A-League: Wellington Phoenix resurge de las cenizas

El “extranjero legal” volvió a ganar y ya se acomodó en el cuarto lugar de la clasificación. Triunfaron los de arriba y el podio se mantiene igual, a pesar que Perth tuvo fecha libre.

Australia sufre por los devastadores incendios y el comienzo del 2020 no trajo otra cosa que desolación y tristeza. Lo cierto es que entre el calentamiento global y el negacionismo explícito de los gobernantes – en el Primer Mundo también se consigue – lo único que queda es la unión de un pueblo y el no bajar los brazos nunca.

Quizás el fútbol pueda actuar como bálsamo ante semejante azote compartido entre la naturaleza y la negligencia humana. Y pese al dolor de la situación reinante, la pelota no dejó de rodar en la A-League.

Wellington Phoenix derrotó 2-1 a Central Coast Mariners en el Westpac Stadium y se trepó al cuarto peldaño de la escalera hacia la post temporada. Los “Nix” acumulan 8 juegos invictos y pese al éxodo de sus grandes figuras se han reinventado para ser protagonistas en la presente campaña.

En un rápido contraataque, Gary Hooper abrió la cuenta a los 13´. Escapada de Tim Payne por la derecha y pase al punto del penal para la solitaria llegada del delantero inglés.

Otro británico se encargó de estirar las cifras, 16 minutos más tarde. David Ball recogió una pelota suelta (no podría ser de otra manera con ese apellido) en la derecha y con perfil cambiado disparó de zurda al segundo palo.

Los “Mariners” acortaron la distancia en el primer minuto de adición. Rápida salida de un córner con un pase para Jack Clisby y un centro a la olla que encontró la inoportuna peinada de Luke DeVere, quien convirtió en propia puerta. Sin embargo, no hubo reacción por parte de los costeros y el éxito neozelandés no peligró.

Sydney FC no se aparta del camino ganador y dio cuenta de Adelaide United por 2-1, en el Nestrata Jubilee Stadium. Los “Sky Blues” vencieron en 8 de sus últimos 9 juegos y mantienen el cómodo liderazgo con 9 puntos de diferencia.

Un vendaval de 6 minutos le permitió a Paulo Retre facturar por duplicado y decidir el destino del encuentro. A los 20´, el volante nacido en Melbourne estuvo donde tenía que estar: tiro de esquina desde la punta derecha y cabezazo de Harry Van Den Saag que contó con un paradón del arquero Paul Izzo. Pero no fue suficiente porque el rebote le quedó a Retre quien en segunda instancia sacudió la red visitante.

Pasaron 6 minutos y Kostas Barbarouses limpió una jugada hacia la puerta del área. Llegó Retre preciso y precioso para un zurdazo rasante y nada que hacer para Izzo.

Un balón detenido le permitió descontar al campeón de la FFA Cup. Centro de James Troisi y lo descuidaron a Riley McGree, quien puso el 2-1.

El nuevo clásico de la ciudad olímpica de 1956 quedó en manos de Melbourne City, que se impuso 3-2 sobre Western United en el AAMI Park. Terminó más apretado de los que realmente fue porque “The Heart” estuvo 3-0 arriba y sobre el final casi se queda sin pulsaciones.

El infalible Jamie MacLaren pidió que no se olviden de él y a los 5´ se encargó de inaugurar el marcador. El francés Florin Berenguer remató en el punto del penal un centro atrás de Joshua Brillante y la bola se desvió en Jonathan Aspropotamitis, para luego rebotar en el poste. Indecisión entre el defensor y el arquero Filip Kurto a la hora de sacarla y MacLaren fue más veloz que un Fórmula 1 para mandarla a guardar.

El segundo estaba al caer y finalmente llegó en el minuto 36. Genial pase frontal de Craig Noone ante una defensa dormida y el uruguayo Adrián Luna quedó solito y solo para vencer al polaco Kurto.

Se moría el primer tiempo y un nuevo horror en la última línea del “United” terminó con un festejo local. Largo bochazo de Luna desde su propio campo y error de cálculo del arquero Kurto en la salida. Ni él ni Andrew Durante tuvieron el timing suficiente – ni mucho menos una comunicación – y chocaron torpemente para dejarle a MacLaren el camino libre. Doblete del artillero de Sunbury, para coonseguir su duodécima diana en el torneo.

Venía todo tan sencilla que en cuestión de 4 minutos se derrumbó el castillo de naipes de los “Cityzens”. A los 75´, Besart Berisha cambió por gol un penal que el arquero Dean Bouzanis le cometió a Joshua Cavallo.

Pasaron 3 minutos y una nueva pena máxima puso al visitante en carrera. Harrison Delbridge cortó con la mano un centro de Dylan Pieiras desde la derecha y agrandó su combo, con el penal y la expulsión. Esta vez el encargado fue Alessandro Diamanti y la fórmula se repitió porque el anfitrión volvió a sacar del medio.

La montaña rusa de emociones detuvo su marcha ahí mismo porque no hubo épica ni nada parecido. El 3-2 no se movió y fueron los errores propios del “City” los que le pusieron un poco de suspenso al merecido triunfo.

Brisbane Roar rugió en Año Nuevo con una victoria a domicilio 2-1 sobre Western Sydney Wanderers, en el Bankwest Stadium de la ciudad olímpica de 2000. Queda poca paciencia para con el alemán Markus Babbel pero los dirigentes saben que no pueden echarse atrás en el medio del río. Por su parte, los de Robbie Fowler volvieron a sonreír luego de 3 partidos y abandonaron el fondo de la tabla.

Y eso que el local se adelantó enseguida, a los 5 minutos de juego, por cortesía de Mitchell Duke. Buen desborde y mejor centro atrás del germano Nicolai Müller y pase a la red de Duke para el tempranero 1-0.

El “Roar” no se amedrentó y 15 minutos más tarde estableció la paridad. Tiro de esquina desde la izquierda de James O´Shea y soberbio cabezazo goleador de Scott Neville.

Apenas pasada la hora de partido se escuchó el rugido que corrigió el rumbo para los de Fowler. Gran pared entre Mirza Muratovic y Bradden Inman que concluyó con un preciso disparo rasante de éste último para dejar sin recursos al guardavallas suizo Daniel Lopar.

Melbourne Victory se aprovechó del colista Newcastle Jets y le propinó un contundente 4-0 en el AAMI Park (sí, los equipos de Melbourne jugaron en el mismo estadio con 2 días de diferencia). Segundo halago en fila para la “Big V” a expensas de unos “Jets” que encadenan 5 partidos sin ganar.

Robbie Kruse escapó en la izquierda al control de la defensa luego de un pase de Leigh Broxham y definió por debajo del cuerpo del arquero Glen Moss, para gritar el primero a los 9 minutos.

A los 61´, otra vez Kruse tuvo que ver con el festejo local. Disparo desde afuera del área de Robbie que Moss salvó a medias y el rebote le cayó a Migjen Basha. Palo y adentro del albanés y 2-0 arriba el “Victory”.

La goleada tomó forma 2 minutos más tarde. Centro de la muerte desde la derecha del intratable Kruse y rotundo derechazo de Andrew Nabbout para elevar la cuenta a 3.

El póker local se completó con una carambola a los 86´. Desborde y envío de Anthony Lesiotis desde la derecha y mala fortuna para Matthew Millar, quien se llevó puesta la pelota y anotó en propia puerta.

Luego de esta dura caída, la directiva de los “Jets” decidió despedir al entrenador escocés Ernie Merrick. Por el momento, habrá interinato compartido entre Craig Deans (DT del equipo de los “Jets” de la W-League) y Qiang Li, asistente del cesado entrenador británico.

(Foto Principal: Newshub.nz)

(Fuente: Hyundai A-League Twitter)

Emiliano Schiavi

Acerca Emiliano Schiavi

ver todas las publicaciones

Soy Emiliano Schiavi y siempre me interese por el fútbol internacional. Sin cable ni internet me las arreglaba leyendo el "Guerin Sportivo" o cualquier revista extranjera que solo se conseguía en algun kiosco del Centro. También me acompañaba algun VHS sobre la historia de los mundiales y nunca me cansaba de verlos. Por eso le preste atención al fútbol de Europa, Africa, Asia y - si estaba aburrido - Oceanía. Descubrí un medio maravilloso como la radio y conocí buena gente (grandes amigos) que me acercaron al Rincón del Fútbol en FB. La radio es una pasión, pero escribir es un deleite. Y todos los dias lo hago en este espacio de FB, donde investigo y me gusta informar y entretener. Mi mayor expectativa para este nuevo proyecto es seguir aprendiendo. Porque a los 40 años también se aprende, créanme. Tengo total libertad para expresarme, leer y ser leído. Porque nadie desafina cuando uno escribe lo que se le canta. Digamos todo ...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

*