Costó mucho más de lo esperado

Los “Socceroos” tuvieron que jugar el repechaje intercontinental para asegurar la clasificación a Rusia 2018. Van a encarar su quinta Copa del Mundo y todavía no tienen confirmado quién será su entrenador.

A mediados de 2000, Australia pateó el tablero y le dijo basta a las repescas desiguales. La supremacía que mostraba en Oceanía no alcanzaba y siempre dirimía su boleto mundialista ante una selección más fuerte.

Es que el continente oceánico siempre tuvo – según la FIFA – 0,5 plazas disponibles. El seleccionado que se impusiera en la región, sí o sí tenía que jugar un play-off ante un país de otra confederación. Lo paradójico es que cuando Australia decidió mudarse a Asia, sí pudo doblegar a Uruguay en un repechaje mano a mano y consiguió el boleta para Alemania 2006.

Lo cierto es que el camino hacia Rusia se tornó demasiado sinuoso. Ingresó en la tercera fase de clasificación e integró el Grupo B, junto a Japón, Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Tailandia.

Dos triunfos para comenzar con el pie derecho: 2-0 sobre los iraquíes en Perth (goles de Massimo Luongo y Tomi Juric) y 1-0 ante los emiratíes en Abu Dhabi (cortesía de Tim Cahill).

Pero 4 empates consecutivos comenzaron a sembrar dudas y a ceder terreno, ya que había 2 seleccionados que ganaban y amenazaban con arrebatarle a los “Socceroos” los 2 boletos directos.

Primero 2-2 con Arabia Saudita en Jeddah (tantos de Trent Sainsbury y Tomi Juric), luego 1-1 en Melbourne ante Japón (Mile Jedinak de penal), el sorpresivo 2-2 con Tailandia en Bangkok (doblete de Jedinak, ambos de penal) y finalmente 1-1 frente a Irak en Teherán – encima los iraquíes jugaron toda la eliminatoria fuera de casa – (Mathew Leckie el gol oceánico).

Los ánimos parecieron serenarse con 2 victorias en fila: 2-0 sobre Emiratos Árabes en Sydney (cortesía de Jackson Irvine y Mathew Leckie) y 3-2 frente a Arabia Saudita en Adelaida (Tomi Juric por duplicado y Tom Rogic las dianas oceánicas). Pero los australianos fallaron en un partido clave y el barco hacia Rusia comenzó a zozobrar.

Japón le quitó el invicto con un 2-0 en Saitama y selló su pasaje mundialista, a la vez que llenó de dudas el futuro de los “Socceroos”. En la última fecha de esta tercera etapa eliminatoria, el exiguo triunfo 2-1 sobre Tailandia (goles de Tom Juric y Mathew Leckie) no alcanzó siquiera para quedarse con el segundo cupo directo: Arabia Saudita derrotó a un relajado equipo nipón y ambos sacaron el pasaporte a la Copa del Mundo.

Preocupación en Australia por una situación inesperada, ya que había que jugar una repesca ante el tercer clasificado del Grupo A. El rival sería Siria, que cumplió una excelente fase eliminatoria y llegó mucho más allá de lo esperado.

El encuentro de ida se disputó en Malasia, ya que el seleccionado sirio tampoco pudo jugar como local debido a los conflictos bélicos (lo mismo le pasó a Irak). Fue empate 1-1 con sabor agridulce para los australianos, ya que ganaban por anotación de Robbie Kruse, pero a 5 minutos del final se lo igualaron con un penal que Omar Al Somah cambió por gol.

La revancha se jugaría en Sydney, donde alguna vez la Argentina tuvo que sellar su suerte hacia una Copa del Mundo. Estaban dadas las condiciones para la fiesta australiana, pero los locales transpiraron más de la cuenta.

Otra vez Al Somah amargó a los “Socceros” con la temprana apertura del marcador en el minuto 6 de partido. Sin embargo, el eterno Tim Cahill estableció la paridad y calmó las aguas a los 13´.

Pero el temor comenzó a apoderarse de propios y extraños, por lo que el duelo se extendió hasta el tiempo suplementario. Allí nuevamente Cahill mostró que es la fuerza motriz de este seleccionado oceánico y nuevamente dijo presente en el tanteador, para sellar a los 109´ el definitivo 2-1, que valdría una segunda oportunidad.

Australia se ganó el derecho a jugar la última carta con destino a Rusia. En el repechaje intercontinental se las vería con Honduras, cuarto clasificado de una convulsionada Concacaf, ya que los Estados Unidos habían quedado afuera de todo.

La igualdad sin goles en el encuentro de ida en el San Pedro Sula dejó la serie abierta. Si los “Catrachos” convertían un gol, los “Socceroos” estaban obligados a meter 2. Por lo tanto, el suspenso fue el principal protagonista.

En Sydney apareció otro héroe: si Cahill se cargó el equipo al hombro ante los sirios, Mile Jedinak fue el principal responsable de la clasificación australiana. Un triplete del volante del Aston Villa inglés (los 2 últimos goles de penal) fue demasiado para el seleccionado centroamericano, que apenas pudo maquillar la derrota con un tanto de Maynor Figueroa. Fue 3-1 en Sydney y presencia mundialista confirmada.

El barbado Jedinak y ese salto hacia la quinta Copa del Mundo (Foto: Goal.com)

Tanto stress provocó la salida del entrenador Ange Postecoglu, quien tuvo la satisfacción del deber cumplido pero no se conformó con los exhibido durante la fase eliminatoria.

Así llegó Australia, por un sendero que no es el habitual pero llegó al fin. Queda mucho por trabajar y es necesario nombrar de manera inmediata un DT que se anime a este desafío ruso. No será fácil ya que la zona es complicada (Francia, Dinamarca y Perú) y porque cargan consigo 2 eliminaciones en primera ronda.

Pero los “Socceroos” no tienen nada que perder y demasiado por ganar. Al fin y al cabo, el lema de todo australiano es “no necesitas suerte, necesitas moverte”. Allá van los canguros, en busca de un salto de calidad y de mayor experiencia.

(Foto Principal: The World Game SBS)


Emiliano Schiavi

Acerca Emiliano Schiavi

ver todas las publicaciones

Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

Dejá un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

*