Volvieron a Jugar

Argentinos volvió a jugar un partido después de 201 días, perdió 3 a 0 ante Banfield y dejó más dudas que certezas. Puntos flojos, lo que faltó y algunas cosas con las que habrá que tener paciencia.

Por Facundo Di Bona.

El Bicho de Diego Dabove se volvió a encontrar con un rival luego de la pandemia que provocó un freno del fútbol y -quizá- algunos no esperaban que sea tan largo. El resultado no fue bueno, pero hay que empezar a hablar sobre algo positivo: seis jugadores, y Francis Mac Allister que entró en el segundo tiempo, también estuvieron en el último partido que se jugó este año y -si no era por las bajas obligadas de Cháves, Vera, Quintana y Kevin Mac Allister- podría haber repetido el equipo completo. No todos tienen la posibilidad de trabajar con la misma base de un equipo que rindió y dio frutos.

En un partido de 70 minutos, Argentinos salió a la cancha con Finochietto, Romero, Torrén, Caruzzo, Elías Gómez, Moyano, Florentín, Colman, Batallini, Hauche y Santiago Silva. Era de esperar que no se vea la velocidad e intensidad a la que estaban acostumbrados el semestre pasado y el equipo se volcó más a la posesión. Destacable lo de Iván Colman en la conducción, con pausa, metido de lleno en el carril interno y abriendo el juego cuando la poca sorpresa aparecía por los costados. Ahí es donde habrá que tener paciencia en esta vuelta interminable: Elías y Romero, los laterales, casi que no pasaron al ataque y Hauche y Batallini no tuvieron la explosión que se necesitaba en el último cuarto de cancha.

Arriba hubo dudas y en defensa errores claros. Argentinos retrocedió mal en todas las jugadas y por eso la goleada en contra. En el primer gol hubo una buena combinación de Banfield, pero el Bicho no aprovechó la superioridad teniendo el doble de jugadores para marcar. En el segundo el equipo se volcó demasiado sobre el costado por el que venía la pelota y, con dos toques rápidos por parte del Taladro, cambiaron de frente para encontrar solo y bien abierto a Bordagaray. El tercero fue obra maestra de Mauricio Cuero, pero tuvo muchísima libertad para hacerlo. A pesar del resultado, habrá que tener paciencia y entender que son cosas que se corrigen con más rodaje.


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