La masacre de Anfield

En una semifinal a puro gol, los Reds sacaron a relucir todo su potencial ofensivo con un 5-2 frente a Roma. Salah continúa en estado de gracia y fue la gran figura con dos golazos y dos asistencias, mientras que los otros tantos fueron de Firmino -otro que metió doblete de tantos y pases gol- y Mané. Para los italianos, que emparejaron la contienda en el final, descontaron Džeko y el argentino Perotti.

Las semifinales de esta trepidante Champions League empezaron con el cruce entre Liverpool y Roma, dos que buscan volver a una final después de un buen tiempo. El clima en Anfield, un estadio con una historia especial en estas noches coperas, estaba regado de excitación y los de Jürgen Klopp encararon el duelo con la expectativa de estar a la altura. Su primera ocasión llegó pronto, a los cuatro minutos, con un pase de Mohamed Salah que dejó a Roberto Firmino cara a cara con Alisson Becker, pero el remate raso del brasileño salió al lado del poste. Pese a esa chance inicial, los siguientes minutos fueron gobernados sorpresivamente por los italianos. Aprovechando el golpe que significó para los de Merseyside de la temprana salida de Alex Oxlade-Chamberlain por lesión, Roma empezó a mejorar presionando, generando errores en los Reds y preocupando mediante alguna pelota cruzada. La más importante del elenco romano llegó mediante un tiro de Aleksandar Kolarov al travesaño, con cierta complicidad de Loris Karius.

Las chances de la Loba de dar el primer gol se fueron diluyendo cerca de la media hora de juego, momento en el que Liverpool comenzó a desplegar su velocidad en ataque. Sadio Mané tuvo dos ocasiones clarísimas, una tras correr en soledad y otra tras un centro atrás de Salah, pero envió ambas por arriba. Poco después, fue el propio Salah el que hizo trabajar a Alisson con un disparo colocado que el arquero mandó al córner. El partido había llegado a un punto sin retorno, donde los Reds se hicieron con la pelota en zonas clave del campo –tarea en la que James Milner fue importantísimo- , encontrando espacios para correr y, finalmente, el gol. A los treinta y cinco, Mané recuperó tras presión de Milner, cedió para Firmino y éste para Salah. El egipcio se acomodó para su zurda y sacó un remate absolutamente magnífico que besó el travesaño antes de meterse para desatar la locura de todo Anfield. El local era ya el dueño absoluto del encuentro y casi estampa el segundo dos minutos después con un cabezazo de Dejan Lovren que reventó el horizontal y más tarde con un disparo de Georginio Wijnaldum tapado por Alisson. El 2-0 era una cuestión de tiempo, pero Salah decidió que no quería esperar hasta el descanso y bajó un pelotazo para Firmino, quien condujo y volvió a dársela al egipcio para que éste volviera a aplicar suma frialdad en la definición al pincharla por encima de la salida del arquero. Ya era el show de Mo.

Salah y una definición preciosa para su segundo tanto, así como lo fue la de su primer gol. El egipcio suma 43 goles en la campaña, es el primer africano en lograr 10 goles en Champions y va por el récord de 47 tantos en una campaña en Liverpool, perteneciente a Ian Rush. (Foto: @LFC)

En la segunda mitad, lejos de conformarse, los de Merseyside olieron sangre y su intuición fue la correcta porque Roma siguió sin hacer pie y dando ventajas atrás que repercutieron en más goles en contra. A los once, Trent Alexander-Arnold puso a correr a Salah, que llegó hasta el fondo por derecha y encontró un gran desmarque de Mané, quien se desquitó de sus anteriores fallos empujándola con el arco casi vacío. Ya eran tres, e instantes después pudo haber un cuarto mediante un desborde de Mané, cuyo centro salió rebotado y le quedó a Andrew Robertson, al que le bloquearon el remate con lo justo. No obstante, ese 4-0 llegó poco después, nuevamente originado en los pies de Salah. El ‘11’ volvió a internarse por derecha, dejando pintado a Juan Jesús con una gambeta y sirviéndole a Firmino su tan merecido tanto. La confusión siguió siendo reinante en el elenco de Eusebio Di Francesco, por lo que a los veintitrés minutos los Reds aprovecharon para endosar un quinto a balón parado. Córner desde la derecha de Milner y Firmino, esta vez de cabeza, decretó el 5-0 ante la pasividad en la marca visitante.

Salah y Firmino, dos y dos. Es la primera vez en la historia de la Champions que un futbolista da dos goles y dos asistencias en un mismo partido. Ellos lo lograron por partida doble. (Foto: Getty Images)

La eliminatoria ya empezaba a parecer definida, tanto que Klopp aprovechó para sacar a un Salah cargado de minutos. No obstante, Roma empezó a aparecer en el partido, jugando quince minutos finales más que buenos para dejar una imagen completamente distinta y autoconvenciéndose de que todavía hay esperanzas para la vuelta en el Estadio Olímpico. Todo comenzó con el cabezazo del ingresado Patrick Shick, bien parado por Karius, que precedió la levantada final. Faltando ocho minutos cayó el primer descuento, propiciado por un gran pase de Radja Nainggolan –el que lideró emocionalmente esa levantada- para Edin Džeko, que descontó. A cinco del final el propio Nainggolan capturó un rebote y su remate dio en la mano de Milner. El penal fue ejecutado con maestría por Diego Perotti -quien ingresó en la segunda parte-, que dejó la historia 2-5 y encendió una llama de esperanza para el cuadro giallorossi, sobre todo si se piensa en la reciente hazaña frente a Barcelona.

A pesar de un final con turbulencias está claro que los Reds dieron otra muestra de su capacidad goleadora inagotable y merecieron la goleada final, que significa un paso gigantesco hacia la final. Además lo hicieron llevándose un récord: son el segundo equipo en la historia de Champions League en marcar cinco goles en un partido de semis, igualando el 5-2 de Ajax a Bayern Múnich en 1995. Es inevitable señalar el liderazgo de Klopp, cuya efectividad en los partidos a doble eliminatoria es altísima, y la garantía que son sus asesinos del área: Mohamed Salah, que ofició de Leatherface en esta Masacre de Anfield, más la enorme cantidad de goles y asistencias que aportan Roberto Firmino y Sadio Mané, homicidas de defensas rivales que nada podrían envidiarle a Freddy Krueger o Jason Voorhees. Ya son 87 goles y 40 asistencias las provistas por el trío esta temporada. Hoy Liverpool está de fiesta gracias a ellos, y de salir ileso en su visita a Roma volverá a una final de Champions League tras 11 años.

 

Foto destacada: Liverpoolfc.com (@LFC)


Juan Saber

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Mi nombre es Juan Sáber, tengo 22 años y estoy por recibirme de Licenciado en Ciencias de la Comunicación en UADE. No conocía RDF antes, llegué porque me acercaron la propuesta y sentí que era un proyecto viable y en el que podía aportar. Me tocará cubrir Arsenal, club en el que ya estoy trabajando para otro medio y que aprendí a conocer bien (más allá de ser hincha). Es un club muy especial, por diversos motivos, y siento que la posición que logré en mi otro trabajo me da las condiciones como para poder acercar buena información sobre el mismo.

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