Liverpool sufrió, pero es finalista

Los Reds sellaron su pase a la final pese a su caída 2-4 ante Roma en el Estadio Olímpico habiendo estado dos veces arriba en el marcador. Los capitalinos, de gran segundo tiempo, estuvieron a un gol de forzar el alargue y sufrieron la omisión de un penal por parte del juez Skomina. El conjunto de Klopp alcanzó su primera final de Champions League tras 11 años.

La vuelta de la segunda semifinal se disputó en un ambiente en el que rebosaba la fe. Y es que, pese a la gran desventaja del 2-5 en la ida, Roma creía en la levantada frente a un Liverpool entusiasmado por sellar su pasaje a la final. El duelo comenzó favorable a los giallorossi, pero tuvieron una equivocación que fue fatal. A los nueve minutos, Radja Nainggolan falló un pase con el equipo saliendo y se la entregó a Roberto Firmino, que una vez más condujo con sumo criterio el contragolpe cediéndole el tanto a Sadio Mané, quien atacó el espacio y no perdonó a Alisson Becker. Sin embargo, Roma no dejó que ese gol matase sus ilusiones y encontró el empate en un guiño de la fortuna. Federico Fazio bajó un centro de cabeza y Dejan Lovren rechazó de lleno contra la humanidad de James Milner, quien desgraciadamente figurará como el autor del gol en contra que igualó la contienda. El duelo se emparejó desde aquel gol, con un Liverpool amenazante cada vez que pudo correr y avisó con un intento de derecha de Mané muy cerca del palo de Alisson. El local continuó su búsqueda de achicar la ventaja y el lugar elegido fue la izquierda, donde entre Stephan El Shaarawy y Aleksandar Kolarov se la hicieron pasar mal al joven Trent Alexander-Arnold, pero Loris Karius y sus zagueros estuvieron sólidos para contrarrestar los envíos desde ese flanco.

Abrió el marcador, generó problemas cada vez que pudo y realizó un gran esfuerzo en el retroceso. Hoy Mané fue el mejor de Liverpool. (Foto: @LFC)

No obstante, en cuanto los de Jürgen Klopp pudieron salir siguieron lastimando, y la prueba de ello llegó a los veinticinco minutos. Andrew Robertson dejó un surco por izquierda y sacó un centro atrás para Mané que Alisson envió a córner. Desde allí fue que se gestó el segundo tanto de los Reds, no sin la colaboración de un grave error defensivo del elenco italiano. El tiro de esquina fue despejado hacia arriba y Edin Džeko la metió sin querer a la zona caliente donde Georginio Wijnaldum estaba incomprensiblemente solo y nada más tuvo que evadir la salida de Alisson con su testazo. Tras el 2-1 a favor lo de Liverpool disminuyó y los dueños de casa volvieron a comandar el trámite. El conjunto inglés, que contaba con espacios debido a la necesidad de Roma, no pudo plasmarlos en ocasiones claras y poco a poco el local se le fue arrimando. El disparo de El Shaarawy al palo fue tan sólo un presagio de lo que ocurrió en el complemento, donde la fuerza del elenco capitalino llevó a los de Merseyside a pasarla muy mal.

La embestida romana comenzó a los siete del segundo tiempo: Lorenzo Pellegrini se hizo hueco a espaldas de Alexander-Arnold y sacó un tiro despejado por Karius, aunque el alemán nada pudo hacer en el rebote frente a Džeko, que tras tomarse su tiempo estampó el 2-2. El cuadro giallorossi se envalentonó y al ritmo de su entusiasta público puso a Liverpool a defender en su campo durante varios minutos con presión sostenida y ganando balones en campo rival, amenazando la estabilidad de los de Klopp en el cotejo. Un pase de Daniele De Rossi halló la diagonal de Cengiz Ünder, cuyo toque no pudo vencer a Karius. Un rato después un borbollón en el área despertó una jugada polémica: tras un centro rebotado de Nainggolan que ni Patrik Schick ni Ünder pudieron capitalizar, el disparo del turco dio claramente en la mano de Alexander-Arnold, pero el árbitro Damir Skomina omitió la acción. Roma siguió insistiendo –Eusebio Di Francesco terminó en cancha con dos nueves y dos extremos- sin embargo el goleador Džeko no supo aprovechar dos chances nítidas. Primero, tras otro buen pase de De Rossi, el bosnio no pudo hallar el arco, luego fue un pase cruzado de Nainggolan el que lo dejó en posición de gol, pero su definición cruzada encontró las manos de Karius. La única contestación de Liverpool fue una acción entre Mané y Mohamed Salah, con una habilitación del egipcio para Firmino cuyo remate fue atajado por Alisson.

Dzeko redondeó un buen partido, uno más para su destacada actuación en Champions. No obstante y pese a su gol y gran actitud -una de las claves para que su equipo remontase-, el bosnio despilfarró un par de chances que hubieran enviado a Roma a la final. (Foto: @OfficialASRoma)

Cuando faltaban cinco minutos y el empate persistía en el marcador, esta eliminatoria llena de emoción iba a liberar sus últimos condimentos. Un derechazo furibundo de Nainggolan que dio en el palo antes de transformarse en el 3-2 puso en carrera a una Roma que siguió creyendo pese a que las opciones eran remotas. Y esa fe fue parcialmente recompensada en el descuento, cuando un pelotazo largo de Kolarov para Ünder culminó en una mano de Ragnar Klavan en el área. Nuevamente Nainggolan se hizo cargo de la pena máxima y estampó el 4-2 final para el cuadro italiano, que se retiró eliminado pero altamente reconocido por su público. Liverpool, que terminó pasándola mal, desató el grito de liberación con el pitido final. Esa expresión compartida con los hinchas que viajaron al Estadio Olímpico y todos los que cortaron una larga espera de 11 años sin finales de Champions League de la mano de un equipo que hoy no dio su mejor versión pero ha construido todo un camino de méritos insoslayables para llegar al partido cumbre. Con Klopp a la cabeza y un tridente cuya cosecha de 29 goles en la competición superó al trío Bale-Benzema-Ronaldo, la BBC, sueña con retornar la orejona a Anfield.

En medio del festejo por estar en la final, el plantel de Liverpool recordó a Sean Cox, el hincha atacado en Anfield antes del duelo de ida que permanece en estado crítico. Gran gesto. (Foto: @LFC)

 

Foto destacada: Liverpoolfc.com (@LFC)


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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