendo más acerca de las guerras que sufrió la ciudad, o internándose dentro de una de las dos “Guerras santas” que se producen cada año, el panorama es alentador.

Imagen destacada: www.cracowcitytours.es


Martín Bugliavaz

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Apasionado por el periodismo. Mi objetivo es comunicar, contar historias y hacerlo con responsabilidad. Llegué al Rincón con el fin de aprender y para tratar de aportar una mirada diferente del fútbol, con la cultura y la educación como insignias.

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