Bundesliga: Leverkusen encontró la receta del gol

Santo remedio para los de la industria farmacéutica con un póker a domicilio en Bremen, para quedar a las puertas de la zona de Champions.

Se clausuró la jornada 26 en la Bundesliga y a orillas de río Wesser el dueño de casa hizo agua. Bayer Leverkusen vapuleó 4-1 a Werder Bremen y cosechó su cuarto halago en fila (incluido el éxito continental ante Rangers por la Europa League, hace poco más de 2 meses).

No es casualidad que los dirigidos por Florian Kohfeldt naufraguen en la zona de descenso, en la penúltima posición. Seis derrotas en los últimos 7 juegos presagian un final de temporada con la angustia de la pérdida de la categoría.

En sintonía con lo visto durante el fin de semana, en el Weserstadion se procedió de la misma manera: cuidados antes del encuentro, sin público en las gradas y con la distancia social entre aquellos protagonistas que permanecían fuera del verde césped.

A los 28´ llegó la apertura del marcador para la visita. Genial desborde de Moussa Diaby en la derecha – lo dibujó a su marcador Marco Friedl – y medido centro para que Kai Havertz dijera que sí con la cabeza. Sexto grito en el campeonato para la nueva sensación del fútbol alemán.

El anfitrión reaccionó rápidamente y 2 minutos más tarde niveló las acciones. Tiro de esquina desde la izquierda por parte de Leonardo Bittencourt y buen anticipo de Theodor Gebre Selassie con una definición poco ortodoxa pero efectiva. Tercera diana en el certamen para el defensor checo.

Sin embargo, Havertz volvió a gozar de buena salud porque a los 33´ le devolvió la ventaja a su equipo. Tiro libre en forma de centro de Karem Demirbay para la pasmosa soledad del joven volante nacido en Achen. Cabezazo goleador y doblete confirmado.

Apenas pasada la hora de partido, Leverkusen liquidó el pleito. Otra vez la defensa local fue una verdadera obra maestra del terror porque en el área le cabeceaba hasta un caniche toy. Centro de Diaby desde la izquierda y Kevin Vogt miró la pelota en lugar del jugador. Mitchell Weiser entró sereno como si lo hiciera al living de su casa y de cabeza puso el 3-1.

La rúbrica del contundente triunfo de los entrenados por el neerlandés Peter Bosz llegó con un sello de calidad. Minuto 78 y Karim Bellarabi metió un hermoso pase entre líneas para Karem Demirbay. Control de la pelota y preciosa vaselina por sobre el achique de Jii Pavlenka para decorar el póker visitante.

Y digamos que Leverkusen le hizo precio al Bremen porque la distancia debió ser mayor. Un equipo sin alma, sin ideas y con la espada de Damocles sobre su cabeza. Sí, juega como un descendido aunque todavía falte mucho para ese triste y solitario final.

Síntesis:

Werder Bremen (1): Pavlenka; Gebre Selassie, Veljkovic, Moisander y Friedl; M. Eggestein, Vogt (Osako) y Bargfrede (F. Eggestein); Bittencourt (Sargent), Selke (Woltemade) y Rashica (Bartels). DT: Florian Kodfeldt.

Bayer Leverkusen (4): Hradecky; Weiser, Tapsoba, Bender y Sinkgraven: Aranguiz (Palinho), Demirbay, Wirtz (Bellarabi), Amiri y Diaby (Bailey); Havertz (Alario). DT: Peter Bosz.

Árbitro: Tobias Stieler.

(Foto Principal: El Comercio Perú)


Emiliano Schiavi

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Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

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